¿Qué sucede cuando pareces estar en una nube de felicidad? ¿Qué esperar? ¿Acaso soy la única persona que se pregunta cuándo todo esto acabará? ¿Cuándo se cernirá de nuevo sobre mí la oscuridad? Me es imposible relajarme durante mucho tiempo y disfrutar de todo esto, como dice Estefanía. Ya hemos vendido la casa a la fundación, así que aun cuando tengo las llaves y se han conservado todos los muebles, aquella ya no es mi casa. Nunca más lo será. Aún no estoy del toda segura acerca de cómo me siento al respecto, solo sé que apesta. —La vida es buena, Ali. Deberías preocuparte menos y disfrutar más —creo que es la vigésima vez que Estefanía lo dice. —No lo sé. —Me detengo haciendo a un lado mi equipaje y me hago un ovillo en mi cama. —Estás asustada —se sienta junto a mí, acariciando con s

