Chapter 1: Un ave enjaulada (Parte 6)

1239 Palabras
Debo decir que tengo algunas quejas con respecto a la forma en que Rigra intenta despertar a Tina. No sé yo si zarandearla de esa forma es bueno para el delicado cuerpo de Tina. —¡¡¡Despierta, amiguita!!!—después de que Rigra la abofeteara un par de veces, Tina finalmente abrió los ojos. Sin embargo, cuando sus ojos se encontraron con los de Rigra volvió a desmayarse. Puedo ver como el rostro de Rigra se distorsiona en una aterradora mueca y un pequeño espasmo en su ojo empieza aparecer cuando esto sucede por su molestia —Tú… —¡Espera Rigra!—tuve que detenerla antes de que algo malo sucediese —Déjame intentarlos, ¿sí? —Está bien, toda tuya—dijo mientras suelta el cuerpo de Tina sin cuidado y se aleja de ella —Sin embargo, ya que estamos… ¿Por qué no intentas llegar sin usar tu silla de ruedas?—sugirió. Pensé que ella me ayudaría, ya que mi silla de ruedas actualmente está un poco lejos de mí- —¿Eh? ¿Hablas en serio? —Lo digo completamente, en serio. Prueba a gatear o arrastrarte, cualquier cosa está bien, siempre y cuando intentes usar tus piernas. —Y-ya veo… lo intentaré…—Según parece Rigra es el tipo de persona de hazlo o muere. La verdad no creo que ella vaya a cambiar de opinión sin importar lo que diga. Con mucha dificultad intenté moverme sin éxito, por lo que me vi forzada a usar la fuerza de mis brazos para arrastrar mi cuerpo. —Uhm… No creo que ese sea el punto de hacer esto, ¿sabes?—dijo tras verme por unos segundos —Solo tranquilízate y trata de sentir tus pies antes que nada. Intenta mover lentamente los dedos pe tus pies y quítate los zapatos para que pueda ver lo que ocurre. Seguí sus indicaciones e intenté mover los dedos de mis pies. Es una extraña sensación, siento que tengo algo atorado entre mis articulaciones lo que hace que duelan. Sin embargo, cuando vi uno de mis dedos temblar ligeramente me emocioné mucho. —Oh, muy bien. Eso fue realmente rápido—me felicitó. Animada por sus palabras de aliento inmediatamente intenté mover todos mis dedos. Desgraciadamente no fue algo tan simple, ya que hacerlo es muy difícil. Tras treinta minutos de arduo trabajo, finalmente fui capaz de mover los dedos de mis pies. —Muy bien, ahora prueba a arrastrarte e intenta usar tus piernas para impulsarte. Imagino que el instinto hará el resto del trabajo. He de decir que más que arrastrarme, parece que solo arrastro mis piernas por el suelo usando la fuerza de mis brazos, pero puedo sentir que mis piernas se mueven un poco con cada impulso que doy. —Bueno, no es lo que esperaba… Sin embargo, no me quejo. Continua a ese ritmo. Fui forzada a cruzar la habitación usando mis propios medios hasta llegar al lugar en el que se encuentra Tina. Una vez que llegué junto a Tina empecé a mover su cuerpo intentando despertarla, aunque esto es realmente muy complicado para mí. —Tina—la llamé —Despierta Tina—tras unos pocos minutos ella despertó por segunda vez. —¿Estoy muerta…? —Estas bien, Tina ¿Cómo te sientes? —P-Princesa… ¿Qué fue lo que pasó? Me explota la cabeza… Lo último que recuerdo es… ¡Princesa debemos escapar!—gritó repentinamente. Su rostro fue cambiando de somnoliento a confundido y luego a asustado. —Tranquilízate Tina, ya no hay peligro. —¿Qué pasó con la Duquesa Rigra?—preguntó con preocupación. —Ella está por ahí—señale a Rigra y ella nos saludó con incomodidad en respuesta. —¡Debemos escapar, princesa! ¡Déjeme ayudarla!—Tina intentó levantarse y luego escapar conmigo. —Espera Tina, tranquila. Mi hermanita no va a lastimarnos, solo intenta calmarte un poco…—traté de calmarla un poco. —Pero… —Confía en mí, ella ya no nos atacará… Por el momento…—me da algo de miedo que no pueda decir con seguridad que ella no nos volverá a atacar. —E-entiendo… Ahora que lo pienso, princesa ¿Por qué esta en el suelo? Su ropa también está toda sucia… —Eso es porque Rigra ha curado mis piernas un poco y luego me pidió que intentara moverme por mi cuenta. —¿Pero qué clase de crueldad es esta?—dijo profundamente indignada sujetando fuertemente mis hombros. —No puedo negar que su forma de actuar es algo cruel. Sin embargo, mira esto—dije señalando a mis pies. Después intenté mover exitosamente los dedos de mis pies. —¿Eh…? Sus pies… ¿Eh? P-pensé que su enfermedad no tenía cura…—ella incluso se restriega los ojos con incredulidad. —Tal parece que todos los sanadores del Imperio estaban equivocados. Mi hermana descubrió la enfermedad de una sola mirada, ¿sabes? —Entonces ella realmente es una Santa como dicen los rumores… —Uhm… ¿Me pregunto? No creo que lo sea, pero si es una sanadora de muy alto nivel. Dicho eso, con respecto a poder caminar, según lo que dijo mi hermana, debería poder caminar en un par de meses. —¡Es un milagro, princesa!—Tina me abrazó profundamente emocionada. —S-sí. Ahora que finalmente has despertado, creo que es hora de que hagamos lo que planeábamos originalmente. —Ahora que lo menciona eso es cierto. Déjeme ayudarla, princesa. Luego de todo eso, Tina me ayudó a levantar e increíblemente, aunque mis piernas tiemblan incontrolablemente, fui capaz de ponerme de pie por primera vez. —Esto es increíble…—dijo Tina quien olvido que la mejor forma de ayudarme es sencillamente cargarme en brazos —Usted realmente… —Sí, solo que realmente me cuesta mucho trabajo permaneces así… —Ha, lo siento mucho, princesa—tras darse cuenta de su error Tina me cargó en sus brazos y me llevó audazmente hasta el lugar en el que está Rigra —Duquesa, le importaría sostener a la princesa mientras preparo la silla. —Está bien —pasé de los brazos de Tina a los brazos de Rigra. El problema es que me puse muy nerviosa cuando eso pasó. Evidentemente Rigra no está usando perfume de ninguna clase. Sin embargo, su aroma natural es similar a estar en un verde prado, su aroma es extremadamente agradable. Huele como hojas o quizá semillas de pino… No, huele como una rosa que es bañada por la cálida luz del sol. No sé con qué comparar su aroma, el punto aquí es que es un olor muy agradable que calma mi corazón. Mientras estoy absorta disfrutando de estar en los fuertes brazos de Rigra, mi amiga finalmente levantó mi silla y la preparó. No quería que ese momento terminará nunca, pero al final fui devuelta a mi silla de ruedas. —Bueno, ahora que todo este tema se ha resuelto, ¿cuál es el negocio que las trae a este lugar el día de hoy? El momento de la verdad finalmente ha llegado; el momento que decidirá mi futuro. Estoy algo nerviosa, porque es perfectamente probable que Rigra se niegue a ayudarme. Estoy muy nerviosa ¿Qué haré si ella dice que no le importa mi destino? No quiero que ella me rechace o me llame molestia… No quiero…
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