POV KAVIN
Estoy más aburrido que una ostra. Extraño a mi Mar…. Y a mi Marcito… ¡Agh! Debo pensar en un mejor apodo. Pero literalmente es un Mar pequeño ¿no?
- ¿Tan difícil está el contrato? – Khai entra en mi oficina como si fuera su casa.
- Ah… bueno, no mucho – me trago el impulso de revelarle mis pensamientos - ¿Qué te trae por aquí?
- ¿Debo tener un motivo para visitarte? – se acomoda en una silla frente a mi – De hecho, me enteré que tu esposa está en el extranjero y pensé que estabas deprimido. Por eso vine.
- Estoy bien – digo restándole importancia
- ¿Cuándo vuelve?
- El lunes – informo
- Eso significa que tenemos cuatro días de soltero.
- No quiero hacer nada más que trabajar.
- Eres el más joven del grupo y actúas como un viejo – me critica
- Yo creo que lo han castrado – Ed entra al igual que Khai lo hizo hace unos momentos.
- ¿Se pusieron de acuerdo? – los acuso
- Sì la montaña no va a maoma… - interviene Archie
- Son increíbles – digo sacudiendo la cabeza con diversión
- ¿Ya no nos amas? – Archie se acerca y me abraza por la espalda - ¿Cómo te has dejado manipular? ¡Nosotros estábamos primero!
- Ella es mucho más hermosa que todos ustedes juntos – respondo quitándome de encima a Archie
- ¡Ya quisiera! – dice Cole desde el umbral de la puerta – Puede que sea rubia, pero solo Theo y yo podemos ser merecedores de tu cariño por esa característica en particular.
- ¡Agh! Cierren la boca – pido asqueado – No dañen la imagen que tengo de ella.
- ¿Están listos? – Kaleb entra y nos observa a todos – Son unos vagos sin remedio – los amonesta. Archie pone los ojos en blanco.
- ¿A dónde se supone que vamos? – interrogo. Archie me levanta de la silla y entre todos me arrastran por los pasillos hasta llegar al auto – Esto es secuestro – les informo – Voy en contra de mi voluntad.
- Kavin, deja de quejarte o te golpearé en la cara con toda mi voluntad – amenaza Cole
- ¡Grosero! – me quejo
- Vamos, hace mucho que no salimos todos juntos y todo gracias a tu actitud distante. Tu nos obligaste a esto, ahora aguántate – me cruzo de brazos y los veo con molestia fingida. Observo como nos alejamos de la ciudad hasta llegar al puerto en donde un Yate nos espera.
- Que buen clima – Khai es el primero en salir y se apresura a subir al Yate.
- ¿Navegar? ¿Enserio? – pregunto a mi hermano
- Y a pescar – me asegura y sigue a Khai hacia el interior.
- Bienvenidos – la tripulación nos saluda y aunque no quiero hacerlo, subo al yate y me acomodo en una butaca.
- Solo estaremos aquí durante la tarde ¿verdad?
- Aguafiestas – Ed me da un golpecito y se acomoda en la butaca de mi derecha. Después de varios minutos, nos embarcamos en un viaje por la bahía. Mis amigos se reúnen en cubierta, todos con una caña de pescar en la mano. Me levanto de mi butaca y observo el mar, al ver las olas provenientes de el, su apodo queda decidido. Sonrío como un tonto al observar la superficie.
- No me digas que estás pensando en ella, por favor – Theo se acerca
- Déjame tranquilo – pido
- Te entiendo, de hecho… todos lo hacemos; pero nos gusta verte molesto – suelto un bufido – Sabes que nosotros somos iguales a ti, ellas son como el oxígeno ¿verdad?
- Es solo… increíble la manera en la que me consume – suelto sincero
- A veces es incluso aterrador – admite él – Yo no puedo vivir sin mi Nopalito, pero… con el tiempo podrás manejarlo de mejor manera.
- Por cierto… lamento no haber estado para defenderte cuando me necesitaste – digo refiriéndome al ultimo atentado que tuvo.
- Eso pasó hace mucho – me da una palmadita en el hombro – Y me alegro que no hayas estado – veo como a Khai se le cae la caña de pescar al mar mientras los demás se burlan de él.
- ¿Enserio piensan que van a pescar algo? – interrogo
- Al menos lo intentamos – admite Theo – Deberías intentar distraerte un poco. No es bueno pensar mucho – se inclina para tomar una caña y luego me la ofrece -¿Te crees capaz de pescar algo? – pregunta con una sonrisa desafiante en el rostro. Tomo la caña y me uno a ellos, las pláticas más mundanas de la vida son las que mejor se disfrutan; sin preocupaciones y con todo lo que necesitamos a nuestro lado.
