Chapter 1: Un ave enjaulada (Parte 5)

3063 Palabras
Me siento como un venado encandilado mientras la mortal espada que veo ante mis ojos amenaza con darle fin a mi corta existencia. El nerviosismo se entremezcla con el miedo y siento que mi corazón quiere saltar fuera de mi pecho. Fue en ese momento en que Tina lo arriesgó todo para protegerme colocándose en la trayectoria de la espada, cuando vi la espada acercarse al cuello de Tina no pude evitar cerrar los ojos mientras le suplico a los cielos que ella se salve. —¡Kya!—escuche el sonido de algo pesado caer al suelo acompañado de un pequeño grito y enseguida presentí lo peor. —Fuera de mi camino. En el momento que escuché el fugaz lamento de Tina y la amenaza de Rigra abrí los ojos, quizá en un inútil intento por sor sobrevivir. Lo que encontré al abrir mis ojos es el cuerpo de Tina completamente inmóvil en el otro extremo de la habitación, no sé cuanta fuerza tiene Rigra en esos delicados brazos, pero a juzgar por la distancia a la que está el cuerpo de Tina, la persona que amenaza mi vida es por lo menos tan fuerte como un troll. —Ahora es tu turno—cuando escuché esas palabras instintivamente dirigí mi vista a la fuente del sonido. Cuando observé los ojos de Rigra el terror más vivido invadió mi cuerpo, en sus ojos no hay nada, no puedo ver enojo o misericordia, ni si algún indicio de que ella esté sintiendo al hacer esto, sus ojos son como los de una maquina asesina que no siente absolutamente nada. En esta ocasión la espada corta el aire de manera horizontal, apuntando directamente a mi cuello. El golpe anterior lo evité solo gracias al sacrificio de mi mejor amiga. —“Tengo miedo… Mucho miedo…”—el tiempo parece extenderse en mis pensamientos —“Voy a morir…”—mis pensamientos solo fluyen en una dirección mientras observo la cuchilla dirigirse directamente a mi cuello —“No quiero morir, aún no he hecho nada…” —¡No quiero morir!—grité con todas mis fuerzas —¡Ahhhh!—busqué muy profundamente en mi interior la fuerza para reaccionar y de alguna manera gracias a eso logre poner suficiente fuerza en mis brazos como para lograr caer de mi silla de ruedas antes de que la espada de Rigra cortara mi cabeza de un tajo. Escucho como mis dientes rechinan incontrolablemente y no puedo detener el temblor de mi cuerpo, mientras Rigra se acerca a mí. De alguna manera me las arreglé para caer de mi silla y ahora estoy en el suelo, pero mi persecutora no está muy lejos de mí y mi vida sigue en peligro de acabar muy pronto. —Oh, impresionante—ella caminó un poco hacia mí y luego levanto su espada por tercera y probablemente última vez. En esta ocasión ya no tengo modo de esquivar a esta persona, por lo que solo cerré los ojos y escuché el sonido de la espada clavándose en el suelo de madera de la habitación. —“¿He muerto…? No sentí ningún dolor…”—pensé sorprendida por la habilidad de Rigra para acabar con mi vida sin que sintiera absolutamente nada —“El miedo no se ha ido pese a que he muerto…”—reflexioné. Probablemente sentiré miedo hasta que mi cerebro finalmente deje de funcionar. —Uhm… Ya veo… Eso es muy curioso…—esperaba que el ángel de la muerte viniera por mi cuando escuché nuevamente la voz de Rigra resonar en mis oídos —Lo siento princesa Crista, tal parece que tu realmente no puedes caminar…—su tono suena algo arrepentido. Impulsada por la curiosidad abrí tímidamente los ojos. Justo en un pequeño espacio entre mis piernas puedo ver la espada de Rigra clavada en el suelo. Sin embargo, tal parece que estoy bien. Por reflejo revisé desesperadamente mi cuerpo y así fue como ratifiqué que estoy bien. —¿P-por qué hiciste esto? Mataste a mi mejor amiga—dije mientras la miro con el odio más profundo, lo peor es que no puedo evitar que mis lágrimas se escapen de mis ojos. —Uh, que miedo—dijo haciendo un gesto exagerado —¡Jajajaja!—luego se burló de mí. —¡¿Qué es tan gracioso?!—grité. —Tranquila, princesa Crista. La chica que te protegió solo está inconsciente—respondió mientras señala el cuerpo de Tina, en ese momento pude confirmar como su cuerpo se movió ligeramente, lo que me hizo suspirar con un indescriptible alivio —Con respecto a tu otra pregunta, pues… —¡Responde!—exigí. En este punto mi ira es tan intensa que incluso olvide que la persona frente a mi puede matarme con facilidad si lo desea. —Uhm… parece que tú misma no te has dado cuenta todavía… ¿Por qué no te tranquilizas un poco y observas cuidadosamente el lugar en el que estas? —¿El lugar?—inmediatamente observé a mi alrededor y descubrí que estoy en una de las esquinas de la habitación y mi silla de ruedas está bastante lejos de mi posición actual —¿Cómo es posible?—me pregunté con incredulidad. No recuerdo que Rigra me haya golpeado en ningún momento. —Bueno, tu corriste a este lugar por tus propios medios… ¿o sería más correcto decir que arrastraste? Como sea, el punto es que tus piernas funcionan, princesa. Es solo que por algún motivo no las usas y tus músculos se han atrofiado con el tiempo. Si tuviera que especular, diría que, más que no poder caminar, se siente como si nunca hubiese aprendido a hacerlo… —¿D-dices que podré caminar si lo intento? —Bueno, no creo que sea tan simple, pero básicamente esa es la idea—al escuchar eso inmediatamente intenté levantarme usando mis propios medios, pero como de costumbre mis piernas nos respondieron a mis órdenes. —Mis piernas no se mueven incluso si intento moverlas…—dije sin ocultar mi decepción. —¿Es así?—inmediatamente Rigra sacó un cuchillo de alguna parte y me lo arrojó. —¡Kya!—grité con terror, para luego ver que el cuchillo se clavó en un lugar cercano a mis piernas. Curiosamente eso no fue lo que más me impacto, lo que realmente me sorprendió es que en ese momento mis piernas realmente se movieron un poco —¡¿Podrías dejar de intentar matarme?!—me quejé profundamente indignada. —¿Y acabar con la diversión? Venga ya, no seas egoísta—esta tipa es una… —Jejeje, supongo que tienes razón. Lo importante aquí es que tal como acabas de ver, puedes mover tus piernas. Es una maldita y despreciable desgraciada, pero… Por algún motivo no puedo odiarla, no sé si es su actitud despreocupada o la forma en la que se comporta fingiendo que lo que pasa es problema de otro. Todo lo que sé es que no puedo odiarla y que siento un calor indescriptible recorrer mi pecho en este momento. Esto debe ser lo que en las novelas describen como dicha; sentir que la esperanza de algún día poder caminar invade agradablemente mi corazón, lo que hace que puras y sinceras lágrimas de felicidad escapen sin pausa de mis ojos. —¿D-dices que podré caminar algún día?—pregunté como buscando una confirmación mientras lucho por detener mi llanto —¡Weaaaaaa!—para luego empezar a llorar sin control. —¿Eh? ¿Eh? ¡¡¡Eeeeeh!!!—ella parece no saber cómo reaccionar a lo que pasa —Vamos, ¿hace falta llorar? E-eres una buena niña—dijo mientras empieza a revolotear a mi alrededor con preocupación sin saber qué hacer —No llores, ya pasó…—se la ve muy lida intentando consolarme, probablemente sería mucho más linda si supiera como hacerlo —¡Dije que dejes de llorar!—luego me abofeteo. —¿Qué crees que haces? —¡¿Tú qué creer que haces?! ¿Quieres matarme? ¡El sonido del llanto es molesto e incómodo!—por algún motivo ella parece mucho más molesta que yo tras ser abofeteada. Además, hace un puchero como una niña pequeña mientras se da la vuelta y cruza los brazos fingiendo que me ignora. Lo que me preocupa es el incontrolable impulso que siento de abrazarla. Tuve que luchar por reprimir mi llanto un poco, mientras una sonrisa se dibuja en las comisuras de mi boca. En este momento esta persona ya no me da miedo, parece que más que ser malvada, simplemente es algo torpe en expresar sus emociones, lo que hace que me preocupe por el modo en que creció. —Ya estoy mejor—anuncié mientras limpio las últimas lágrimas de mis ojos —Por cierto, ¿cómo supiste que podía camina? —Pues, cuando caí cerca de ti y la funda de mi espada rozó tu pierna pude ver un pequeño espasmo en tus piernas. Si tuvieras una discapacidad motora eso sería imposible, ya que tus miembros inferiores deberían estar completamente paralizados. Por eso decidí hacer una pequeña prueba, ya que existían dos posibilidades. —¿Posibilidades? —Sí, la primera era por algún motivo estuvieras fingiendo y buscaras que baje la guardia con eso y las segunda, que tuvieras alguna enfermedad que con un poco de rehabilitación eventualmente podría curarse. Básicamente me dio curiosidad y por eso te amenacé de muerte. —Eres una… —Eso no fue todo. Si resultaba ser la segunda posibilidad, el modo más rápido de averiguar que mi conjetura era cierta era hacerte sentir un fuerte impulso; debía ser un impulso tan fuerte como para provocar que tu instinto aflore y grandes cantidades de adrenalina sean secretadas por tu cuerpo. No hay nada más fuerte que el instinto de supervivencia de un ser vivo y el miedo a la muerte es una buena forma de ponerlo en marcha. ¿Por qué habla como si fuera una doctora de algún tipo? Dejando eso de lado, su explicación es convincente y tiene sentido, por lo que mi ira se redujo significativamente. —¿Dices que hiciste esto para ver cuál era mi enfermedad? —Básicamente—asintió con la cabeza antes de darse vuelta como si estuviera bailando y luego tomar la postura que tendría un detective que ha descubierto algo mientras juega con su pipa —Lo que he descubierto es que por alguna razón sufres de una enfermedad llamada Retraso Psicomotriz ¿o sería más preciso llamarla Parálisis psicomotriz? Bueno, dejando eso de lado, en resumen, tu problema es que nunca aprendiste a caminar, tu cerebro no sabe cómo interpretar los impulsos eléctricos que necesitan tus piernas para funcionar y por eso da la ilusión de que no puedes, aunque estés completamente saludable. Es como si hubieses vivido toda tu vida pensando que eres paralitica o algo similar… —¿Determinaste todo eso con un pequeño espasmo en mi pierna? —Y una amenaza de muerte, no te olvides de la parte entretenida—solo pude suspirar con pesadez ante el comentario —Lo importante aquí es que, puedo curar los atrofiados músculos de tus piernas usando magia, pero el tema de tu cerebro es algo que tendrás que solucionar por tu cuenta, intentando caminar y cayendo cuantas veces sea necesario hasta que lo logres caminar, igual que cualquier otra persona. Con el tiempo tu cerebro aprenderá a interpretar esos impulsos y con el tiempo debería funcionar con normalidad o eso espero, porque caso contrario quedaría como una idiota. —Jajajajajaja—al verla hacerse una autocrítica tan severa y fruncir el ceño no pude evitar reírme desde el fondo de mi corazón —Eres una persona muy extraña, ¿lo sabias? —Y lo dice la loca que en 17 años no se le ocurrió aprender a caminar… —Eres una…—tuve que suspirar nuevamente para calmarme —Gracias por esto, hermanita. —Jejeje, no hay de qué—respondió algo sonrojada —Ahora solo resta usar algo de magia en tus piernas y pensar una forma en la que puedas practicar sin accidentarte. —Ahora que lo dices, ¿realmente puedes usar magia de sanación? —Sí, ¿por qué? —No, no es nada… Los magos que pueden curar son muy raros en este mundo y en el juego también. La única forma de obtener esa clase es ganarla en el sorteo inicial de habilidades o matar a un sanador y robarle la habilidad, por lo que el hecho de que Rigra pueda usar magia de sanación es muy difícil de creer. De hecho, en todo el imperio solo tenemos un sanador y el resto son usuarios de magia sagrada la cual es diferente a la magia de sanación. Ciertamente ambas pueden curar y un usuario de magia sagrada de muy alto nivel incluso puede curar una gran variedad de enfermedades y heridas. Sin embargo, un sanador está a otro nivel completamente, ellos incluso pueden regenerar miembros perdidos en los niveles más altos y su habilidad de curación básica es la misma que un usuario de magia sagrada de alto nivel. En otras palabras, son una clase especializada en la curación y encontrar uno es muy raro. Ella acerco sus manos a mí y tocó mis piernas. En ese momento algo llamó mi atención. Lo primero que me llamó la atención es que sus manos sean tan suaves y delicadas pese a que es una usuaria de espada. Lo normal sería que sus manos sean callosas y ásperas, además de que puedo sentir esto en mis piernas ¿Cómo es posible que en todo este tiempo no notara que es extraño que pueda sentir todo tipo de sensaciones en mis piernas? Quiero decir, lo normal sería no sentir absolutamente nada… Soy una idiota… —[Curación menor]—Rigra invoco su magia, la cual luce como una luz dorada muy pura y hermosa que por algún motivo quema sus manos mientras la usa —¡Uhg! Esto realmente duele—se quejó mientras cierra levemente uno de sus ojos para soportar el dolor. —¿Estas bien?