Capítulo 7
Había llegado tarde a clase, mi profesor se extrañó al verme llegar apresurada y agitada ya que por lo general me gustaba entrar temprano a las clases. Tenía un vaso con algo de café para despertarme, pero no estaba teniendo éxito, realmente tenía sueño y había despertado con el pie izquierdo. Para empeorar la situación, Sook estaba allí, terminé por sentarme a su lado prefiriendo que hiciera las preguntas ahora y no durante el día.
— ¿Estás bien? —preguntó con algo de preocupación mientras jugaba con el lapicero en su mano—Luces terrible, Ella.
— Lo sé, no pude dormir—saqué mi cuaderno junto a un lápiz dejando el café sobre la mesa. Bostecé restregando mis ojos sabiendo que el maquillaje sólo había cubierto un poco las ojeras, pero ellas seguían allí, lo irónico es que estuve despierta hasta tarde sin obtener mucho. El imbécil del chico sólo estuvo torturándome con caricias y causándome varios orgasmos seguidos, ¡No hubo nada más! Y lo peor es que volví a quedarme dormida estando atada y con los ojos cubiertos, cuando desperté en la mañana todo fue lo mismo, estaba sola y cubierta con las sábanas.
— ¿Tuviste pesadillas? —preguntó en susurros mientras el profesor explicaba algunos datos en la pizarra—Creo que debes tomar un descanso de los estudios...
— Apreciaría el silencio hoy, enserio—la callé.
— De acuerdo, al parecer alguien amanece con el pie izquierdo—canturreó. La fulminé con la mirada intentando colocar atención.
En la cafetería estaba sentada al aire libre, el sol brillaba un poco, mientras comía veía a los estudiantes caminar por allí, comer algo, jugar entre ellos o practicar algún deporte. Había dejado de lado a Sook cuando no dejaba de mirarme preguntándose qué había pasado, tenía tanto sueño que apreciaría descansar algo por unos minutos. Mi celular vibró en mi bolsillo, al ver el nombre rodeé los ojos, por su culpa había tenido una mala noche, pero bueno, no podía ser grosero con él, sabía las consecuencias así que en parte soy culpable también.
— ¿Hola?
— ¡Ella! —llamó contento—Disculpa, ¿No estoy interrumpiendo tus clases?
— No, estaba terminando de comer algo, ¿Qué sucede?
— Oye, ¿Por qué esa voz? ¿Has tenido una pésima mañana? —de repente se escuchó preocupado—No me digas, discutiste con tu novio.
— No, bueno sí...—suspiré. Ni una cosa ni la otra, sólo disfruté que un extraño me masturbara, es todo—Ni siquiera tengo novio.
— ¿Por qué? ¿Son muy idiotas para ti?
Froté mis ojos bostezando, honestamente no estaba de ánimos.
— ¿Qué quieres Jimin?
— ¡No te enojes conmigo, jovencita! —aclaró intentando reprocharme, pero sólo se escuchaba tierno—Sólo quería saber qué hacías...
— ¿No tienes a tus amigos para distraerte con ellos? ¿Por qué no llamas a Kumi?
— Lo hice, pero no responde así que supongo que debe estar con su novio, es muy posesivo, ¿Sabes?
— ¿Y qué pasa si me llamas y estoy con un chico posesivo? —levanté una de mis cejas alejando un poco la bandeja de mí.
— No parece que seas una chica de esas que se deja manipular.
"Al contrario, disfruto que un extraño me seduzca sin permitirle ver su rostro"
Algo en mi cabeza hizo "clic" la voz del chico de anoche vino a mi mente, si no me equivocaba me quedaba una pregunta más para hacerle. ¡Claro! Yo adiviné lo que tenía en sus manos así que me correspondía una respuesta, sonreí de repente ansiando enviarle un texto.
— Escucha, Jimin, debo volver a clase, podemos hablar luego.
— Me estás corriendo.
— Claro que no.
— Sí, lo haces y me lastimas, Ella—lo imaginé llevándose una mano al pecho. Rodeé los ojos ante su drama— ¿Por qué todos me ignoran? Tae me lleva la contraria y JungKookie se burla de mi voz...
— ¿Ese niño maleducado? —bufé.
— ¿Te encanta?
— No sabes cuánto, Jiminie, enserio—fui sarcástica provocando una risita en él—Deberías darme su número para escribirle y hacerle saber que tengo sueños húmedos con él.
— ¡Buena idea!
— No vayas a hacerlo—me apresuré a decir—Es sarcasmo, en fin, debo volver a clase, hablamos luego—colgué sin darle tiempo a decir más. Busqué ese número que había guardado como "" tonto lo sé, pero, en fin, dudé unos segundos mordiendo mi labio, decidí escribirle rápidamente.
"Tú, chico malo y sadomasoquista, me debes una respuesta, yo gané el juego de anoche, no huyas ahora"
Miré la pantalla esperando una respuesta, pero ésta estaba tardando en llegar. Subí mis pies a la banca algo nerviosa, ¿Qué estará haciendo? ¿Estará en clase o estará trabajando? Por su voz diría que no debe ser muy mayor, la sombra que había alcanzado ver anoche tenía cabello corto, hice memoria jurando haber visto ese corte antes, tal vez si hubiese volteado lo hubiera descubierto.
Mientras esperaba decidí llamarlo sorprendiéndome a mí misma por no haber dudado un minuto. El móvil suyo repicaba unas tres veces cuando respondió, sonreí como tonta al escuchar esa voz fría.
— Sé que ganaste, dulzura, ¿Quieres que haga una fiesta por eso? —fue sarcástico. Fruncí el ceño recordando lo que dijo, si jugaba era consciente de que me arriesgaba a que no respondiera ninguna de mis preguntas— ¿Ahora te quedas callada? Vaya, pediré un deseo por eso.
— Así como sigo tus reglas debes cumplir tu palabra—advertí.
— ¿Quién lo dice? —retó.
— Me sorprende que hayas respondido la llamada—comenté con una pequeña sonrisa pícara—Digo, como eres un chico muy solicitado... ¿Eres mayor que Sook?
— ¿Esa es tu pregunta?
— Esa y muchas más.
— Tienes una sola oportunidad si no quieres que te cuelgue ahora mismo...
— Oh—fingí lástima chasqueando la lengua—Me pregunto quién sería capaz de cumplir tus reglas sadomasoquistas si yo me niego.
Escuché una risita que me causó escalofríos, recordé su respiración en mi cuello mientras había sentido su m*****o duro contra mi muslo. Era un buen idiota que lamentablemente me tenía comiendo de su mano, miré alrededor con curiosidad.
— ¿Ahora dirás que no te gustó que dejara tu trasero rojo?
— Nunca dije eso. No estás respondiendo mi pregunta...dulzura—imité su tono. Respiró profundo haciéndome sentir un cosquilleo en mi abdomen—Te conviene que esté contigo porque dudo que otra chica haga lo que yo hago, todas te buscan para su propia conveniencia y claro, me conviene hacerlo para que mantengas la boca cerrada, ¿Nos entendemos?
— Nunca ha habido malos entendidos—gruñó. Entonces estaba en lo cierto, las chicas lo buscan por interés, él debía obedecerlas para obtener su pago, pero...
— ¿Por qué no aceptas mi dinero? —intenté escuchar del otro lado colocando atención. Al parecer había voces de fondo, ¿Estaría en la calle o en el trabajo? —Anoche lo tuve en el bolso, pero cuando desperté lo encontré allí.
— Te dije que no lo necesito.
— Si lo necesitas—dije al instante—Estoy cumpliendo tu trabajo así que debo pagarte, no cambia nada.
— Dulzura, no me hace falta el dinero honestamente, con lo que gano a diario sobrevivo—bufó. Aquello fue tan arrogante, pero le creí porque la suma que pedía siempre cambiaba, a algunas les había pedido más y a otras menos, ¿Cómo lo supe? Sook. Cuando abrí la boca para decir algo escuché una voz muy familiar...
— ¡Tienen hamburguesas! Voy a morir, amo estas cosas.
— Y luego te quejas diciendo que estás gordo—acusó el otro. Fruncí el ceño escuchando perfectamente.
— ¿Jimin? —la llamada se cortó de inmediato— ¿Hola? —miré mi celular—Mierda—gruñí llamando de nuevo, pero no tuve respuesta. Confusa puedo jurar haber oído a Tae y Jimin a la perfección, reconozco esas voces y...—¿Acaso...?
Escribí un mensaje a ese número.
"¿JungKook?"