*Laris*
Al alejarme del territorio de los Lobos me comunico con Wallace.
—Hola Laris, ¿Donde estas?—pregunta él apenas atiende el telefono.
—Hola amor, estoy yendo a casa, visite a Eleazar—contesté sabiendo cual sería su reacción.
—No deberias acercarte al territorio de los Lobos hasta que todo este controlado, ven a la Ciudad Central, llamaran a una reunión de inmediato—comentó él cortando la llamada.
Me quede en shock por su reacción.
Esperaba que él simplemente me gritara o insultara por mi relacion con Eleazar, pero esa tranquilidad era mucho peor que los gritos.
¿Porque el Consejo se reuniria ahora?
¿Se trataria el tema de Eleazar y Mikeila?
Antes de entrar en la Ciudad Central recibi el mensaje de Bella diciendo que debiamos reunirnos en el edificio de administración de inmediato.
Le envie un mensaje a Wallace y él me dijo que nos reunieramos antes.
Fuimos a nuestro departamento directamente.
Cuando entre él ya me esperaba con una taza de cafe.
Nos sentamos y él se veia muy tranquilo.
—¿Comiste? Te ves algo débil—añadió él para desconcertarme aún más.
—No, desde ayer—conteste con rapidez.
Él hizo algo que me sorprendio, pero una parte de mi no quiso ponerse a preguntar que era lo que realmente estaba pasando.
Wallace se desabrocho la camisa y me mostro su yugular sin ningun reparo.
Pude sentir el fuerte bombeo de su corazon y no me resisti a acercarme a él.
Empece besandolo, poco a poco.
Él puso una de sus manos en mi nuca y empujo cuando mis labios estaban en la posicion exacta.
Clave mis colmillos en su carne y llegue hasta su vena.
Él gruño, pero me tomo de la cintura y me acomodo sobre su dura entrepierna.
Y sin esperar me penetro.
Wallace nunca me habia tratado asi, nuestros encuentros sexuales eran tranquilos y mecanicos, pero esta version de él me encantaba.
Era lo que queria.
Era lo que esperaba tener cuando encontre a mi compañero destinado.
Wallace no se detuvo ni me pidio que suelte su cuello.
La energia que su sangre me transmitia era sensacional.
Me levanto sin dejar de moverse dentro de mí y nos llevo hasta la cama.
Me coloco en ella sin cuidado, pero asegurandose que no suelte su cuello.
Me tomo con fuerza hasta que logro que suelte su vena.
Pude ver como su carne se curaba casi al instante, ya que al ser mi compañero destinado nunca lo lastimaría con mis colmillos.
Wallace me hizo girar en la cama poniendome boca abajo y me termino colocando en cuatro y no me dio tregua hasta que acabe dos veces más.
Todas esas energias gastadas por el acto más la sensación de saciedad que me dio su sangre me hicieron entrar en un sueño profundo.
Este era mi compañero destinado, el hombre con el que siempre soñe.
Desperte buscando su calor en la cama.
Abri los ojos confundida al no sentirlo en el departamento.
Wallace no estaba aqui.
Tome el celular para llamarlo y me di cuenta que tenia muchos mensajes y llamadas de Bella.
Empece por los mensajes y lo que lei me parecia irreal.
No era posible que dieran esa orden.
Intente llamar a Eleazar y nada, su celular daba apagado.
Intento llamar a Wallace, pero él tampoco me responde.
Terminó por llamar a Bella y ella me responde al instante.
—¿Laris en donde estás? Te perdiste de todo un espectáculo, la Última Dragona mató al Alfa de Alfas—exclamó ella apenas contesta la llamada y yo me largo a llorar.
No.
No era posible.
El Consejo habia pedido una votacion abierta para saber que hacer con los Lobos.
Y en su gran mayoria se voto que Eleazar debia ser castigado.
Enviaron a Mikeila para que lo matara.
Dioses la crueldad del Consejo no tenia limites.
—Bella ¿la Última Dragona esta de regreso?—pregunte cuando logre controlar mis lagrimas.
—Si, ella destello en los territorios de los Lobos, solo fueron unos minutos y volvió aqui, deberias de haber visto el espectáculo, fue increíble—expresó ella con alegría sin saber que habían enviado a Mikeila a matar a su propio compañero destinado.
Dioses cuanta crueldad.
—¿Has visto a Wallace?—pregunte al final intentando pensar en otra cosa.
—Si, él llego a la reunión y ahora está en la sala privada, ¿tu no estas con él?—pregunto ella al final confundida.
Wallace era parte del grupo selecto del Consejo, digamos que los líderes y como yo era su pareja tenia ciertos beneficios, pero en realidad no sabia que estaba haciendo él ahí.
—No, estoy en casa—conteste con rapidez.
—Dicen que la Última Dragona sera tomada por todos ellos, claro que de seguro Wallace no lo hara, pero ella no sentirá nada—aclaró al final Bella y apenas escuche eso tuve nauseas.
Mikeila habia sido usada muchas veces, incontables veces, pero yo jamas me habia puesto a pensar en lo que sucedia realmente.
Ahora me doy cuenta de todo lo que la hacen sufrir.
Wallace era parte de eso.
Las nauseas se hicieron más fuertes.
—En realidad ella puede sentir todo—comente más para mi que para ella.
—¿De verdad? Entonces de seguro lo debe disfrutar—soltó ella riendose un poco.
Dioses porque tanta despreocupación.
—No lo se, ire a buscar a Wallace, ¿hablamos más tarde?—pregunte intentando terminar la conversación.
—Si claro, avísame cuando podemos hacer los informes del día de hoy, tenemos mucho papeleo—comentó ella con rapidez.
La salude y termine la conversación.
Me di una ducha y me puse mi uniforme.
Tome las llaves del auto y me dirigi al edificio central donde sabia que estaban abusando de la compañera destinada de mi mejor amigo.
Uno que ya jamas volvería a ver.
Cuando llegue allí todo estaba normal, no habia nada de alboroto ni tampoco conversaciones fuera de lugar.
Me dirigi a las oficinas privadas y salude a las recepcionistas que me dejaron pasar porque sabian quien era.
Al entrar a las habitaciones privadas empece a sentir el deseo en el aire.
En una gran habitación habian varias parejas o trios teniendo relaciones y en un estrado central estaba Mikeila siendo tomada por Wallace.
Él me miro y no se detuvo ni por un instante.
No quise ver más y me fui de alli.
Conduje a gran velocidad sin un rumbo fijo.