Cuando llegamos a la guarida; trato de no perder la paciencia mientras Artemis saluda a todos en su camino. Hasta parece que habla más con ellos que yo mismo.
- ¿Quieres darte prisa? – la sujeto del antebrazo y tiro de ella, apartándola de un pequeño grupo de chicos que la saludan emocionados.
- Oye, hay que saludar a las personas – comenta mientras se despide de ellos con un movimiento de su mano.
- Ellos no te conocen lo suficiente, es por eso que te saludan emocionados.
- Aguafiestas – me detengo y giro para verla directamente
- ¿Tengo que recordarte lo que acabas de hacer?
- Tu padre dijo que nos encargáramos – se excusa nuevamente.
- ¡Me lo dijo a mí!
- Escucha… siempre había querido hacer explotar un auto – se acomoda la bolsa en el hombro – Y hoy lo cumplí, no me amargues el momento ¿Quieres?
- Fue arriesgado. ¿Puedes entender eso?
- Ya sabes… sé específico o acéptame como soy – responde sonriendo y avanza hacia el interior del edificio.
- Y… ¿Qué haces aquí de todos modos? – pregunto tras ella
- Ya te lo dije… quiero hablar.
- Si no tengo opción… vamos a mi oficina – pido. La observo caminar frente a mí, supongo que quiere hablar de Sue. Pero ni siquiera he tenido tiempo de procesar lo que escuché y con todos los problemas que se me vienen encima con Jack; la verdad solo quiero dormir…
- ¿Qué diablos? – Artemis gira por un pasillo bruscamente. Sus tacones hacen eco en el mármol mientras corre.
- ¡¿Arte?! – acelero el paso tras ella - ¿A dónde vas? – me doy cuenta demasiado tarde, su mano ya se encuentra en la manija de la puerta – No, no.. espera – pero como era de esperarse, no obedece. Abre la puerta de mi habitación y entra como el torbellino que es.
- ¿Quién mierda eres tú? – pregunta. Al entrar en la habitación, una sorprendida Rachel nos regresa la mirada – Y ¿Qué haces en la habitación de Cole?
- Artemis, esto no tiene nada que ver contigo – ella se gira furiosa, tanto que retrocedo un par de pasos.
- Dime que no es lo que estoy pensando… porque te juro, Cole Carter que voy a cortarte en pedacitos lo que tienes entre las piernas y voy a obligar a esa mujer a comérselo todo – instintivamente coloco mi mano sobre mi entrepierna, intentando protegerme de esa idea – y tú… - se gira de vuelta a Rache - ¿Sabes que es un hombre casado?
- No lo está – responde Rachel, desafiante.
- ¿No lo está? – Arte se abalanza sobre ella, pero logro sujetarla de la cintura y la elevo mientras suelta patadas al aire - ¡Suéltame! ¡Le voy a enseñar que tan casado estás! ¡Y luego voy a darte una lección a ti! – asegura
- ¿Quieres calmarte? – suplico – No es lo que parece.
- Oh, eso espero ¡Porque te juro que jamás dejaré que vuelvas a tocar a Sue!
- Lo sé, lo sé. Y ¡Jamás estaría con otra mujer!
- ¿Mami? – Clay entra en la habitación, sosteniendo su peluche en brazos - ¿Qué sucede? – al ver el temor en los ojos del pequeño, Artemis se detiene al instante.
- Tranquilo mi amor – Rachel se apresura a sostenerlo en brazos – No es nada, solo… estamos jugando.
- ¿Es tu hijo? – pregunta Artemis – Dime que Cole no es su padre.
- ¡No! Mi papi es Clay… igual que yo – asegura el pequeño.
- Será mejor que salgamos – cargo a Artemis hacia la salida; ella no opone resistencia debido a la presencia del niño. Pero en cuanto llegamos al pasillo, me da tal codazo en las costillas que me obliga a soltarla.
- Dime la verdad ¿es tu hijo? - mientras lucho por recuperar algo de aire en mis pulmones, ella se impacienta; levanto la mano, pidiendo algo de tiempo – No puedo creerlo ¿en que carajos estas metido? ¡No voy a cubrir esto! ¡Tienes a tu amante aquí porque sabes que Sue jamás viene a este lugar! De todos los hombres del mundo, jamás pensé que tu…
- ¡SOY EL HOMBRE DE SUE! – Grito al explotar mi irritación acumulada - ¡SOLO DE ELLA! – Artemis cruza los brazos mientras me examina con esos ojos tan… de Artemis.
- Explícate, Carter.
- Son negocios, no tengo porque explicarte nada.
- ¿Ella sabe que tienes a esa mujer y su hijo aquí? – desvío la mirada – No lo sabe. ¿Acaso no te das cuenta que por acciones como esta, ella se divorció?
- Sue no tiene porque saber nada de este mundo.
- ¡Este es tu mundo! ¿Cómo carajos quieres que ella te ame, si le ocultas quién eres en verdad?
- ¿Crees que ella quiere ver al verdadero Cole? – pregunto - ¡Mírame! ¡Mira la sangre que llevo encima! Lo único que le provocaría serían nauseas.
- La subestimas.
- Ella es tan… tan delicada, tan hermosa. Una flor no tiene cabida entre la maleza.
- ¡Ese! ¡Ese es justo el problema! – me señala con el dedo índice - Deja de apartarla de todo esto; porque esto es parte de ti. Dime ¿Cómo va a amar solo una parte de ti?
- Ella ya lo hace.
- Entonces ¿vas a mostrarle únicamente lo que quiere ver?
- Me ha funcionado hasta ahora.
- Tienes razón, te ha funcionado tanto que ella se divorció de ti – eso me deja sin argumentos; maldita sea, ¿Por qué siempre tiene razón? Nos quedamos en silencio unos segundos.
- No quiero perderla – susurro por fin – Mira lo que soy capaz de hacer por ella, mira hasta donde he llegado – sostengo su mano entre las mías – Artemis, habla con ella. Convéncela para que me deje volver a casa.
- Me juras que ella no es tu amante.
- Después de todo lo que he hecho por Sue ¿Enserio piensas que lo tiraría todo por la borda por otra mujer?
- Debes ser sincero con ella, Cole – responde – Es todo lo que ella necesita para volver a tus brazos.
- Sabes lo que piensa de mi ¿En verdad crees que mostrándole esto? – extiendo los brazos, mostrando mi apariencia manchada - ¿Ella me va a amar de igual manera?
- Solo sé que, mientras no muestres lo que en verdad eres. Sue jamás va a amarte como mereces - suspira frustrada y desvía la mirada.
- No se va a enterar por mi sobre la mujer - ahora soy yo quien suspira aliviado -Pero voy a apoyarte únicamente cuando decidas mostrarte tal y como eres frente a ella.
-Arte...
- Te Adoro, pero no puedo traicionarla sino vale la pena. - se acerca y acaricia mi rostro - No tienes absolutamente nada de que avergonzarte. A menos que lastimes a alguien inocente ¿Lo has hecho?
- Ordené la paliza a Charles - confieso. Pero ella deja salir un bufido
- Ese idiota se lo merecía desde la primaria- levanto la mirada - ¿Crees que no sé todo lo que dice de ti? - le sonrío- Al fin te encargaste de ese bastardo. Sí eso te pesa en la conciencia, eres más inocente de lo que pensé - retira su mano de mi rostro - Piensa en lo que te dije, te aseguro que Sue te ve exactamente con los mismos ojos que yo. Solo debe conocer toda la historia, no solo una parte - y luego se marcha.
-¡Oye! Espera a Mack, él te llevará
-No, esos nuevos reclutas se ven muy capaces - sonrío al verla marcharse. Pobres, no saben lo que les espera.
-¿Señor?- Zack aparece a mi lado
-¿Qué haces aqui? ¿Ya se encargaron del auto?
-Mack está en eso, pero me adelanté debido a que tenemos problemas en la frontera. Su padre ordenó que se encargue personalmente.
-¿Qué tan grave es?
-Ha habido dos enfrentamientos con la policía local, han hecho destrozos y la gente está aterrorizada.
-Bueno. Supongo que Jack ha empezado a moverse.
-Seguramente ya sabe que la Sra. Rachel se encuentra aqui. Señor ¿Qué planea hacer?
-¿A qué te refieres? - él me ve con expectación- Vamos a darle una paliza al idiota. Prepara las armas y a la gente, pero no lleves a los novatos.
-Entendido.
-Partiremos al amanecer- salgo hacia el auto, necesito ver a mi Rosa antes de esto.