Las chicas me reciben del otro lado con gritos emocionados, por otro lado, no faltan las miradas llenas de envidia de parte de las otras chicas que van a ser subastadas. No entiendo absolutamente nada de lo que acaba de pasar, simplemente no puede ser procesado. Mikale Strovanov acaba de pagar una cita por 20 millones de dólares al mismo tiempo que Terrence Clark, mi indiferente jefe que ahora ya no parece ser tan indiferente pujó por casi el triple de esa suma. Estoy en shock. Quince minutos más tarde aparezco en una habitación estilo victoriano donde alrededor de 15 damas me quitan mi costoso vestido y me… ¡¿DESNUDAN?! -¡¿Qué creen que están haciendo?!-grito exaltada por lo que todas retroceden un paso. -Lo sentimos señorita Dominic, al ser la puja más importante de la noche es

