4. No te quiero

928 Palabras
*Narra Katrina* Decidió contarme lo demás en otro momento. Salimos de la habitación y volvimos con el resto. Cuando Diego vino, él y Mike se miraron mal. En la noche todos empezaron a despedirse. ── ¿puedo quedarme contigo? -me preguntó Mike mientras los demás se despedían.- ── aún no te he perdonado, y déjame decirte que tienes muy difícil que te perdone. ── lo sé, pero deja que me quede contigo. Si no me permites estar cerca, será imposible que me perdones -suspiré.- ── está bien -sonrió.- ── vamos Mike -dijo María.- ── me quedaré con ella -todos nos miraron.- ── ¿es cierto, hija? ── sí papá. ── está bien. ── mañana te traeré un cambio de ropa. ── gracias mamá. Cuando se marcharon, Elsa lo miró. ── cuida bien a mi hermana, ahora que están juntos no vuelvas a cagarla. ── Elsa, no estamos juntos -hablé roja.- ── pero pronto lo estarán. Hasta mañana chicos. ── hasta mañana cuñada. ── ¡Mike! -se rió.- ── vale, vale. Nos despedimos de Milagros y fuimos a mi habitación. Cogí mi pijama y fuí hacia el baño. ── ¿no prefieres que te ayude? ── puedo yo sola -entré al baño.- Quise desabrochar el vaquero, pero la escayola del brazo no me dejaba. Suspiré y mordí mi labio. Cogí el pijama y volví a la habitación, Mike estaba usando el móvil. Dejé el pijama en el borde. ── Mike. ── ¿sí? -me miró.- ── no puedo -sonrió y dejó el móvil en la cama. Se paró y se acercó a mí.- Se agachó y me quitó los zapatos. Cogió el botón de mi vaquero, no puedo negar que sentí una corriente recorrer mi espalda. Lo desabrochó y lo bajó. Levanté los pies. Cuando terminó de quitármelo, se paró y lo dejó en la cama. Cogió el bordillo de mi camiseta y la levantó, primero saqué el brazo izquierdo, y luego, con cuidado, sacó mi brazo derecho. Nos quedamos mirándo, cuando agaché la cabeza me abrazó por la cintura pegándome a él, levanté la cabeza y lo miré. No despegaba sus ojos de los míos, y yo no despegaba los míos de los suyos. Llevó una de sus manos a mi mejilla, volvió a mirarme a los ojos y luego bajó su vista a mis labios. Cuando me besó, le seguí el beso. Nos separamos por falta de oxígeno. ── aún no te he perdonado -dije sonriendo, sonrió.- ── pero lo harás -cogió mi pijama y me lo puso.- a la cama. ── vale -dije sonriendo. Levantó las sábanas, cuando me tumbé las pasó por encima de mí. Se quitó la ropa quedando en boxers.- ── ¿dónde tienes las sábanas? ── vas a dormir conmigo. ── podría hacerte daño. ── no me harás daño -levantó las sábanas y se tumbó a mi lado. Me puse de frente a él, apoyada en el brazo izquierdo. Se puso de lado mirándome. Estuvimos en silencio hasta que llevó sus dedos a mi lados.- ── he echado de menos tus labios, te he echado de menos a ti. ── ¿ahora eres cursi? -pregunté sonriendo.- ── tú me volviste cursi. Quiero demostrarte todo lo que no pude por culpa de mi miedo a enamorarme. ── no quiero que me demuestres nada. No te quiero. ── sé que lo dices de broma, aún me quieres. ── que va -dije sonriendo. Sonrió y se acercó a mi boca.- que ni se te ocurra -suspiró y se separó.- ── lo tengo difícil. ── muy difícil, me has hecho mucho daño, Mike. Es cierto que te quiero, pero tanto daño me ha ido apagando ese sentimiento hacia ti. ── no sigas. ── pero -me interrumpió.- ── lograré que vuelvas a sentir todo lo que una vez sentiste por mí. Eres mi vida y no pararé hasta tenerte de vuelta conmigo -nos quedamos mirándo en silencio.- ── estoy cansada. Buenas noches, Mike. ── buenas noches, princesa. ── no me llames así. ── vale. En la madrugada Mike me despertó para que me tomara los medicamentos. Desperté con la cabeza apoyada en el pecho de Mike. Me separé con cuidado. Me puse de lado hacia él y lo miré. ── yo también he echado de menos tus labios, pero sobre, te he echado de menos a ti -susurré.- Estuve un rato más en la cama y luego me paré. Salí de la habitación y fuí a la cocina. ── buenos días. ── buenos días hermana. ── buenos días preciosa -dijo Milagros con una sonrisa.- ¿quieres tu desayuno? ── sí, por favor -me senté al lado de Elsa.- hoy tengo que ir a la universidad y al trabajo a pedir una baja. ── si quieres te llevo. ── vale. Después de desayunar volví a la habitación. Pude quitarme el pantalón del pijama, pero la camiseta me estaba costando. *Narra Mike* Desperté por unos quejidos. Katrina estaba intentando quitarse la camiseta del pijama. ── ¿por qué no me has despertado? -me bajé de la cama.- ── quería dejarte descansar. ── He descansado lo suficiente -cogí el bordillo. Después de que sacara el brazo izquierdo sacó el derecho.- buenos días princesa. ── buenos días -se separó de mí y fue hacia el baño.-
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