—pregunté preocupada, debido a que parece que alguien hubiese echado aceite hirviendo en las manos de Rigra. —Estoy bien, mis manos sanaran naturalmente en un par de días—dijo con una sonrisa. Puedo sentir que mis piernas recobran su fuerza a medida que la luz dorada entra en mis piernas, es una sensación muy agradable. Antes me habían tratado varios curanderos del imperio o también llamados magos sanadores, aunque solo uno de ellos sea realmente un sanador. Ninguno de ellos pudo determinar el motivo de mi parálisis y mucho menos curarla, todos simplemente argumentaban que, si la magia no podía curarlo, era incurable. En este mundo la medicina funciona de esa manera, todo lo que no se pueda curar con magia es incurable. Dicho eso, Rigra es diferente, es como si ella hubiese aplicado un diagnóstico médico de mi antiguo mundo y lo hubiese complementado con magia para buscar una cura a mi dolencia. Por otro lado, eso sería imposible, ya que en este mundo ese tipo de pensamiento ni siquiera ha empezado a desarrollarse. Lo sé porque cuando propuse la elaboración de medicinas en lugar de pasiones, todos me llamaron loca. En otras palabras, Rigra puede ser igual a mí; una reencarnada o existe la posibilidad de que ella simplemente sea una genio tal como dicen los rumores… ¿Me pregunto cuál es la correcta? Aunque pensándolo mejor, si ella realmente fuera de mi viejo mundo simplemente hubiese tocado mis piernas y me hubiese preguntado si sentía algo en mis piernas… Creo que por sus métodos arcaicos seguramente es la segunda, ella simplemente es una persona cuyo pensamiento está adelantado a su tiempo… —Eso debería ser todo—anunció antes de finalmente sacar unos guantes para cubrir las terribles heridas que presentan sus manos. —Muchas gracias—le gradecí desde lo más profundo de mi corazón y cuando la observé a los ojos, lejos de sentir miedo, sentí nerviosismo y como mi corazón dio un preocupante salto. ¿Eh? ¿Qué significa esto? No Crista, eres una mujer heterosexual, no está bien que sientas eso por otra chica y menos si esa chica es tu medio hermana, no es correcto. Sujeté mi pecho con preocupación mientras intento ocultar mis sonrojadas mejillas. ¿Es porque Rigra es abrumadoramente bella? No ese no puede ser el motivo ¡¿Qué demonios me está pasando?! —¿Te pasa algo malo?—me pregunta mientras gira su cabeza tierna y provocativamente. ¡No Crista! ¡Esto no está bien! —N-no es nada… —Bueno, ahora solo podemos esperar e ir haciendo una larga y tediosa rehabilitación. Lo que me recuerda que sería una buena idea despertar a la chica de ahí—Rigra señaló a Tina quien todavía yace inconsciente en el suelo de la habitación. —Sí, hermanita. —¿Hermanita? ¿Y ahora que mosca te picó? —¿Eh? N-no, no me pasa nada… —Supongo que no importa—respondió con indiferencia. Nos dirigimos a ayudar a Tina cuando recordé algo. Se supone que la magia de sanación es el elemento más beneficioso que puede entrar en un ser vivo ¿Por qué Rigra se lastimaría por usar un elemento como ese? Me refiero a que había escuchado que esa magia usa una monstruosa cantidad de magia y cosas similares, pero nunca escuche que lastimara al usuario. No, realmente si conozco un tipo de criatura que es lastimada con magia sanadora… ¿Puede ser que Rigra…? No, no hay manera de que ella sea un no-muerto. Quiero decir, su piel es cálida y por, sobre todo, ella no presenta putrefacción en su cuerpo… ¿Será que tiene alergia a la magia sanadora? Le preguntaré cuando tenga un poco más de confianza con ella. Sigo con esa pequeña duda aojada en mi corazón, pero el gratificante sentimiento que siento en este momento fue suficiente como para hacer que me olvidara de temas irrelevante, porque finalmente conozco a alguien que quizá en un futuro pueda llamar mi familia y no sentirme mal por ello.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR