Los vientos en la costa de Corino soplaban con un tono grave, como si el propio mundo anticipara la tragedia por venir. El ejército de Feralis, formado por hombres y mujeres entrenados bajo el liderazgo de los siete elegidos, avanzaba hacia las colinas donde el ejército del Rey n***o aguardaba. Estandartes ondeaban con los símbolos de las manadas: el lobo blanco de la costa del sol, el martillo ígneo del monte Ember, el lobo rojo del bosque carmesí. Aunque los líderes más poderosos se encontraban cumpliendo misiones críticas, el corazón del ejército latía fuerte con los capitanes elegidos por Kalen y los demás. Guerreros experimentados, curtidos en batallas, guiaban a sus compañeros con determinación. Del otro lado del valle, la marea oscura se alzaba. Tropas del Rey n***o, formadas en b

