Milena dejó escapar un grito de felicidad y se abrazó con fuerza a mí. - ¿Está seguro? - Fernando miró al médico con rostro severo. Él, sin amedrentarse, le tendió un documento. - Debido al tiempo que ha pasado y la precisión de la prueba, completamente seguro - - Gracias, muchas gracias, doctor - dijo Milena. Fue hasta su esposo que leía el examen, aún incrédulo. - Fernando, cariño - lo llamó suavemente. Él alzó la mirada, que de inmediato se suavizó y llenó de ternura. La abrazó y besó su cabello. - Tendremos un bebé… tendremos un bebé - no dejaba de repetir Milena. - ¿Qué sigue ahora? - dijo él volviéndose al médico sin soltar a su esposa. - La señorita Cepeda deberá seguir el control prenatal usual. Solo deberá seguir algunas recomendaciones generales, porque el emb

