Había corrido la cortina, y ahora podía escuchar el agua cayendo sobre su cuerpo, y debía conformarme con ver solo su silueta. —No pensé en eso. Pero ante todo, necesito un tiempo a solas con ella —dije, sin mucha convicción, más bien solo estaba pensando en voz alta—. Supongo que durante la fiesta se puede dar esa situación, pero un poco de ayuda me vendría bien. Una vez que hable con ella, voy a poder decidir si de verdad necesita ayuda o no. —Cualquier mujer que salga con tío Julio necesita ayuda —dijo ella, levantando la voz para hacerse oír—. Pero está bien, no se puede ayudar a alguien que no quiere ser ayudado, así que lo mejor es confirmarlo. Además, tengo una duda. ¿Por qué tiene que ser ahora? —La verdad que no sé por qué Matilda quiere hacer esto justo ahora. Pero no sé cuánd

