La muñeca

1245 Palabras
— Cariño, iré a cenar con tu padre por nuestro aniversario, nos vemos mañana. No te duermas tarde — dijo la madre de aquella chica para luego salir de su habitación. Melissa Solo asintió sin tomarle más importancia ya que llevaba horas pegada al computador, después de un poco de tiempo, ya habían dado las once y media de la noche, pero de repente le llegó la brillante idea de investigar algunos tipos de juegos arriesgados para poder hacer, a ella le gustaba todo lo que tuviera que ver con la adrenalina y el tener que arriesgar su propia vida solo por un momento de diversión, aunque sabía que siempre salía ilesa, así que no le importo. Melissa empezó a buscar, pero no tardó mucho ya que rápidamente encontró un juego titulado “La muñeca". — Oh vaya, suena interesante, veamos los comentarios — dijo con emoción mientras se le dibujaba una gran sonrisa en el rostro, aquella joven empezó a leer lo que decían los comentarios. “Si funciona" “Realmente sentí la adrenalina" “No lo recomiendo para débiles" “Nunca creí encontrar algo así" “Me dio mucho miedo, pero aquí sigo" “Intentenlo" Entre otros más que invitaban a qué los que habían descubierto aquel juego, lo jugarán sin objeción alguna. Aquel juego ciertamente tenía los mejores comentarios, así que Melissa no planeaba pensarlo más. —Wow, tiene muy buenos comentarios— susurro llena de sorpresa. Así que Melissa sin pensarlo más, rápidamente empezó a leer las instrucciones. 1. Consigue una muñeca de trapo. — Tengo una guardada — dijo Melissa con emoción para luego seguir leyendo. 2. Hazlo a media noche. — Vaya, ya casi es media noche así que debo de darme prisa, solo termino de leer y comienzo — dijo Melissa con una gran sonrisa. 3. Que sea una habitación iluminada. — Mi habitación está iluminada — dijo Melissa mientras miraba a toda su habitación para después seguir leyendo. 4. Mírala fijamente. — Oh eso es fácil — siguió diciendo. 5. Dile, muñeca habla 10 veces. — Vaya, será demasiado fácil — dijo aquella joven muy feliz. 6. Disfruta del juego. — Vaya que lo disfrutaré — dijo Melissa con una enorme sonrisa que reflejaba que este juego le iba a gustar demasiado. La muñeca cobrara vida y buscará a la persona que la revivió, esto la hará enojar, corre por tú vida, el juego terminará a las 6 de la mañana, si logras vivir, serás un sobreviviente más de la muñeca embrujada, ¡Suerte!. —Me encanta, lo intentaré, afortunadamente tengo una muñeca de trapo y lo mejor es que estoy sola — dijo de repente, está idea le emocionaba de gran manera. Melissa se puso de pie y sin cerrar el computador si dirigió al encendedor para luego prender la luz de su habitación. Aquella chica que quería sentir el miedo de que una muñeca la persiguiera por toda la casa, empezó a buscar la muñeca que tenía guardada y la cuál sería encargarda de que todo el juego pudiera suceder, después de tanto buscar, por fin la había encontrado. — La tengo — dijo alzandola un poco. Melissa salió por un momento de su habitación para poder verificar de que sus padres no hubieran regresado por ciertas razones como el que se les hubiera olvidado algo o otras cosas, Melissa al lograr serciorarse de esto y ver qué sus padres no regresaron, entro de nuevo a su habitación y empezó a poner su plan en marcha. Aquel juego estaba por comenzar. Aquella joven puso en una esquina a la muñeca ya que las instrucciones no especificaban donde ponerla así que ella pensó que sería un buen lugar, Melissa se sentó enfrente de ella y volteó a ver al reloj, solo faltaba un minuto para la media noche, el cual muy rápidamente se hizo presente, Melissa volteó a ver a la muñeca y la quedó mirando fijamente. El juego estaba a punto de comenzar. — Es hora de empezar con el juego, sobreviviré. Se perfectamente que esté juego lo ganaré y seré una sobreviviente más de la muñeca — dijo con emoción. Melissa empezó a recitar las palabras con las cuales la muñeca cobraría vida. “Muñeca muévete" soltó la primera vez, todavía no pasaba nada. “Muñeca muévete" dijo por segunda vez, todo estaba demasiado tranquilo. “Muñeca muévete" dijo una tercera vez y de repente una gran ráfaga de viento entro por la ventana, pero Melissa no hizo caso alguno ya que seguía en lo suyo. “Muñeca muévete" dijo por cuarta vez y esto vino acompañado con una pequeña risa que retumbaba en su habitación, aquella risa provenia de la muñeca. “Muñeca muévete" dijo por quinta vez y con esto pudo sentir un gran escalofrío recorrer por todo su cuerpo, pero no sé iba a detener, no haría que aquel juego se hechara a perder por una simple distracción. Pronto y para sorpresa de Melissa, aquellas cosas, fueron aumentando en gran escala lo que estaba por hacer la muñeca. “Muñeca muévete" dijo por sexta vez y de repente la muñeca empezó a mover los brazos. Aquella chica decidió no decir nada, pero estaba emocionada. “Muñeca muévete" dijo por séptima vez, cada vez faltaba menos para que la muñeca cobrara vida en su totalidad, de repente, la muñeca empezó a mover las piernas. “Muñeca muévete" dijo por octava vez, ahora le tocó mover los ojos ante la mirada asombrada de Melissa. “Muñeca muévete" soltó por novena vez para luego tragar saliva, la muñeca se movió un poco más. Melissa suspiro y sin quitar la mirada de la muñeca, dijo de nuevo aquella frase. Una vez más. “Muñeca muévete" dijo por décima vez, de repente, la muñeca se puso de pie. Los ojos de aquella muñeca se pusieron rojos, lo cual le empezó a dar escalofríos y mucho miedo a Melissa. La chica que la había llamado a la vida. — Escondete — alcanzo a decir la muñeca a lo que Melissa quedó atonita a lo que la muñeca le dijo. Melissa trago saliva, se puso de pie, pero sus pies no respondían. — Agh — soltó un quejido Melissa — ¿Por qué no responden?— dijo entrando en desesperación mientras se pegaba en las piernas intentando que estás reaccionarán, pro nada. No obtuvo absolutamente nada de resultados favorables. De repente un grito desgarrador se escuchó proveniente de aquella chica. De Melissa y la muñeca regreso a la normalidad. Melissa no leyó todos los comentarios por qué más abajo había uno más que le pudo salvar la vida. “No lo intententen o por lo menos esperen cinco minutos más del tiempo límite ya que la muñeca engaña, yo lo viví con mi hermano, el salió cuando no la escucho más y ahora yo les advierto por qué todos pensaron que yo lo mate, pero yo sé que no lo hice, soy inocente, la muñeca fue, mis padres me tienen encerrada en un manicomio por qué piensan que soy peligrosa y me dan cierto límite para hablar con alguien por medio del celular y por eso aprovecho para advertirles y no pasen por lo mismo que estoy pasando. Por favor, no lo intenten y si lo hacen, digan las frases cuando estén escondidos en un lugar cercano, ese juego es peligroso. Tal vez aquel mensaje, pudo haber salvado a Melissa, si tan solo lo hubiera leído a tiempo.
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