Frederick terminó de comer y observó a Annelise en silencio, tenía hambre, en el bosque eso quedó demasiado claro, pero solo había comido unos cuantos bocados; en ese momento se encontraba revolviendo la comida de su plato con una expresión aburrida. —¿No te gustó la comida? —Si no le había gustado podía buscarle otra cosa, lo importante era que comiera. —Ya me llené —alejó el plato de comida en dirección a Frederick; la comida estaba deliciosa, pero ya había comido más de lo que normalmente le daba su madre, comer más la haría subir de peso. —Comiste muy poco —miró el plato de comida frente a él—, si no te gusta, puedo buscarte algo más. —No es necesario —movió sus manos frente a ella, en un gesto de negación—, ya no puedo —llevó sus manos a su estómago, e hizo una expresión exagera

