POV MAR
Pase el resto del domingo encerrada en casa, ayudando a mi madre con mi papá. No sé porque estaba tan alterado, es como si su subconsciente quisiera volver poco a poco; pero para el lunes seguía tan distanciado de la realidad como antes.
- Solo dime lo que sucede – mi madre me sirve un poco de leche – Te he visto muy preocupada y apenas has logrado comer algo. Me preocupas – mi corazón tiembla y las lagrimas amenazan con salir.
- Estoy bien – insisto
- Sé que hemos puesto una carga muy pesada sobre tus hombros cariño – se sienta a mi lado y sostiene mi mano con firmeza – Estoy muy orgullosa y agradecida por mi niña. Sea lo que sea, sabes que te amo y apoyaré en lo que sea.
- Mami… - las lágrimas me vencen y me dejo caer sobre su pecho. Llorando como cuando era una niña – Lo siento… - sollozo mientras ella me abraza con más fuerza.
- ¿Qué sucede mi niña? – acaricia mi cabeza con cuidado
- Cometí una estupidez – confieso – Y estoy aterrada.
- No importa lo que sea, puedes decírmelo – me separo levemente de ella para poder ver su rostro. Y la veo llorando también.
- Yo… estoy embarazada – confieso. Su expresión de estupefacción se congela unos segundos y luego sonríe mientras se sorbe la nariz.
- ¡Esa es una increíble noticia! – la veo confundida – Creí que habías matado a alguien por accidente; con la suerte que tienes – a pesar de estar llorando, suelto una risa nerviosa – Mi niña, no debes estar tan alterada. No es bueno para mi nieto.
- ¿No estás molesta conmigo?
- ¿Por qué lo estaría? Me embaracé de ti cuando tenía 20 y tú eres mayor que cuando me sucedió. No tengo nada que decir – un alivio me llena el pecho.
- Lo siento, creí que te había decepcionado – confieso
- Eso es imposible, pero… - Me sostiene por los hombros - ¿Quién es el padre? ¿Se hará responsable?
- Sí, incluso insistió en hablar contigo primero. Pero se lo impedí, es un buen chico.
- ¿Es el tal Asthon?
- Sí – ella sonríe
- Que bueno, es un buen chico. Tu hermano lo adora y si tu lo elegiste, no me opongo en lo absoluto.
- ¿Has hablado con él? – pregunto curiosa
- Lo he saludado un par de veces, pero no he entablado una conversación larga. Él le asignó a tu hermano un auto para que lo lleve a la escuela y lo recoja – me informa – Además, ha pagado toda actividad extracurricular. De vez en cuando, me envía obsequios. Estoy muy agradecida con él, incluso interfirió en la escuela en el caso de acoso de tu hermano.
- ¿Él hizo todo eso?
- Sí, gracias a su intervención. Tu hermano puede ir tranquilamente a estudiar - estoy en shock
- ¿Por qué nadie me lo dijo? - reclamo
- ¿No lo sabias? Al principio pensé que era para cortejarte, pero ahora sé que es porque ya eran pareja – ese tonto, ¿tiene complejo de héroe anónimo? ¿Por qué no me dijo nada?
- Voy a matarlo – susurro y mi madre frunce su ceño
- ¿A Ashton? ¿Por qué?
- No, a mi hermano – eso la sorprende más – ¡Le he estado dando dinero para el bus! – ante mi comentario, ambas reímos.
- Como sea, no te agobies más. ¿Okay? Ustedes pueden hacer su vida, como se les plazca y estoy muy feliz de que tengas a alguien con quien disfrutar de la vida.
- Gracias Mami y te prometo que jamás dejaré que te falte nada; ni a papá.
- Eres una grandiosa hija – nos abrazamos durante varios minutos; hasta que se me hace tarde para el trabajo – Ahora vete, hablaremos más calmadamente después.
- Sí – tomo mis cosas y salgo corriendo hacia el trabajo.
- ¡Señora! – una voz conocida hace que me detenga; veo al tipo que me interceptó el sábado en la clínica.
- ¿Me habla a mí?
- Sí, disculpe el grito. Mi nombre es Troy, el joven señor me pidió que la recogiera y la llevara al trabajo.
- ¿Joven señor? – solo hay una persona en el mundo a quien llaman de esa manera - ¿Te refieres a Asthon?
- Sí – abre la puerta del auto, invitándome a subir.
- ¿En dónde está él?
- Ya se encuentra en el trabajo, hubo un par de problemas.
- Claro.
