POV KAVIN
- Kavin… - la voz melodiosa de Mar me arranca de los brazos de Morfeo – Es tarde – siento como deposita un beso en mi pectoral izquierdo.
- Media hora más – suplico mientras rodeo su cuerpo desnudo con mis brazos, obligándola a recostarse sobre mì.
- ¡Que avaricioso! – me reprende mientras ríe – Pero, aunque te cueste, debemos levantarnos.
- ¿Irás de nuevo a la fundación? – me obligo a abrir mis ojos y poder observar su rostro.
- No, bueno… iremos a un almuerzo de beneficencia.
- ¿Iremos?
- Las chicas y yo – responde, se acomoda sobre mi pecho; de modo que recuesta su rostro para verme directamente – Ellas son muy cálidas a pesar de mi desplante de la primera noche.
- Ya no pienses en eso – pido – Aprecio el esfuerzo que haces para conocerlas mejor; pero quiero recordarte que tenemos cita con el médico. Necesitamos ver a nuestro bebé.
- Ay, lo olvidé por completo ¿Es hoy? – se sienta sobre la cama, pero cubre su desnudez provocando que me irrite un poco.
- Sì, a las tres – señalo – Y no lo pospondré.
- Estaré allí – promete; la observo recostarse levemente para poder besarme. Luego se aparta y se dirige a la ducha; yo espero a que salga para poder prepararme. Por alguna razón, le incomoda que nos duchemos juntos. Como de costumbre desayunamos en familia y luego me dirijo al trabajo. El tiempo al lado de Mar pasa más rápido de lo que esperaba, ahora tiene siete meses de gestación y no puedo esperar para ver el rostro de mi hijo; sonrío como un tonto hasta que veo a Logan en el lobby de la empresa.
- Kavin – saluda con tono seco
- ¿Qué haces aquí? – pregunto sin siquiera saludarlo. Su rostro denota fatiga, como si no pudiera conciliar el sueño por las noches o no tuviera tiempo siquiera de dormir.
- El señor De Santi solicitó mi presencia – me informa - ¿Él no te comentó nada? – Kaleb nos interrumpe en ese instante.
- Señor Cargill, me alegra que ya esté aquí – los observo estrecharse las manos - Dalton, por favor. Escóltalo a mi oficina – el secretario de Kaleb guía a mi amigo por los pasillos.
- No me comentaste nada – señalo con obviedad
- Bueno, no tiene nada que ver contigo.
- ¿Es por la información filtrada de mi oficina? Sì es por eso, yo soy el único responsable.
- Pecaste de inocente, es verdad – me coloca una mano en el hombro – Pero no eres el único culpable y los demás, deben pagar por sus errores – tras decir eso, se marcha en la misma dirección que Logan.
- Sigue tratándome como a un niño – me quejo con Troy
- Entonces debe demostrarle que ya es todo un hombre – le dedico una mirada apática
- Un verdadero hombre no debe demostrar nada y es triste que tenga que hacerlo – camino apesadumbrado hacia mi propia oficina. No sé si debo intervenir en su reunión. Logan a pasado por mucho y sabe como defenderse. Paso el resto del día con la inquietud de la situación de Logan, pero por el momento debo permanecer neutral, estoy seguro de que Kaleb jamás haría algo para afectarlo.
- Será mejor salir de una vez – comenta Troy desde el sillón de mi oficina – Ted ya salió con la señora.
- Bien – me pongo de pie, tomo mi saco y salgo del edificio seguido por Troy - ¿Qué piensa tu hermano de su nuevo trabajo? – pregunto a Troy cuando ya estamos en el auto.
- Está agradecido por la oportunidad – dice desde el volante del auto – Después de una vida en la milicia, es difícil regresar a la sociedad.
- Me alegro; de hecho, nosotros deberíamos estar agradecidos con tu familia por aceptar cuidarnos, despues de lo sucedido con Thomas.
