Capítulo 10

2185 Palabras
¿Se te hizo dificil aprender su idioma? ó hablan perfectamente el ingles. -No, recuerda que así como nosotros también hay jefes que envían a sus hijos o a personas para otros países a aprender nuevas cosas, y una de ellas es aprender a comunicarse con ellos. Allá conocí a Adio, un muchacho bastante culto y estudiado. Él me enseño su idioma y así pude viajar y conocer bastante sus culturas. -Y, si vas a regresar a Canadá como dices, por que no rentaste un apartamento o una casa, en vez de comprarla. -Por que me agrado la idea de comprarla, así tendría donde llegar cada vez que decidiera  regresar y también por Janet. Aunque ella dice que jamas dejaría a mamá y papá solos. -Es dificil. Alejarse de ellos, pero a veces tenemos que hacerlo. Si no tu vida termina amargada y amargando a las de otros. Sino arrastrándolos a una tristeza que no se merecen. -De eso hablaremos después. Creo que tienes muchas cosas que contar, pero por ahora creo que mis historias son mas emocionantes. -¿Que hiciste en Nueva York? -Luego que regrese del África, empece a trabajar en  El Hospital Johns Hopkins en Baltimore. Mi vida solo se habia convertido en ir y venir de un apartamento a un hospital. Yo amo mi trabajo, pero después de haber vivido aquella experiencia en África, mis pensamientos cambiaron un 100%. Me gusta mas ayudar en la calle, a las personas que en realidad si lo necesitan. No es que un enfermo que va a un hospital no lo necesita. Sino a quienes la vida le ha negado la oportunidad de vivir al nuevo o diferente. Un día estaba saliendo de una guardia, era muy temprano en la mañana, cuando me dirigir hacia el apartamento iba en bicicleta, ya sabes para ejercitarme cuando vi a una chica tirada cerca de un basurero. Cuando la vi pensé que estaba muerta, de pronto me acerque un poco mas y aun respiraba llame para pedir una ambulancia, le preste los primeros auxilios, cuando logramos llegar no querían recibirla por que era residente de drogadicción. Y no tenia visa ni un seguro nada que pudiera identificarla para su ingreso. Y entre una cosa y otra la chica murió sin ser atendida. Eso me hizo enojar de tal manera. Que luego de eso preferí estar al pendiente con trabajos sociales en las calles. Logre que un grupo de estudiantes de enfermería y otros dos médicos mas se incorporaran.  Nuestro trabajo consistía en ir a ciertos sectores donde la decida y la miseria abundaba, todo iba muy bien hasta que un grupo de vándalos, ataco a una de nuestras enfermeras y casi la matan, solo por que estaba ayudando a una chica a salir de su estado de inconsciencia debido al exceso de drogas. La golpearon y si no llegamos a tiempo la matan. Ese día se incorporaron personas del mismo sector para darnos seguridad. Pero no fue suficiente. Los jefes de aquellas bandas eran muy superiores a los habitantes así que preferimos retirarnos de la zona. En el mundo ali mucha necesidad, pero es imposible estar en todas partes y lo mas triste que existen personas que solo les gusta vivir en la decidía. -Pero la vida de un cirujano no es estar en un quirofano arreglando órganos y sacando lo malo de ellos. ¿Que hacías tú, buscando lo que no se te ha perdido en las calles? -Como te dije Sam. Intente salvar vidas. Aun poniendo la mía en riesgo pero en un país como ese donde las bandas de criminales abundan por todas partes, es dificil. Ya todo eso me estaba cansando. Así que decidí venir un tiempo acá. Antes de ir a Canadá. -¿Quieres un poco de dulce de mango?, lo hice esta mañana. -Claro que si, me castigaste toda la mañana con ese olor. Estaba que cruzaba la alberca sin permiso. Huele demasiado a rico. -Bien déjame ir por un plato. Lo hice especialmente para mi padre pero creo que no podrá probarlo durante unos cuantos días. -Si deja que sus niveles mejoren un poco. Pero no te preocupes estoy a la orden si no tienes con quien compartirlo,- jajaja se rió de su mal chiste. -Esta bien, ya se a quien invitar cuando tenga algo especial por hacer. -Bien Samantha y tú que has estado haciendo. Estos días. Te lo pregunto aquí calladito. Ayer fue el único día en que pude escuchar algo aquí en esta casa. Pense que no estabas. Me asome varias veces por atrás pero nunca abrías la puerta. ¿Que estabas haciendo? -No quería salir. Ni tampoco ver a nadie. Janet me dejo sola. Dijo que no quería estar con una persona que no se dejaba ayudar. -¿Que te paso? ¿por que estas así? ¿te puedo ayudar? -Te lo contare luego sebas, por ahora no quiero pensar en eso. Hoy es un día muy especial, alegraste la vida de mis padres y la moa, eso es lo importante. -Este dulce si que esta delicioso. Me das otro poquito. -Bien, y un vasito con agua. Para bajar el dulce. -Con hielo por favor. -Guaaa, y ahora exigente,- le sonrió y le guiño un ojo. En ese momento aparecieron Victoria y Cesar. -Viste mi amor, que si estaban comiendo dulce. Ese olor lo detecto a larga distancia.  -Si mi amor pero por estos días no lo podrás probar. Es por tu bien. Ya te voy a guardar una buena bandeja para que lo vayas comiendo poco a poco. -Ay papi, perdona. Pero le ofrecí un poco a Sebastian se que a él le encanta ese dulce.  -Siquiera hay alguien que lo va a disfrutar y no se va a perder allí en la nevera. -Yo estoy completamente a la orden,- y si lo van a botar me avisan donde lo van a tirar,- se carcajeo por la broma. -Ay, hijo como dices esas cosas. Mientras Samantha y yo estemos aquí no te preocupes que les dedicaremos ciertos gustos. -Sebastian y ¿con quien vives? -Solo, por ahora. No tengo la mas mínima intención de ocuparla con alguien. Tengo en proyecto algo que no puedo pensar en otra cosa. -¿Y eso que no te has casado? -Bueno, como le dije a Samantha. Mis proyectos han estado enfocados en otras cosas que me olvide de mi mismo. Pero espero que eso cambie pronto. -¿Pero no te has enamorado? -Si, claro. Pero de la mujer equivocada. Hace dos años me estaba preparando para pedir en matrimonio a la chica de mis sueños y resulta que ella estaba enamorada de mi mejor amigo. Ese fue un baño de agua fría que jamas quisiera volver a vivir. -Y como fue eso. ¿Que paso?  ¿por que te hizo eso, esa chica? -Ella no tuvo la culpa. Eso fue por mi culpa. Pense que eramos la pareja ideal. Hasta el ultimo día. Recuerdo que era un 21 de mayo a las 11 de la noche cuando veníamos de regreso de un concierto que habian hecho unos amigos en el parque, cuando la tome de la mano y empece a preguntarle algunas cosas. De pronto ella evadió mis preguntas y me dijo en seco, que todo entre los dos habia cambiado. Que ella no sentía por mi, lo que yo por ella. Entonces, la tome de un brazo y ella solo se quedo mirándome y me dijo todo lo que sentía. -Sebastian, sabes que te quiero mucho pero todo a cambiado desde hace ya un tiempo para acá. Ya no nos vemos, desde hace cuanto tiempo no habíamos salido, fíjate te costo un mundo poder estar aquí en este momento. Lo hiciste por que yo te lo suplique. Si yo iba a buscarte, me enviabas con Mark de vuelta. Jamas me dedicaste el tiempo y las atenciones que el ha tenido conmigo. -Perdona Mariana, nunca pensé que estaba perdiendo tu cariño. -Mi cariño siempre lo tendrás Sebastian, pero el amor entre un hombre y una mujer ahora le pertenece a Mark. Esa noche no pude preguntarle lo que todo hombre le propone a una chica, me quede con el anillo en el bolsillo y me dije a mi mismo.  Que la próxima vez que me enamorar seria de la verdadera mujer ideal y que le dedicaría el tiempo necesario. No todo tiene que ser trabajo. Hoy en día son esposos. Y se aman, ella esta embarazada en estos momentos, y me pidió que fuera el padrino cuando nazca. Le dije que estaría alla sin falta. -Bueno hijo, yo soy de las que siempre dice. Para todo hay tiempo. Pero el tiempo no tiene estadía ni momento. Muchas personas no valoran el tiempo como tal. No se dan cuenta que pasa, y pasa y las oportunidades se van con el. Hoy por ejemplo una familia lloraba la perdida de un familiar y lo mas triste es que esa persona murió sin el amor de su hijo. Y el se quejaba afuera llorando por que su padre habia muerto y no lo habia perdonado. No saben valorar a tiempo las cosas. Por eso cariño, cuando el amor toque a tu puerta, no lo dejes escapar, por que no sabes si algún día regresa. -Tienes razón Victoria. El tiempo es nuestro mayor aliado, y nunca valoramos eso. -Lo importante es que, ya estas mas despejado, no estas atado a esa vida. Date la oportunidad de formar una familia. No te sometas solo al trabajo o a las demás personas, vive la vida. Disfrútala, no permitas que ella disfrute de ti. Son cosas muy diferentes,- replico Victoria. Samantha oía a su madre ser muy elocuente y emotiva. De pronto sintió el impulso de abrazarla, no siempre eran tan cariñosa pero en ese momento sus padres eran lo mas importante para ella. Lo que ella estaba experimentando era el verdadero amor. Los abrazo y les dijo cuanto los amaba. Mientras estaban en sus brazos Victoria le tendió una mano a Sebastian y los cuatro se abrazaron de pronto. -Se dan cuenta que el amor esta en donde menos pensamos que esta,- dijo esto y fue a la nevera. Saco una jarra de jugo de lechosa sin azúcar para seguir consintiendo a Cesar. Sebastian suspiro, lleno por completo sus pulmones mientras continuaba abrazo a Samantha. Y ella sentía que algo la mantenía en paz en esos brazos. -¿Y cuales son tus planes?, Sebastian pregunto Cesar. -Por ahora, quiero compartir unos cuantos días con mis viejos y Janet. Este fin de semana iremos a la playa, tengo ganas de darme un buen chapuzon. Y luego darme una vuelta por alla por el apure. Tengo que ir a buscar algo de chiguire,- esa delicates no se ve por otros lados en lo que va del año. Solo por alla. -Si somos muy pocos los que criamos esos animales. Cuando gustes vas para el rancho. Te esperare cuando gustes,- replico Cesar.  -Claro que si Cesar. Ya estaremos por alla. No saben las ganas que tenia de llegar alla. Pero... bueno todo cambio. Lo que Sebastian quería decir con aquellas palabras es que creyó que Samantha estaría alla. Pero lo bueno de todo era que la iba a tener mas cerca aun. -Bueno cariño, yo creo que seria mejor que te acostaras mas temprano así descansan mas y no piensas en el dulce yo se que quieres comerlo pero por ahora sera mejor mantenerte lejos de el. Así que vamos a la habitacion. Mañana sera otro día. Me despido cariño que descansen. -Buenas noches, dijeron ambos al unisono.  Samantha y Sebastian salieron al patio la noche estaba fresca y habia luna llena y el cielo estaba lleno de muchas estrellas. Samantha antes de salir le ofreció una copa de vino y el la acepto.  -Me encanta beber una copa de vino antes de dormir,- dijo Sebastian. -Si dice mi mamá, ayuda a digerir mejor las comidas y a relajar el cuerpo. Por cierto Sebastian, ¿duermes muy temprano? -No, bueno mi rutina es que después de cenar me llevo una copa de vino al cuarto y me pongo a leer un rato mientras termino el trago. Mayormente me duermo casi a las once ¿por que? -No por nada. Anoche nos acostamos un poco tarde y no vi ninguna luz prendida en tu casa. -Es que no me gusta gastar los servicios innecesariamente. Para que tener una luz prendida si el resto de las casa la tienen prendida. Ay quienes tienen la oportunidad de tener comer ver de noche a quienes la tienen y no la usan. Ambos se sentaron uno al lado del otro, muy cerca, sus brazos rozaban. De pronto Sebastian respiro profundo he hizo una mediación de agradecimiento al cielo, como se lo habian enseñado los africanos. Samantha lo miro con gran admiración. No sabia lo que estaba diciendo por que lo dijo en otra lengua. Pero sabia que era algo bueno su sonrisa lo decía todo. ->.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR