Me senté a su lado. - Bien, muy tranquilo - - Me alegra - miró los libros que había dejado sobre la mesa - ¿Y la universidad? - - Bueno, allí es diferente. Llevo cuatro cursos. Son ya los últimos de la carrera y ha sido duro. Aún estoy luchando con un caso complicado - - ¡Oh! ¿De qué se trata? - Le agradecí que tratara de aliviar la tensión y le conté de qué se trataba. Él parecía genuinamente interesado y me hizo algunas preguntas. - ¿Sabes? - dije - No había pensado en ello…Creo que sería un excelente argumento… Gracias - - Me alegra ser útil - murmuró con una semisonrisa. De pronto me sentía aliviada. Era lo que necesitaba para terminar el ensayo. - Dame un momento, debo anotarlo antes de que lo olvide - Tomé una hoja y escribí rápidamente. Él me observaba en silencio

