Allí, mirando una puerta cerrada, respirando hondo, terminé por cerrar los ojos con fuerza y dar un giro hasta regresar sobre la cama. Sabía que aunque lo intentara, y aunque lo quisiera, sería imposible salir de allí sin la autorización de Darren, o al menos, sin la ayuda de Pipe. Entonces, por instinto, una vez más caminé hasta aquel gran ventanal. Observando inmediatamente a Darren caminar en el enorme jardín. Podía observar cómo respiraba hondo, llevaba sus manos hasta su cintura y finalmente sacaba otro cigarrillo para fumarlo. Era algo característico de él, y aquella primera impresión que me había llevado. Siempre olía a cigarrillos, y era inevitable, cada cierto tiempo estaba llevando uno a su boca. En silencio, y observando lo que hacía, me quedé admirando una vez más su ta

