CAPITULO 23

1381 Palabras

CONTINENTE DE LOREN Ania caminaba por los pasillos enredosos del templo hundido, sus pasos eran guiados por una sensación extraña. No era solo intuición, era como si alguien —o algo— la llamara. Un susurro en su mente, una respiración constante, profunda y antigua. Los muros estaban cubiertos de moho n***o y líquenes brillantes, la humedad chorreaba desde el techo de piedra y cada paso resonaba como un eco eterno. Finalmente, tras varios giros y bajadas, llegó a una cámara principal tallada en piedra pura. En el centro de la sala, sobre una plataforma de roca negra, descansaba un colosal dragón esculpido en obsidiana, sus ojos brillaban con un fulgor carmesí apenas visible. —¿Eres tú el que me guiaba? —preguntó Ania, con la voz apenas un susurro. El silencio duró unos segundos eternos,

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR