Se acercó y fruncí el ceño, mire a Nyla que se cubrió la cara con la mano. —No hablo tanto… —refunfuñó. —Hablas muchísimo —intervino Rob. —Demasiado —agregó Kimmy. —Es preocupante —mencionó su padre. Jenna le mostró la lengua como una niña de cinco años y yo seguía sin entender que era todo esto. Zach interrumpió. —Nyla quiso prepararte una fiesta de cumpleaños —explicó —. Lo hizo ayer, pero al estar ocupados, lo hemos pasado para hoy, así que aquí estamos aquí —se acercó y me colocó la mano en el hombro —. Este es tu verdadero cumpleaños. Felicidades, Samuel. Me quedé quieto viendolos, ellos habían planeado esto ayer y yo de idiota sin saber me fui a la fiesta que los Donovan habían planeado, en lugar de estar aquí. —Bueno, yo me presento igual y te doy mi regalo —se adelantó

