*Narra Scarlett* Cuando terminé mi llamada, salí del baño. Angelo estaba tumbado en la cama boca abajo, durmiendo. Me acerqué y me quedé mirándolo. ── ¿todo bien? -preguntó.- ── creí que dormías -abrió los ojos.- ── aún no, he pedido la cena y me tengo que duchar. ¿Estás bien? Aclaré mi garganta y me alejé de la cama. ── sí. ── ¿segura? puedes contarme lo que sea. ── lo sé, tranquilo, estoy bien. En ese momento tocaron la puerta, así que fui. Era la cena. Los dos nos sentamos en la mesa. ── pedí tu hamburguesa, como dijiste. ── gracias, y para ti pediste un filete con puré y vino, por lo que veo. ── ajá. ── la hamburguesa está mejor, te lo aseguro. ── eso suelen decir de la comida chatarra. ── ¡oh! -lleve una mano a mi pecho haciéndome la ofendida.- tranquil

