Me tomó cerca de una hora contarle a Matt todos los pormenores de mi extraña no relaciónelación con mi jefe, James. Él me seguía atento a todo lo que decía, a veces me detenía y preguntaba cosas, mientras que en otras ocaciones lanzaba comentarios muy divertidos, y bastante inteligentes. Claro que eso no quitaba que esta, era la segunda vez más embarazosa en toda la noche. —En verdad lo lamento, Matt —dije por tercera vez desde que estábamos sentados en la sala. Matt sólo sonreía y le restaba importancia. Yo ya no encontraba más maneras de disculparme, es que ¿soy tonta o qué? —Alexa, en serio no importa —volvió a decir con una sonrisa en la cara. Ambos ya nos habíamos vestido, caminamos por algo de comer en el refri y seguí mi historia con unos snacks en la sala. —De verdad Matt...