- Nosotros entendemos el motivo por el cual nuestro hermano se sacrificó por la señora De Santi, ustedes son… muy especiales – no respondo, sé muy bien que Thomas era el pilar de su familia y cuando él murió, ellos sufrieron mucho. Cuando llego al hospital, veo a Mar junto a Ted en la sala de espera.
- ¿Quién es el que siempre llega tarde? – me reclama con una sonrisa en su rostro.
- Lo siento – la abrazo suavemente, nos estiramos un poco debido al tamaño de su vientre. La beso suavemente - ¿Llegaron hace mucho? – pregunto acomodando un mechón de su cabello rubio.
- No, solo quería molestarte – confiesa
- ¿Señor De Santi? – una enfermera sale a recibirme – Él médico los espera
- Gracias – tomo a Mar de la mano y ambos ingresamos al consultorio. El medico la examina con cuidado y la parte más emocionante llega por fin. Escucho el latido del corazón del bebé mientras el médico señala la pantalla indicando cual es el brazo, la cabeza y piernas.
- Está perfectamente sana – informa
- ¿Entonces confirma que será una niña? – pregunto emocionado
- Así es – me asegura. Mar y yo sonreímos felices.
- Una niña – susurra Mar, como si intentara digerir la noticia.
- ¿Puede imprimir eso? – pido
- Claro – lo veo presionar varios botones.
- La primera foto de nuestra hija – digo al tener la imagen del ultrasonido en mis manos.
- Ahora podemos empezar a decorar la habitación – responde animada. Salimos felices del hospital en dirección a casa, Mar no para de hablar de colores para la habitación, muebles y ropa. Yo solo intento imaginar nuestra vida con la pequeña, ojalá sea rubia como Mar.
- Hay que usar este fin de semana para celebrar – propongo
- Me parece bien, pero… quiero pedirte un favor – dice mordiendo su labio inferior
- ¿Qué sucede?
- Quiero visitar a mi familia antes del parto – mi sonrisa se desvanece
- No puedo dejar el trabajo en este momento y…
- Puedo ir sola – insiste – Hace meses que no los veo.
- Mar…
- Prometiste que podría visitarlos – me recuerda – Y no podré hacerlo cuando entre en labor.
- Voy a pensarlo – ella hace un puchero
- Eso no me convence mucho – dice cruzando los brazos sobre su vientre.
- Está bien, pero solo por una semana. A lo mucho – concedo
- ¡Genial! – celebra
- Y Ted va a acompañarte – frena su celebración.
- ¿De qué exactamente va a cuidarme? – pregunta observando a los dos guardias que van en la parte frontal del auto
- Ahora eres una De Santi – le recuerdo – La seguridad es indispensable.
- Pero…
- Es con él o no vas – respondo y eso mata el ambiente feliz y relajado que teníamos. Avanzamos hasta la casa en total silencio, puede que mi tono haya sido demasiado pesado. Mar entra rápidamente a la casa, pero es detenida por Artemis y luego, ambas esperan a que llegue a ellas.
- Por fin están aquí – nos toma de la mano y nos arrastra hasta el despacho de Kaleb quien nos recibe con una sonrisa.
- ¿Y? – pregunta - ¿Es sobrina o sobrino?
- Sobrina – informa Mar. Ellos nos abrazan efusivamente y luego Kaleb señala su escritorio. Noto que es un plano y fotografías de una casa.
- Un momento… - conozco ese lugar
- Así es hermano – Kaleb sonríe abiertamente – Este es nuestro regalo para ustedes.
- ¿Es el plano de una casa? – pregunta Mar
- Su hogar – afirma Artemis – Aunque nos encanta tenerlos cerca, sabemos perfectamente bien que necesitan espacio para formar su familia.
- Es la casa que mamá estaba construyendo – reconozco
- Y ahora está terminada, si quieren agregar algo; pueden hacerlo – anima mi hermano
- Gracias – me abalanzo sobre él y le doy un fuerte abrazo.
- No tienes porque, nuestra madre la diseñó - dice correspondiendo mi abrazo; pero la verdad, estoy tan conmovido que podría besarlo… podría, pero no lo haré.