XIX

1045 Palabras

Durante el atardecer del día siguiente, el Imperial Circus tenía su enorme carpa, con franjas blancas y rojas, alzándose con una energía vibrante que llamaba la atención incluso desde la distancia. Sobre todo, cuando encendieron sus luces. A tan solo un día del gran estreno, hombres y mujeres disfrazados de mimos y payasos recorrieron las calles entregando entradas. La gente se agolpaba alrededor, riendo, curioseando, empujando con entusiasmo. Entre ellos, Elena logró conseguir dos entradas para Lucile y Emmeline antes de que se agotaran, tal y como les había prometido. Esa noche, desde la ventana de su habitación, Lucile miraba embelesada las luces que parpadeaban a la distancia. Las lonas se ondulaban con gracia, movidas por el viento, como si danzaran bajo la luna. Estaba tan emociona

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR