-Espero que lo que hayas dicho sea un agradecimiento a los dioses.
-Exactamente, cariño. Siempre que puedas dale gracia a Dios por las bendiciones que recibes. Hoy ha sido un día muy especial para mi, así que tenia que hacerlo y aun mas con este cielo tan hermoso que nos regalo la vida hoy. Mira la osa mayor y la osa menor esas nunca dejan de estar cerca del lucero mayor.
-Si en verdad que este cielo esta muy hermoso.
-Bueno cariño, ahora si creo que puedes hablar abiertamente conmigo. Cu entame que te esta pasando por que has querido sumergirte en un mundo al que no estas acostumbrada.
-Que mundo Sebastian. No tengo nada, lo normal en toda persona.
-Y que es lo normal en toda persona. ¿Pregunto por que no entiendo lo que quieres decir?
Ella lo miro y sus ojos se llenaron de lagrimas en ese instante.
-Ok, si quieres llorar hazlo a veces es mejor hacerlo así tu cuerpo y tu alma se libera de todo lo malo que hay dentro. Ya después podremos hablar con mas calma.
Él la abrazo y así estuvieron por un largo rato y en silencio. Samantha sentía que Sebastian era como su salvador esa paz y tranquilidad que la hacia sentir viva de nuevo. Pero los recuerdos estaban tan vivos aun que no soportaba la idea de que Juan se habia burlado de ella.
Ya casi era media noche cuando Sebastian se despidió de Samantha. Se levanto y tomadola de un brazo la llevo a la puerta de la cocina. La paro frente a él se miraron fijamente a los ojos, y sin decir una palabra el se inclino y le dio un beso en la nariz. Ella abría deseado que la besara. Hubo algo en ese momento que la hizo olvidarse del resto del mundo. Pero el sabia que ella tenia que curar esas heridas primero antes de poder comenzar de nuevo algo.
La noche se convirtió en eterna, cuando Samantha logro dormirse, ya eran las tres de la mañana. Cuando ya habia amanecido su madre tenia ya todo preparado para salir.
-Hola mamí y a donde van ustedes tan temprano.
-Sebastian nos invito a caminar un rato, dice que es muy bueno para la salud y tu padre tiene que hacer ejercicios. ¿Quieres venir?
Y cuando iba a responder de mala gana lo vio parado en la puerta de la casa. Ese hombre tenia algo que la ponía desorientada y boba.
-Déjame cambiarme. Si quieren vayan caminando yo los alcanzo.
-Muy bien cariño. Estaremos vía al parque.
Samantha volvió a su habitacion busco en su guardarropa algo que ponerse. Y apenas pudo conseguir algo acorde para la ocasión. Se puso una legui negra al cuerpo que le iba muy bien y se puso una franela que ajusto y amarro detrás de la espalda, se hizo una coleta y por ultimo se puso sus zapatos deportivos. Su cuarto quedo completamente revuelto. Pero ya lo arreglaría cuando no mas llegara. Tomo sus llaves y salio al trote, cuando logro alcanzarlos ya casi estaban llegando al parque.
-Hija que bueno que llegaste.
-Ustedes si que caminan rápido o es que trotaron.
-Sebastian nos enseño una manera muy fácil de caminar que nos ayuda acelerar mas rápido el metabolismo. Y fíjate tú papá no se canso mucho. Ya creo que esto lo haremos todos los días haya en el rancho.
Sebastian se les acerco y los invito hacer ciertos ejercicios en la grama. Ciertos movimientos eran de yoga, cosa que el practicaba muy a menudo. Cesar estaba encantado realizando aquel tipo de actividades y al ver a Victoria divertirse y reír como lo estaba haciendo sentía que no habia nada mas importante en su vida que aquella mujer.
Samantha se tiro al suelo luego de haber llegado super agotada. De pronto Sebastian la tomo por los brazos y de un solo jalón la puso de pie. Sus brazos si que eran fuertes.
-Vamos Sam, no me digas que ya te cansaste y aun no empiezas. Trata de hacer lo mismo que tus padres. Anímate.
Samantha se puso sirve y obedeció a aquel hombre que le hablaba con tanto animo. Empezó a realizar aquellos salto, pero cuando ya iba en el tercer brinco callo de nuevo al suelo.
Él la volvió a levantar, y esta vez se le quedo mirando muy de cerca.
-No finjas, tus padres son mayores y estan disfrutando de esta actividad por que no haces tú lo mismo. O es que no quieres estar aquí. Mira que mañana mas espectacular nos esta regalando el día aprovéchala. O prefieres estar encerrada en una habitación llorando como una tonta. Esas palabras le llegaron muy profundo así que se soltó y dio un paso atrás.
-Esta bien, como tú digas. Y no soy una tonta.
Esa mañana fue genial, Sebastian trato por todos los medios que Samantha se entusiasmara y que Cesar y Victoria se relajaran un poco ya después de dos horas de actividad decidieron regresar y Sebastian los invito a desayunar en su casa. Ellos encantados fueron directo a su casa.
-Es muy linda tú casa, Sebastian,- dijo Victoria al estar en la sala.
-Gracias, esta a la orden cuando quieras quedarte, -la miro de reojo y le guiño, solo quería ver la cara de Samantha al escuchar aquel ofrecimiento.
-Gracias, hijo lo tomare muy en cuenta.
Samantha la miro al oír aquella afirmación de invitación, y frucio el ceño.
-Esta cocina es la misma que la tuya Sam. Pero siento que es mas espaciosa, no se algo me hace verla mas acogedora.
-Si mamá las casas son idénticas pero Sebastian no tiene los utensilios en la cocina como los tengo yo.
-Y tú, no usas utensilios Sebastian.
-Claro que necesitas. Los cubiertos estan en aquella gaveta, los platos y vasos en esta repisa la licuadora es aquella debajo del protector. Los pañitos y demás enseres los puedes ubicar en estas gavetas. Por que Victoria.
-Mi hija dice que tu no usas utensilios por que no los tienes como ella en todas partes,- se burlo y le devolvió el guiño.
-No te preocupes, Sam. Cuando quieras te ayudo a organizar un poco las cosas así ganas espacio. Y la casa se siente un poco mas relajada.
Cesar se habia desaparecido, no se veía por ningún lado. Así que Victoria se puso nerviosa.
-¿Donde se metió aquel hombre hace unos instantes estaba aquí?
-Tranquila Victoria, yo lo vi cuando salio al patio y fue para la casa. Ya debe de estar regresando.
-Y tú como sabes. Por que vi...
En eso no pudo terminar de decir nada mas Cesar apareció por la parte de acceso que tienen las dos casas, con su traje de baño puesto y una toalla en su hombro.
-Pero mira este, ni siquiera lo invitaron a bañarse y ya se tomo el atrevimiento de venir a...
Sebastian se carcajeo y le dio un beso en la frente déjalo, no me molesta que lo haga a demás no hay con quien compartir, anda ve a cambiarte mientras yo termino de preparar el desayuno. Y dicho esto Victoria salio corriendo como una chiquilla a cambiarse, y en unos minutos estaba acompañando a Cesar en la piscina. Parecían dos niños jugueteando en el agua.
-Y tú no piensas darte un chapuzon, - le pregunto a Samantha.
-No, ¿quieres que te ayude?
-¿Que te pasa? ¿Estas molesta?
-No, ¿te ayudo?
-Si, puedes ve sacando los vasos y los platos estan en esa gaveta.- La miro y vio que realmente estaba molesta y sin decir nada cuando ella iba en camino a buscar las cosas se le paro de frente tan cerca que casi sus labios se rozaban. ¿Que sucede, por que cambiaste de ánimos? ¿te molesto algo que dije?
Ella sintió que sus piernas empezaban a temblarle y como pudo bajo la cara y miro a donde estaban los platos.
-¿Son estos?,- pregunto con la voz entrecortada.
-Si, son esos. Oye Sam, mírame quiero que seas sincera conmigo cuando algo te moleste. Sabes que yo se manejar las cosas a mi manera pero si se a lo me estoy sometiendo, pero si tu no me dices que es lo que sucede jamas podremos entendernos.
Ella lo miro y le dio un beso en la mejilla.
- No te preocupes son niñerías, estoy bien y no pasa nada contigo. Soy yo, pero ya se me pasara, ¿esta bien? Debe ser que...ya déjalo. Vamos que tengo mucha hambre.
Sebastian habia preparado un omelet de jamon y queso para todos con unos panes rellenos de mermelada y un jugo de zanahoria con naranja. Tomo una bandeja y sirvió los cuatro platos. Al llegar a la mesa de la piscina los llamo a desayunar. Y ellos como niños obedientes salieron de inmediato.
-Cariño, mira que rico desayuno. Esta ha sido la mañana mas relajada y espectacular que jamas haya tenido, desde hace un largo tiempo,- aclaro Cesar.
-Me alegra mucho Cesar, por ahora necesitas mantenerte en actividades y esto te ayudara un poco mas. Mira te prepare este té es poquito amargo pero pasara con las rebanadas de pan con mermelada.
-¿Puedo tomar de ese té?, pregunto Victoria.
-No, es solo para Cesar. Tú toma jugo de naranja con zanahoria te ayudara a tú piel. A seguir manteniendote tan rozagante y bella.
-Gracias, hijo. Bueno si es solo para Cesar. No discutiré. Mira me encanta que esta casa este unida con la de Sam. Algo me decía que esta era la casa perfecta para ella. Ya cuando nos vayamos estaré mas tranquila al saber que estas cerca de alguien que se, que la va a cuidar.
-No necesito de un niñero, mamá.
-Y, ¿quien te dijo a ti que Sebastian es un niñero? El es medico ¿lo sabias?. Solo lo comento por si acaso llegas a necesitar algún tipo de ayuda. O es que tú eres tan autosuficiente que no aceptas ayuda de un vecino. No seas caprichosa, Samantha Normat. Dios a veces quisiera que no se pareciera tanto a su padre.
-¿Y ahora yo que hice? Por favor Viky deja a la niña tranquila, ella sabe muy bien de lo que estas tratando de decirle. Así que no te molestes conmigo. Por cierto Sebastian, quería hacerte una pregunta,- Cesar miro de reojo a Victoria y sin pensarlo mucho le dijo: ¿Tienes planes para esta tarde o mejor dicho para este fin de semana?
-Bueno aun no he concretado nada, pero si necesitas algo dime si te puedo ayudar con gusto.
-Bien, sabes que mi propósito de estar aquí, ademas de ver a mi hija, es porque acabo de realizar una venta de un ganado y los dueños me invitaron a pasar unos días en su parcelamiento. Creo que tienen organizado un evento. Y pues ahora yo en estas condiciones Victoria no me quiere dejar manejar. Tú serias capaz de acompañarnos estos días.
-¿Y de cuantos días estamos hablando?, es que quede con la familia que iríamos a la playa en el transcurso de la semana. Pero bueno dejamos llamarlos y les pregunto a ver si lo podemos dejar para esta semana que viene.
Sebastian se levanto y fue a buscar el móvil, cuando ya venia de regreso ya la llamada estaba en proceso. Él los saludo con mucho cariño y sin mucho rodeos fue directamente al grano. Esa misma semana Janet tenia unos exámenes pendientes así que no podían ir, sin ningún contratiempo.
-Bueno, ya escucharon. Así que con mucho gusto te llevare a ese evento. ¿Tú también iras Samantha?
-Bueno yo...
-Claro que sí, con eso le haces compañía a Sebastian mientras nosotros los viejos estamos en otras cosas, así no se aburre tanto. -Le guiño un ojo a sebastian.
-Pero es que yo, tenia planeado salir a buscar empleo. Estoy dejando pasar demasiados días. Y mi compromiso fue que yo me supliría todos mis gastos.
-Pero por estos días no hay problema cariño. Ademas yo estoy aquí contigo y no voy a permitir que mi niña no comparta unos días diferentes con sus padres.