La hermosa estela de los primeros atisbos de luz solar empieza a ser visible en el horizonte revelando en su totalidad a las criaturas que amenazan nuestras vidas. El drake que observa el cielo al igual que nosotros tienen un cuerpo que me recuerda un poco a un dinosaurio, tiene cuatro patas, sus patas delanteras son similares a brazos y son extremidades bastante largas, la criatura debe medir 14 metros de largo y 4 de alto, tiene dos gigantescas alas que me recuerdan un poco a una gárgola, sus escamas son de tonos rojo y azul marino con unos hermosos ojos son dorados.
Mientras que la criatura que vuela sobre nosotros es realmente gigantesca, sus alas deben tener unos 20 metros de envergadura, su forma dese abajo me recuerda un poco a un murciélago gigante, su cuerpo está completamente blindado de escamas de color n***o azabache, tuene cuatro cuernos gigantescos en forma de flecha decorando su cabeza, las extremidades que deberían ser sus brazos tienen dedos largos con gigantescas membranas que los conectan, sus ojos son de un tono verde zafiro brillante y en su cola y espalda tiene varias membranas con púas que probablemente usa como timón para maniobrar en el aire.
De alguna manera sé que lo que vuela sobre nosotros es un wyvern solo con verlo, es una criatura reamente majestuosa. Tras ver su cuerpo, inmediatamente revise al pequeño que tiene un gusto particular por agarrarse de mi ropa y es idéntico a la gigantesca criatura que vuela sobre nosotros, suspendida en el aire usando sus poderosos aleteos para mantenerse en un solo sitio.
La diferencia más evidente entre ambas criaturas evidentemente es el tamaño, pero fuera de eso, son prácticamente idénticas si omitimos las púas y el color de ojos. Los ojos de Imperia son de un bonito azul zafiro brillante, así que esa es la única diferencia que realmente puedo ver entre ambas criaturas.
Ambas criaturas rugieron poderosamente, pero no a nosotros. Parecen estar retándose, ya que el drake parece haber perdido completamente el interés en nosotros. La velocidad a la que sanaron las heridas del drake es irreal, aunque aún tiene cicatrices sobre sus ojos, lugar donde Artia atacó anteriormente.
Usando el tiempo que nos dio la llegada del nuevo coloso, Shiba y Artia vinieron a mi lado y en este momento no sabemos si correr es la mejor opción, ya que existe la posibilidad de que ambas criaturas nos ataque en el preciso instante en el que les demos la espada.
—¿Maestro, esa criatura no se parece un poco a la pequeña Imperia-Mia?
—También pensé lo mismo Shiba—luego de un breve momento de vacilación pregunté —Artia, ¿esa criatura es un wyvern?
—Sí maestro, esa criatura es un wyvern n***o. No, por su tamaño quizá es un Elder wyvern.
—¿Hay alguna diferencia?
—Pues, un Elder wyvern no solo es más grande, también más poderoso que un wyvern n***o, aunque la especie es la misma.
—Bueno, ¿eso significa que esta pequeña podría ser un wyvern bebé?—pregunté mientras sujeto a Imperia con mis brazos.
—Puede ser, nunca he visto uno maestro.
—Como sea, ahora no tenemos tiempo de pensar en esto, tenemos que pensar en algo para escapar…
Antes de que pudiera pensar nada más, las imponentes bestias se enfrascaron en una aterradora batalla. El drake emprendió vuelo para alcanzar al wyvern que lo observa desde la altura y el wyvern en lugar de empezar a moverse, usó las púas de su cola para propinar un golpe que mandó lejos al drake.
Luego dio otro coletazo y varias púas salieron disparadas de su cola hacia la dirección en la que el drake fue enviado, clavándose certeramente en su objetivo. Aturdido, el drake cayó pesadamente al suelo, pero contra todo pronóstico no murió por la caída.
En lugar de eso se levantó con dificultad y preparó su descomunal llamarada hacia el wyvern n***o. El fuego voló hacia su objetivo y el wyvern simplemente aleteo y aumentó su altitud de golpe para salir del alcance de las llamas.
Al igual que Artia, el wyvern parece usar la magia para potenciar su movimiento aéreo y aumentar su agilidad en vuelo a pesar de su gran tamaño. Su velocidad también está en otra categoría, ya que en el momento que empezó a volar puedo ver lo especializadas que estas criaturas están en el vuelo.
Las membranas de su cola y espalda se extienden como si fueran timones permitiéndole hacer complejos movimientos y tras hacer unas cuantas piruetas cayó en picada para hacer un ataque de barrido y acabar con el drake que aún intenta alcanzar al wyvern con su llamarada.
Similar a un avión de combate, las alas del wyvern producen un sabido característico cuando se mueve a gran velocidad y se dirige a su objetivo. Parecía que el combate iba a terminar pronto, cuando los ojos del drake se iluminaron y varias púas de roca empezaron a aparecer a su alrededor, las cuales volaron hacia el wyvern.
Dando un grácil giro el wyvern n***o esquivó la mayoría de las estacas de piedra que volaban hacia él, a excepción de unas pocas que terminaron incrustadas en su cuerpo haciendo producir un desgarrador grito de dolor.
—¡¡¡GROOOOOAAAA!!!
Luego el drake emprendió nuevamente el vuelo, esta vez atacó rápidamente desde el costado del wyvern y usando sus garras y colmillos, desgarró parte del costado del wyvern, haciendo que la sangre fresca tiñera el césped carbonizado de un rojo brillante.
Impulsado por el dolor el wyvern sujetó el lomo del drake usando sus afiladas fauces y lo lanzó lejos nuevamente arrancando un generoso trozo de carne en el proceso. El rojo de la sangre de ambos animales tiñe la pradera de rojo. Sin embargo, tal y como sucedió antes, las heridas del Drake empiezan a sanar a una velocidad espantosa.
—Artia.
—¿Qué sucede maestro?
—¿No se supone que los wyvern tienen una categoría mayor a ese drake?
—Sí, pero ese drake es una criatura de mazmorra, por lo que su categoría debe ser bastante elevada. Eso sin mencionar que ha destruido varias aldeas y haciendo eso, debe haber subido varios niveles.
—¿E-es así?
—También está el hecho de que los drake son básicamente dragones menores y tal como los dragones pueden usar llamaradas y magia, lo que hace que ese wyvern tenga una terrible desventaja.
—¿Acaso los wyvern no pueden?
—Los Elder wyver pueden. Sin embargo, esa hembra no parece ser una de ellos, ya que solo la he visto usar ataques físicos.
—En ese caso…—estaba por decir algo, cuando la pequeña Imperia empezó a retorcerse entre mis brazos.
—¡KYU! ¡KYU!
—¿Qué pasa pequeña?—Imperia seguía retorciéndose para liberarse de mi agarre —¿Acaso ese wyvern de ahí es tu madre o algo así?—por supuesto Imperia no respondió, pero es fácil darse cuenta por su comportamiento.
¿Qué debía hacer? Mi cabeza me decía que la opción correcta era retirarme del lugar y llevarme a todos conmigo. Sin embargo…
—Artia, ¿crees poder atacar a ese drake lo suficiente como para que el wyvern le haga daño?
—Si ese es su deseo, maestro.
—Está bien, solo por esta ocasión serás una confiable soldado, ¿de acuerdo?
—Jejeje, usted es mi amo, puede ordenarme lo que quiera. Además, esa criatura destruyó mi aldea y lo único que deseo es vengarme por ello. No pienso desperdiciar esta oportunidad.
—Lo que sea, solo atácalo teniendo cuidado, yo te ayudaré todo lo que pueda—Luego de decir eso, observe a Shiba —Lamento decir esto Shiba, pero no cuentas con ataques a distancia, por lo que te dejo al cuidado de Imperia. Asegúrate de que no se escape y termine involucrándose en la batalla.
—Ya veo-Mia. Al final terminó encariñándose con esta pequeña criatura-Mia.
—No es eso, es solo que talvez necesitemos comida de emergencia para el camino…
—Sí, sí, lo que diga-Mia. Solo vaya-Mia.—dijo con cansancio mientras me espanta con la mano como si fuera un bicho.
No sabía cómo responder al sarcástico comentario, así que ignoré todo y me seguí a Artia, mientras que a la distancia escuche:
—¡Mia! ¡Me moerdió!
—“Bien hecho Imperia”—Pensé mientras alcanzó a Artia —Artia, ataca sus ojos y concéntrate en dañar esa zona cada vez que tengas oportunidad.
—¡Ghe! Eso es algo malvado de su parte maestro.
—¿A quién le importa si es o no es malvado? Es un tejido blando que puedes dañar seriamente sin esfuerzo.
—Está bien, lo entiendo—dijo con resignación —¿Usted qué hará?
—Hay algo que quiero probar.
—¡¡¡GRUUUUAAAAA!!!—mientras corremos hacia el combate, la gigantesca wyvern fue seriamente lastimada y se desplomó en la pradera.
El drake observa orgullosamente el producto de su esfuerzo mientras se prepara para asestar el golpe final al ensangrentado coloso que yace lastimado en el suelo. Sin embargo, Artia llegó justo a tiempo y usó hábilmente sus garras para lastimar severamente los ojos del drake.
—¡Roaaaar!—El drake intentó quitarse a la arpía de la cabeza, pero ese segundo que Artia le regaló al wyvern, fue suficiente para lo que este contratacara con una dañina mordida que arrancó un brazo del drake y parte de su costado —¡¡¡Rooooooar!!!—tal y como esperaba tras dar un paso hacia atrás y desplomarse por el dolor el cuerpo del drake inmediatamente empezó a regenerarse.
Fue en ese momento cuando finalmente llegué y sin perder un solo segundo me prendí de su lomo e invoqué la única magia que conozco.
—[Sekhmet]—un espeluznante fuego n***o empezó a brotar de mis manos y envolvió parcialmente la zona lastimada del drake.
—¡¡¡Roooooar!!! ¡¡¡Roooooar!!!—la bestia ruge con agonía al descubrir que su mortal herida no está cerrando.
Me sorprendió mucho lo que estaba sucediendo. Por un lado, la herida intentaba sanar y regenerarse, mientras que por otro mi magia hacia que la carne se pudra de manera continua, por lo que la regeneración solo remedia la putrefacción, más no la herida propiamente dicha. Por ese motivo, grandes cantidades de sangre tiñen la pradera, mientras la bestia a mis pies pierde sus fuerzas para luchar.
Poco a poco empiezo a sentir un severo cansancio a medida que uso mi magia, y la bestia a mis pies no es diferente. Aún lucha por curar su herida, hasta que finalmente se desploma sin fuerzas.
Me siento demasiado débil y mareado, tanto que apenas y puedo permanecer en pie. Sin embargo, hay algo que deseo probar sin importar qué. Necesito saber cómo funciona el devorador de almas, porque no saberlo es un problema que podría costarme la vida en el futuro.
—[Devorador de almas]—En esta ocasión no apareció ningún mensaje y la bestia a mis pies produjo su último alarido de agonía antes de que el silencio envolviera nuevamente la pradera.
Las fuerzas regresaron nuevamente a mi cuerpo y todas mis heridas empezaron a sanar misteriosamente. El dolor en mi hombro ha desaparecido completamente y las otras heridas que tenía también han desaparecido.
