Sábado, maldita fuera mi suerte, de nuevo ya se había acabado la semana, y estaba confundida, no sabía si estaba teniendo progresos o no, pero tan siquiera la noche anterior me había dejado una buena actitud. Aunque tenía que admitir que en estos momentos me encontraba algo intranquila, no había visto a Nick en todo el día y no podía ir a visitarlo porque Andrea se había encargado de darme trabajo y más trabajo. Y cuando de una manera muy discreta le había preguntado a ella por Nick, solo había contestado que se encontraba en una reunión importante. Así que me encontraba en estos momentos haciendo todo el trabajo que tenía. Cuando que vi que se acercaba Andrea gruñí —Gabrielle, ¿cómo vas? «Maldita» Me tragué mi irritación y puse la sonrisa mas grande que pude, si se daba cuenta de que

