Capítulo 3

1184 Palabras
*Narra Angelo* Cuando vi al doctor entrar a la habitación de Joana, me paré y entré. ── ¿todo bien? -tanto él como Joana me miraron, luego miró a Joana.- ── los resultados de las pruebas que te hemos hecho confirman que es cáncer de ovario, y está muy avanzado. Necesitamos hacerte una ooforectomía bilateral lo antes posible. De lo contrario, sería fatal para el parto, teniendo en cuenta lo rápido que avanza. Yo estaba cerca de la cama, con mis ojos empañados por culpa de las lágrimas acumuladas en estos. Toda esa información me rompió el corazón. Me vino el recuerdo de cuando el doctor le dijo algo parecido a mi madre. Esto no hace más que destrozarme la vida, con lo que me ha costado llevar la pérdida de mi madre. ── pero ella...-la miré cuando habló. Esta vez ella había perdido su brillo, sus preciosos ojos azules estaban llenos de lágrimas y su labio inferior temblaba levemente.- está muy pequeña -acarició su barriga.- ── te haremos una laparoscopia, meteremos el instrumental por unos agujeros pequeños que te haremos. La niña estará bien. ── ¿qué pasa si todo se complica? -preguntó nuevamente. Yo no me atrevía a decir nada.- ── escuchen, sé que están asustados, pero rara vez ha fracasado esta operación. ── necesito dos semanas -dijo. La miré.- para ese entonces ya tendré seis meses de embarazo. ── pero -interrumpió al doctor.- ── no cambiaré de opinión -bajó los pies de la cama quedando sentada en el borde.- programe la operación para dentro de dos semanas. ── de acuerdo, con permiso. Limpié mis mejillas y miré a Joana. ── mientras más dures para operarte, más avanza el cáncer. ── lo he entendido. Pero no voy a arriesgarme a que pase cualquier cosa durante la operación con Alessia estando tan pequeña. Ella para mí es mucho más importante que el maldito cáncer, ¿entiendes Angelo? que ella a ti no te importe no quiere decir que a mí tampoco. ── yo... ── tú eres un maldito egoísta. ── la egoísta eres tú por preferir dar tu vida por una cosa que está dentro de ti. ── ¡eres un maldito idiota! ¡lárgate! ── ¡egoísta de mierda! -le grité y salí de la habitación cerrando de un portazo.- Mientras salía del hospital, llamé a uno de los conductores y le pedí que viniera a buscarla. Yo me monté en el coche y conduje sin rumbo fijo. Los dedos empezaban a dolerme por agarrar tan fuerte el volante. Me pasé un semáforo en rojo, reaccioné cuando me fijé en el coche que venía por mi lado de frente hacia mí y giré rápido para luego frenar. Varios conductores empezaron a tocar el claxon, escuché a varios de ellos insultarme. Arranqué nuevamente y me aparqué cerca de una acera. Dejé caer mi frente en el volante mientras soltaba insultos. ── ¡mierda! ¡mierda! ¡mierda! -golpeé el asiento de al lado con mucha fuerza.- Cuando logré tranquilizarme, conduje hacia la casa de papá. Una hora más tarde ya había llegado. Ambos nos saludamos y luego lo seguí hasta el salón. ── hola cariño. ── hola Olga -nos dimos dos besos y luego me dejé caer en el sofá. Estiré el brazo hacia la botella de whisky que había en una mesa cerca, no bien la había cogido cuando Olga me la quitó.- ── de eso nada, has venido conduciendo, no lo permitiré. Si estás mal lo mejor que puedes hacer es hablar con tu padre. Los dejaré solos. Olga es la mujer de papá. Estaban juntos antes de que pasara lo de mamá. Papá y mamá se separaron cuando yo tenía veinte años, pero aún así mantenían una buena relación. Papá y Olga estuvieron apoyando a mamá desde el primer momento en que supimos que tenía cáncer, y eso lo agradeceré siempre. Le tengo mucho cariño a Olga, pero obviamente yo no puedo llamarla mamá. ── ¿qué te pasa? ¿por qué estás así? ── Joana tiene cáncer de ovario. ── lo siento hijo. ── ¿por qué me tiene que pasar esto? porque las mujeres más importantes de mi vida tienen que pasar por estas cosas -apoyé los codos en mis rodillas y llevé las manos a la cara.- esto debe ser un castigo de dios por todas las personas que he matado. ── no hijo, no digas eso -sentí como el sofá se hundió un poco a mi lado, luego sentí la mano de mi padre bajar y subir por mi espalda.- son pruebas que dios le pone a las personas. Lo miré. ── pues que busque a otras personas. Joana no tiene que pagar por mis actos. ── te aseguro que Joana no está pagando por tus actos. Simplemente le ha tocado y punto. Todo estará bien. ¿Cómo está la niña? ── no me hables de esa cosa -me puse de pié.- Joana está dispuesta a dar su vida por un feto. ── es normal, es su hija y la lleva dentro suyo. No la llames cosa, es tu hija y ya está grande, son cinco meses, Angelo. ── es una egoísta, prefiere poner a la cosa esa antes que ella -dije dando vueltas.- ── el egoísta eres tú, que no te pones en el lugar de Joana. Sé que estás muy enamorado, pero tienes que aceptar que la niña es más importante que lo que tu sientes por Joana, ella lo acepta, por eso está dispuesta a dar su vida por la niña. ── para mí Joana lo es todo, llegó a mí para sacarme del infierno en el que estaba metido. Por eso si le pasa cualquier cosa, la odiaré por haber preferido dar su vida por esa niña. ── dios mío, Angelo, no puedo creerme que hables así. Hace unos días me llamaste feliz hablándome del embarazo y de las ganas que tenías de que naciera, esos sentimientos por esa niña no pueden cambiar así de rápido. Además, estás culpando a la niña, cuando en realidad ella no tiene la culpa de nada. ── claro que tiene la culpa, la tiene porque Joana la prefiere a ella antes que su propia vida. ── me da pena escucharte hablar así, hijo. No está bien que desprecies así a la niña. Deberías estar apoyando a Joana, ni siquiera sé que haces aquí. Deberías estar con ella en este momento, lo está pasando más mal que tú. ── le he dicho lo mismo que te he dicho a ti, nos hemos gritado y me ha echado. ── Angelo, ¿por qué haces esto? has metido la pata hasta el fondo. En lugar de ponerte a decirle de cosas, debiste apoyarla y decirle que todo irá bien, estoy seguro de que es lo que le hubiese gustado. No dije nada. Se puso de pié y se acercó a mí. ── es difícil, lo sé, pero tienes que estar con ella en estos momentos -me abrazó, lo abracé más fuerte y apreté los ojos.- ve con tu mujer, te necesita. ── gracias papá. ── siempre estaré para ti.
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