Riesgo...

1341 Palabras
POV COLE Observo a mi pequeña familia dormir abrazados; Sue no toleró estar más tiempo alejada de Ethan, por lo que ahora; nuestro hijo duerme tranquilamente en brazos de su madre. Aquí, sentado en la oscuridad, puedo ver más claramente lo que estuvo en riesgo hoy. Mi familia, mi mundo entero estuvo a punto de ser aniquilado por mi culpa. La rabia y la impotencia me llenan el alma; no hay manera en la que pueda calmar el pesor que tengo en el pecho, es como si un yunque enorme se haya instalado sobre mi corazón, haciendo difícil respirar con cada segundo. Incapaz de permanecer más tiempo en esa silla; me levanto y avanzo hacia ellos. Me siento en la orilla de la cama y los observo más de cerca. Gracias al cielo, Ethan salió ileso y no se llevó más que el susto. Pero al ver a mi Rosa… lo que ella tuvo que pasar por el simple hecho de amarme. Las marcas en su cuello, sus muñecas, sus manos y rodillas. Observo con especial detalle cada una de sus heridas, quiero recordar esto cuando tenga frente a mi a ese cobarde; Jack ha destruido cualquier posibilidad de vivir al hacer esto. ¿Qué mierda le dio el coraje para intentar secuestrar a mi familia? ¿Cómo llegaron a ellos tan fácilmente? Todas esas cosas y más recorren mi mente, atormentándome. Sì ellos hubieran logrado su cometido, ahora mismo Rachel y Clay estarían de vuelta hacia su ciudad o… hubiera desatado una ola de sangre en las putas puertas de la casa de Jack. - Hhhhmmm - Sue se remueve inquieta, parece que está soñando. Frunce su ceño mientras se aferra a Ethan – No… - es evidente que tiene una pesadilla. - Sssshhh – me recuesto a su lado, acurrucándome tan cerca como me es posible – Tranquila, estoy aquí – beso su coronilla y la abrazo, arrastrando también a Ethan. - ¿Cole…? - Tranquila, duerme – susurro - Tuve una pesadilla. - Lo sé, lo sé – controlar la ira, nunca se me había dificultado tanto – Pero ya pasó, fue solo un mal sueño. - No, era un recuerdo… Cole, lo que pasó esta tarde es justamente de lo que estoy huyendo – susurra. Gira su cuerpo y en un par de segundos, estamos frente a frente – No quiero que todo esto sea parte de la vida de Ethan. No lo soporto – la observo con impotencia, entiendo su punto. Pero esta es mi jodida vida. - Vuelve a dormir – pido - Quiero irme – susurra – Mañana, me quedaré con mis padres – Eso es algo que no pienso permitir, pero en lugar de decir eso… - Duerme, Sue – repito. - Prométeme que me dejarás ir – se aferra a mí, recostando su rostro en mi pecho – Quiero alejarme de todo esto, estar tranquila – su agarre sobre mi cuerpo se tensa - ¿Vas a dejarme ir? - Jamás – respondo abrazándola. Ella suspira y luego cierra los ojos, sumiéndose en un sueño profundo minutos después. Tiro de Ethan como puedo y abrazo a ambos, intento dormir; pero los pensamientos siguen dando vueltas en mi cabeza, por lo que en cuanto amanece; me pongo de pie y me preparo para el día. Salgo directamente a las celdas, en donde un par de los tipos de ayer están encerrados y luego, está Carl; el encargado de proteger a mi familia en mi ausencia. - ¡Señor! – al verme llegar, se apresura a ponerse de pie y se aferra a las barras de metal que lo mantienen prisionero – Por favor, déjeme explicar – levanto una mano, pidiendo silencio. - Es por eso que estoy aquí – respondo tan tranquilo como puedo – Dime, Carl ¿Por qué mierda dejaste que se los llevaran? – su mirada denota temor, pero habla con firmeza. - Quería saber la ubicación de su base – explica – Un ataque así, en nuestra ciudad… no podía permitir que se marcharan impunes. Es decir, si actuábamos rápido, mataríamos a un par; pero los demás escaparían y volverían a intentarlo. Es por eso que decidí no intervenir y seguirlos hasta su madriguera – estratégicamente, entiendo su decisión. Pero arriesgar a mi familia, no tiene perdón. - Cometiste un error… - ¡Señor! Le juro que no sabia que iban a lastimarlos, sabia que los querrían vivos para poder ejercer presión sobre nosotros… - Creí haber sido claro con mis órdenes. Mi familia está primero. - Lo sé señor y aceptaré cualquier castigo – agacha la cabeza. No le digo nada, me limito a dar media vuelta y regreso por donde vine. Miro de reojo a los prisioneros, la peste a su sangre ha inundado todo el lugar; escuchar sus gimoteos de dolor me tranquiliza un poco. - Sr. Carter – Me cruzo de frente con Rachel; ella está sudando, al parecer ya se ha ejercitado - ¿Se siente bien? ¿Ya cambió sus vendas? - Estoy bien – intento pasar junto a ella, pero se interpone en mi camino. - Sé que la bala atravesó, pero debe cuidarse de alguna infección - la observo atar su cabello en una coleta alta – El médico se marchó, así que yo cambiaré sus vendas. - Bien – me acomodo en la primera silla que veo y dejo que ella se encargue. Limpia la herida, coloca medicina y con cuidado, vuelve a vendarme - ¿Su familia se encuentra bien? - Sì - Me alegra mucho – siento como tensa su agarre de las vendas, cosa que agradezco. Entre más apretado, mejor – Deben estar asustados, su ex esposa en especial parecía muy alterada – no respondo, después de todo solo habla cosas obvias – Creí que, al ser su esposa, sería…. Diferente - eso llama mi atención, levanto la vista y la veo directamente. - ¿A qué te refieres? - Digo que… creí que su mujer era, no sé… ¿Mas aguerrida? - desvío la mirada, no debí preguntar. Esta mujer solo habla estupideces, Sue es perfecta, de pies a cabeza – Pero no llevaba ni una sola arma encima y temblaba como una hoja en el viento cuando la rescatamos; ahora entiendo su insistencia en alejarse de su lado, después de todo, este tipo de vida no es para cualquiera y menos para ella. - ¿Terminaste o seguirás hablando mierda? - Lo siento, no quería incomodarlo. Solo hablé con la verdad. - Guárdate tus palabras y termina de una vez – Rachel se apresura a terminar de vendar mi hombro sin decir nada más. Cuando termina, simplemente me pongo de pie y continuo con mis asuntos. La purga de los infiltrados de Jack ha empezado, por lo que la ciudad se ha convertido en un campo minado para todos. - Señor, el comandante de la policía quiere hablar con usted. - Dile que se mantenga al margen y que mañana, simplemente se dedique a levantar los cuerpos. - Señor, ¿los asesinaremos a todos? – A Zack parece no agradarle la idea. - ¿Tenias dudas de eso? – pregunto – Esos idiotas creen que pueden tocar a mi sangre y vivir para contarlo, es hora de mostrarles el motivo por el cual somos los putos dueños de esta ciudad. - ¿Puedo encargarme? – Mack, a diferencia de su gemelo es sanguinario – Prometo que la policía ni siquiera encontrará sus cuerpos – lo pienso un segundo, él es muy territorial y por algún motivo que desconozco, adora a Sue, al principio me irritaba; pero luego entendí que no era un cariño romántico. - Bien, pero no hagas escandalo… - Claro – se gira para marcharse. - Mack…¿Sabes qué? – el se detiene y me escucha atentamente – Haz todo el ruido que quieras, que sepan el motivo de mi ira y que sirva de advertencia. - A la orden – y con esto en marcha, es momento de preparar el contraataque.
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