8. Bendición silenciosa

1592 Palabras
POV CHARLIE Nunca pensé que algo pudiera sentirse así, no solo por el cuerpo, el calor, la piel, el temblor, sino por lo que pasó después, el modo en que me miró sin miedo, la forma en que su respiración buscó la mía, como si estuviéramos hechos para encajar en silencio, ella se quedó recostada a mi lado, yo la miré como si estuviera viendo algo sagrado, tan hermosa.. tan real, se me hizo un nudo en el pecho, porque en ese instante lo supe, acababa de vivir la mejor noche de mi vida, pero también supe algo más.. había cruzado la línea, una de esas que una vez traspasadas, ya no te devuelven, y no era solo por lo que hicimos sino por todo lo que significaba, por lo que ella es, por lo que mi familia pensaría si lo supieran.. sentí el vértigo, como si estuviera parado al borde de un precipicio y aún así hubiera dado un paso adelante.. No me arrepiento, no podría, pero el miedo está ahí, silencioso.. esperando.. aún así cuando la vi cerrar los ojos y sonreír, tan tranquila, tan segura entre mis brazos. Lo único que pude hacer fue abrazarla más fuerte, como si un momento pudiera protegernos a los dos del mundo, aunque supiera que tarde o temprano ese mundo... vendría por mí.. Dormía como un bebé, tenía un buen tiempo sin disfrutar del sueño, el cuarto todavía olía a ella, al calor de su piel, al eco de lo que habíamos hecho, la noche había sido un refugio, un paréntesis en el infierno que suelo cargar, pensé que podría quedarme ahí un poco más, sintiéndola, sintiéndome un humano normal pero no, el zumbido suave de mi celular me sacó de ese engaño -señor- dijo Pietro del otro lado, su voz más tensa de lo habitual -su hermana Valentina está subiendo ahora- se me heló el cuerpo -¡¿que?!.. Está bien gracias- y corté la comunicación, me giré hacia Bea, dormía todavía, con esa paz que no se compra ni se finge. Una parte de mí quería dejarla así, como si al no despertarla, todo esto no hubiera pasado, pero no podía arriesgarla.. -Bea- susurré tocando su hombro con cuidado -despierta preciosa- se removió apenas, confundida, pero no asustada, la acaricié con más suavidad bajando la voz -No pasa nada ¿sí? solo que.. tienes que vestirte rápido- abrió los ojos despacio, con una ternura que me rompía por dentro -¿qué ocurre...?- preguntó -Valentina viene subiendo, no sé si quieras que nos encuentre.. así- señalé el obvio, el silencio se hizo pesado, ella sintió aun medio dormida y comenzó a moverse rápido, yo me puse de pie con el corazón golpeando en la garganta, sintiendo como el paraíso se evaporaba en cuestión de segundos, había tenido la mejor noche.. pero ahora se avecinaba el infierno.. lo supe por el tono de voz de Pietro.. Bajamos apenas, la puerta se abrió sin golpear, Valentina se detuvo en la entrada con los brazos cruzados y una ceja levantada, nos miró, a mí primero, luego a Bea, después al rincón donde había una prenda olvidada en el suelo, era la blusa que no encontró y por eso trae una de mis playeras -Bueno..- dijo con esa voz suya que no deja espacio para excusas -Ya era hora..- no supe qué decir, ni siquiera intenté disimular, Bea en cambio se tensó -Vale.. No es lo que piensas..- dijo -¿Ah no?- sonrió apenas -porque yo pienso que llevan tiempo caminando en círculos y que al fin por una noche se dejaron de joder- dijo y reinó el silencio, ni rastro de enojo en su cara, solo una especie de resignación divertida -¿ustedes de verdad creían que yo no me daba cuenta?- continuó entrando como si fuera su casa -se miran como si se les fuera la vida, hasta Pietro lo notó apenas los vió- me puse una mano en el rostro no sabía si reír, pedir perdón o irme caminando al infierno con dignidad, por qué aquí supe dos cosas, ella nos estaba dando su bendición y me estaba confesando que sabía de Pietro -Vale...- le dije, ella se acercó me puso una mano en el hombro y me habló en voz baja -te lo digo de una vez hermano, si vas a romperle el corazón.. vas a tener que enfrentarte a mí, pero si no, si de verdad sientes todo eso que no dices, entonces haz las cosas bien- luego miró a Bea, con ternura -y tú.. ya no te escondas, no de mi.. empiecen a preocuparse cuando llegue el momento de decírselo a nuestros padres- sin más subió a mi habitación, dejándonos ahí, en el eco de nuestras propias dudas, por primera vez en mucho tiempo, no venía de afuera, venía de dentro porque ahora no sabía que hacer.. POV BEATRICE Subí las escaleras con el estómago encogido, cada peldaño se sentía como un juicio Valentina no había dicho nada más desde que nos encontró, solo esa mirada que lo decía todo y nada al mismo tiempo, golpeé suave la puerta y entré, estaba de espaldas frente a la ventana revisando no se qué.. como si no se hubiera dado cuenta que pasé la noche con su hermano, y no precisamente charlando -Vale..- empecé, la voz me salió más temblorosa de lo que quería -lo de esta mañana... yo no quería que...- -Bea- me interrumpió sin mirarme -¿tú puedes encontrar a cualquier persona sin dejar un rastro?- me congelé -¿que?- pregunte sin entender -necesito que me ayudes a encontrar algunos lugares y también a algunas personas que no quieren ser encontradas, pero no quiero que me vean venir- Entonces se giró tenía el rostro serio, enfocado, ni rastro de reproche, ni incomodidad, ni juicio nada -si me vas a ayudar es ahora, si vienes a confesar algo, puedes guardártelo ya sé lo que pasó y no me importa.. Estoy feliz por ustedes- me quedé ahí con el discurso preparado derritiéndose en la lengua -¿de verdad no estás.. enojada?- -Ya te dije que no.. estoy más bien ocupada- me entregó una libreta, vieja, sucia, pero con mucha información dentro... direcciones, nombres, fechas, era un mapa en clave del movimiento interno de "padre"… lo supe de inmediato -¿qué es esto?- quise saber, pero no necesité su respuesta, al ir hojeando el cuaderno.. Mi rostro cambió, me senté en el suelo, espalda contra la pared y piernas cruzadas, ella se dejó caer a mi lado -¿sabes lo que esto significa?- Le pregunté, quizá un poco asustada -Sabía que había una red, no que fuera tan grande.. Bea esto no es sólo contrabando, es una estructura de lavado, tráfico y extorsión… y estoy metida hasta el cuello… lo malo es que los arrastre conmigo- me dijo con pesar -¡No tenias que meterte Valentina!- reproché, por que yo si entendía lo que tener este cuaderno implicaba para nosotros -¡Si tenía! Pero justo ahora no puedo explicarte por qué- me dijo con desespero -¿Puedes ayudarme o tendré que hacerlo por mi cuenta?- -Claro que voy a ayudarte, pero no lo haré solo yo, esto es muy grande Valentina… no estoy segura que vayamos a poder con eso… vamos a hablar con Charlie- no le di otra opción, eso iba a pasar si o si, ella lo llamo desde la puerta, y regresó a sentarse, él, al entrar y vernos en el suelo, se alarmó un poco -¿Todo bien?- preguntó y negué con la cabeza, empecé a explicarle el contenido de la libreta, estaba tan asombrado como yo al enterarse de lo peligroso que es este asunto… y sobre todo, no entendía como su hermana llego a este punto -Es evidente que lo primero que van a hacer es tratar de recuperar eso- señaló mis manos, yo asentí junto a Vale -Lo que haremos nosotros es escanearla, será algo tardado, pero yo me encargo- les dije y me levanté para empezar.. -Yo haré que la busquen, espero que no sospechen que tenemos una copia- de ese modo la tensión quedó a un lado, una hora y media después yo ya tenia un archivo completo con la dichosa libreta, digitalice cada pagina con ayuda de un escáner -Aquí esta- les dije, les entregué también una memoria USB con el archivo -Bien, ahora necesito pedirles un favor- dijo Valentina -voy a salir y lograr que me busquen para recuperar esto- meneó el cuaderno en el aire -lo que les pido es que no intervengan, dile a Pietro que no lo haga, porque eso terminaría por arruinarnos- sentenció -ellos deben creer que ganaron, y que la recuperaron, sin darme tiempo de saber lo que es- lo que decía tenía sentido, pero a Charlie no le pareció nadita la idea.. -Está bien, pero voy a estar cerca- dijo él -Preferiría que no, las cosas se van a poner feas y los quiero lo más lejos posible- dijo ella -De ninguna manera o vamos contigo o tú tampoco vas- es que aquí yo no podía intervenir, lo que decía Valentina tenía sentido, pero lo que decía Charlie también, entonces me mantuve en silencio, pensando en un plan -Podemos esperar en el auto- sugerí, ambos hermanos me miraron como si pudieran retroceder el tiempo y sellar mis labios para no decir lo que dije, blanquearon los ojos y asintieron, nos fuimos nosotros en el auto con Pietro, Vale sola hacia un viejo taller..
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