El restaurante era un lugar muy elegante. Los pisos estaban tan lustrados que era capaz de ver mi reflejo en ellos. Muchas de las mujeres que nos veían pasar se quedaban mirando un rato a mi compañero. Al parecer Matt era un hombre que atraía las miradas de todas. Me sentí bien al ver como él sólo se fijaba en mi. Algo que de seguro no me pasaría con James, a quien ya medio mundo tuvo en su cama. Sacudí un poco mi cabeza, para no llamar la atención de Matt, pero si lograr que ese hombre saliera de mi mente. Era estúpido que hasta en este tipo de eventos yo estuviera pensando sólo en él, en especial teniendo a un hombre que este junto a mi. —¿Te gusta este lugar? —me preguntó mientras un mozo nos acomodaba en nuestra mesa. Con caballerosidad él corrió la silla para hacer que me sentara, so