- Por favor, suba – obedezco y me adentro en el lujoso auto; luego el enorme hombre hace lo mismo – De ahora en adelante, se le asignará un auto para su movilidad y estará a su total disposición.
- No es necesario.
- Fue una orden, no está a discusión- su tono es firme. Y no me deja debatir, por lo que decido no decir nada y dedicarme a ver a través de la ventana del auto. Me encanta ver pasar los árboles y ver a las personas caminar por la acera, el camino se acorta cuando hago eso. Troy me ayuda a bajar cuando llegamos; decido ir directamente a la oficina del presidente para poder ver a Asthon y agradecerle por todo lo que ha hecho por mi familia. Cuando llego, su escritorio está vacío y estoy a punto de girarme cuando escucho unas voces gritando acaloradamente en la oficina de Logan. Llena de curiosidad, me acerco.
- ¡Esto es inaudito! – es Asthon, nunca lo había escuchado utilizar ese tono antes; parece verdaderamente furioso - ¡Pude detener los daños esta vez! Pero ¿Cuándo empezarás a tratar a Leah como se merece? – La conversación me parece totalmente ajena, pero si se trata de mi amiga; me interesa.
- ¡Ella no tuvo nada que ver con esto! Estoy seguro – Logan parece agobiado
- No seguiré permitiendo estas tonterías, Logan - ¿Cómo que no lo permitirá? ¿Por qué Logan tendría que darle explicaciones a su secretario? - ¿Cómo piensas que voy a explicarle esto a mi hermano?
- Ya lo controlamos, no volverá a pasar.
- Dijiste que Leah y Jared habían vuelto del extranjero ¿verdad?
- Sí
- Y van a casarse, más te vale no interferir en nada. ¿has entendido bien? ¡Aléjate de ella!
- Pero Ka…
- ¡Nada! Amigo, sé que la amas. Pero ella a ti no; eso es algo que debes entender. ¿Qué más quieres perder a causa de ella? ¿Ah? Dímelo, porque no logro entenderte.
- No puedo evitarlo, ¿Okay? Quiero cuidarla, protegerla y cuando veo que está haciendo una estupidez, quiero evitarlo.
- Tienes que tomar distancia de ella, por el momento; ocúpate de cuidar a tu padre, yo puedo encargarme de la presidencia de manera temporal.
- Dijiste que no querías el cargo.
- ¿Acaso me das otra opción? Escucha, no quiero seguir discutiendo. Dejémoslo para otro momento.
- Bien, le informaré a la junta el viernes y tomarás posesión del cargo el próximo lunes – Logan dejará la presidencia y Leah tuvo algo que ver con esto ¿Por qué no me dijo nada?
- Bien – entiendo que es el final de la conversación, así que me alejo tanto como puedo de la puerta y me escondo en un pasillo. Cuando lo veo posicionarse en su escritorio, espero unos segundos y luego me acerco a él.
- Asthon – él se sorprende al verme y su rostro se ilumina con una sonrisa.
- Mar, ¿Qué haces aquí?
- Bueno, quería saludarte antes de iniciar labores – lo veo ponerse de pie, se acerca y me besa; bueno… prácticamente me come la boca.
- ¿Cómo puedes ser tan linda? – pregunta después de dejarme por las nubes con ese beso – Un momento… ¿estuviste llorando?
- Yo… hablé con mi madre- eso lo pone en alerta máxima.
- Pero, yo quería acompañarte en ese momento. ¿Qué pasó? ¿Te regaño?
- No, todo lo contrario. Está contenta por su nieto.
- ¿Enserio? – pregunta emocionado; es increíble como puede cambiar de expresión tan rápido.
- Sí
- Pero debiste esperarme, no quería que la enfrentaras sola.
- Estoy bien, es mi madre.
- Bueno, lo importante es que todo salió bien.
- Exacto, ahora solo debes pedirle mi mano.
- Le pediré mucho más que eso – dice con una sonrisa traviesa en su rostro, me abraza y besa nuevamente.
- ¿Y tú? ¿Todo bien? Luces algo molesto.
- Ah,.. discutí con Logan por un par de cosas. Al parecer tu amiga Leah, es más difícil de olvidar de lo que parece – ladeo la cabeza, buscando más información. Pero él no dice nada.
- Definitivamente hay algo mal que no va bien – eso lo hace sonreír más.
- Tu si sabes – me toma con más fuerza de la cintura y vuelve a besarme, lo complazco, ya que también quiero unir nuestras bocas y que me haga sentir de la manera que solo él sabe hacerlo.