Al día siguiente me levanté con pocas ganas de ir a la oficina, no quería cruzarme con Darla y mucho menos con James. Además también sabía que al cruzar la puerta Alysa me estaría esperando para que le contara todo sobre Matt. La realidad es que ni siquiera yo sabía que sentía por Matt. James seguía en mi mente y lo que es peor, en mi corazón. Me preparé con premura para ir a trabajar. Hice mi rutina de skincare, me maquille y luego de vestirme salí casi en puntillas del departamento. Al parecer mi roomie seguía dormida. Ya comería algo de camino al trabajo, y de paso aprovecharía para comprar un lunch, y comer en la oficina. De esa forma también evitaría almorzar con Darla. Hoy no tenía ganas de dar explicaciones. Las calles estaban abarrotadas de vehículos que iban y venían con prisa