Luego, nuevamente escuché esa voz mecánica hablar:
—[Raid Boss Malagar derrotado]
—“[Puntos de experiencia confirmados]”
—“[Calculando estadísticas]”
—“[Estadísticas confirmadas]”
—“[Mostrando estadísticas]”
[Nombre: Raigar Krom]
[r**a: Wraith]
[Edad: 10 años]
[Tipo: Raid Boss]
[Elemento: Oscuridad]
[Rango individual: D]
[Rango de r**a: G]
[Rango mágico: Nivel 6]
[Nivel: 5]
[HP: 3000/ 3000 SP: 1200/1200 MP: 20.000/20.000]
[Títulos obtenidos]
—Gladiador (Nivel 10) —[Completado] —[Descripción desbloqueada] — [Este título solo se puede desbloquear al ser reconocido por más de 50 personas como un gladiador. Su adquisición aumenta la fuerza y agilidad del portador al subir de nivel. También aumenta en 20% la posibilidad de robar técnicas de combate nuevas al observarlas y analizarlas.] —[Remplazando título]
—Rey del coliseo (nivel 0) (Raro) —[Descripción desbloqueada] — [Este título solo se puede conseguir al convertirse en un poderoso y reconocido combatiente del coliseo del cual se cuentan historias.] [Beneficios del título no desbloqueados] Nuevo
—Devorador de almas (Nivel 5)
— Torturador (Nivel 5)
—Calamidad (Nivel 2)
—Sanguinario (nivel 1) Nuevo
—Mata dragones (nivel 1) Nuevo
[Habilidades raciales]
—Aura de terror (Nivel 6)
—Devorador de almas (Nivel 10) —[Completado] —[Descripción desbloqueada] — [Esta habilidad solo puede ser usada con criaturas en las puertas de la muerte o de nivel inferior al usuario. Es una peligrosa habilidad que caracteriza a los no-muertos, le permite al usuario extraer el alma del objetivo de manera dolorosa y agónica para luego devorarla. Esta habilidad está considerada como una de las peores torturas que un ser vivo puede experimentar antes de morir.]
[Hechizos]
— Sekhmet (Fuego n***o devorador de almas)
—Kamakhya (Magia de ilusión de amplio alcance) —[Requisitos cumplidos]
[Habilidades]
—[Análisis] (Nivel 2)
—[Regeneración dracónica] (Nivel 1) Nuevo
—[¿?] Habilidad desconocida (Nivel ¿?)
—[ Tiempo restante] (300 segundos)
Cuando vi mis estadísticas me quedé completamente perplejo, ya que subí del rango [G+] al rango [D] de golpe. Eso sin mencionar que mis estadísticas se han disparado. Eso no es todo, siento que mi cuerpo es extremadamente ligero, casi no siento el peso de mi cuerpo en absoluto.
No sé lo que es un Raid Boss, pero si matar uno da tantos beneficios, talvez debería matar otro. Como sea empecé a leer las descripciones que tengo disponibles y finalmente entiendo el funcionamiento del devorador de almas, con un pequeño problema.
—“¿A qué se refiere con una de las peores torturas que puede experimentar un ser vivo?”—Esta habilidad es útil, pero parece ser que es extremadamente cruel usarla en un ser vivo, por lo que de momento la dejaré de lado.
Todo parecía ir bien hasta que vi las reacciones de mis compañeras, sus rostros lucen extremadamente pálidos, sus dientes rechinan de forma sonora y sus manos tiemblan. Por un segundo pensé que algo peor nos atacaba hasta que Artia habló.
—Ma-ma-maestro, no sé qué hicimos para incurrir en su ira, pero me disculpo. —ella se arrodilló y bajó la cabeza tanto como pudo y Shiba inmediatamente imitó su acción, los cuerpos de ambas tiemblan incontrolablemente mientras agachan sus cabezas, incluso Imperia se ha escondido torpemente junto al cuerpo del wyvern que presumiblemente es su madre.
¿Qué estaba pasando? No estaba particularmente de mal humor ni nada parecido, de hecho, me siento muy aliviado de que todo esto haya terminado. Sin embargo, la reacción de mis compañeras me preocupa.
No fue hasta que revisé aquel cuadro estadístico nuevamente que me di cuenta de lo que estaba pasando. Al parecer lo que está ocurriendo tiene algo que ver con esta habilidad llamada [Aura de terror] El problema es que no sé cómo desactivar esa habilidad.
Antes de que pudiese pensar en lo que debería hacer, tuve un severo ataque de hambre; nunca había sentido nada igual. Mi estómago y mi garganta arden como si alguien hubiese introducido carbón incandescente en mi cuerpo.
—“¿Qué está pasando?”—Pensé en busca de respuestas, pero en el momento que volteé a ver a mis compañeras, el ataque de hambre que tengo solo se intensificó y tuve que luchar contra el incontrolable impulso que tengo de atacar a mis compañeras.