Capítulo 21 Punto de vista de Gabriella El coche de Adrián se detuvo, y entonces observé los alrededores de la residencia a la que acabábamos de llegar. —¿Por qué no me dijiste desde el principio que solo veníamos a casa del tío Harris para una cena de negocios? —¿Y qué cambia eso? Cena es cena. Por cierto, se suponía que iba a ser una cena íntima, pero ya veo que no va a serlo —dijo, señalando los coches de los invitados aparcados fuera de la casa. Me eché a reír. —Verás, si me hubieras dicho enseguida adónde íbamos, te habría hecho saber que no sería precisamente íntima. Prepárate mejor para una cena íntima… pero emotiva. —¿De qué estás hablando? Se suponía que íbamos a acordar los detalles de la cooperación, no a participar en un maldito espectáculo. —¡Primero tendrás que ganar