- ¿Cuánto tiempo llevamos aquí? – pregunta Cole mientras sacude sus piernas con cansancio.
- No tengo idea – Khai lo observa con una sonrisa en su rostro - ¿Qué pasa viejito? ¿Dolor de articulaciones? – todos los observamos en su intercambio de comentarios maliciosos.
- ¿Por qué? ¿Conoces bien el dolor? – responde Cole mientras deja de moverse para poder plantarse frente a él.
- Para nada. Solo me preocupo por el viejito del grupo – Khai continua con sus bromas
- ¡Mira lo que este viejito puede hacer! – de un solo manotazo, hace que por segunda vez en toda la tarde; la caña de Khai caiga por la borda. Todos observamos la trayectoria hasta que se pierde en el mar y luego regresamos la vista a nuestros amigos.
- Esa era la caña favorita de Theon; espero que estén listos para darle explicaciones – comenta Kaleb
- ¿Es eso lo mejor que puedes hacer? – lo reta Khai. Vemos como intenta arrebatarle la caña a Cole con el mismo movimiento, pero falla; una, dos y tres veces. Todos nos reímos ante su comportamiento infantil. De pronto la caña en manos de Cole empieza a moverse.
- ¡Espera, espera! – grita a Khai - ¡He atrapado algo! – todos quedamos en silencio en expectación al verlo intentar enrollar la caña para sacar al pescado. Al verlo pasar dificultades, Khai se acerca para ayudarle a tirar de la caña – No, la tensión puede romper el… - demasiado tarde. El hilo de la caña se rompe y ambos caen de espaldas sobre unas butacas, el golpe es tan fuerte que Khai rompe una de ellas. Nosotros por nuestra parte, nos reímos sin pudor alguno de ellos. Después de eso, todos decidimos estar bajo cubierta debido al frio de la noche, tanto Khai como Cole se dejan caer sobre unos sillones totalmente adoloridos por el golpe y claramente, sufriendo los efectos de nuestras bromas al respecto.
- ¡El pescado más fuerte del mundo! – se burla Theo
- ¿Qué dirían en las calles si esto se llega a saber? – pregunta Archie – Cole, el terror de muchos siendo vencido por un pescado – seguimos riéndonos de ellos mientras estén de humor para soportar nuestros comentarios.
- Espero que no haya sido una sardina, amigo – digo dándole una palmadita a Khai
- Sì alguien pregunta, diremos que fue un tiburón – interviene Kaleb – Prometemos guardar su reputación con cuidado.
- ¡Basta de bromas! – Khai se levanta mientras sostiene su espalda baja – Pudimos haber muerto con ese golpe – se queja, pero eso solo alienta nuestras carcajadas.
- ¡Los pescados asesinos! – se burla Theo
- En colaboración con las butacas aniquiladoras – alienta Ed
- Pero…
- Cierra la boca Khai – pide Cole – Solo alimentas sus ganas de burlarse de nosotros. Ignóralos – aconseja
- La cena está lista – anuncia el mayordomo
- Es pescado ¿verdad? – pregunto sonriendo
- Así es – confirma
- De casualidad, ¿no son los mismos que casi matan a mis amigos esta tarde? – Cole suelta un bufido irritado – Por que ese pescado es una peligro para la humanidad.
- Ya déjennos tranquilos y vayamos a comer – taja molesto mientras camina con cierta cojera hacia el comedor. Los sigo de cerca cuando siento mi teléfono vibrar en mi bolsillo; sonrío como un tonto al ver que es Mar quien llama.
- Tardaste demasiado mi amor – respondo sonriente
- ¡Kavin! – la voz aterrada de Selena me responde del otro lado de la línea.
- ¿Selena? ¿Qué pasa? – mis preguntas hacen que todos se congelen en su camino al comedor y me dediquen miradas confundidas y alertas.
- Yo… bueno, Mar… va a tener al bebé – dice agitada. Escucho un grito de dolor que claramente es de Mar.
- Pero aun no es tiempo – respondo aterrado - ¿Qué mierda sucedió?
- Espera, Selena… no le digas nada – es claramente Mar.
- Pero… - intenta protestar Selena
- Estoy bien, no es nada – y con eso la llamada se corta dejándome en total desespero.
- ¿Qué pasa? – Kaleb se acerca, sé que deben estar confundidos por mi semblante; pero no tengo tiempo de explicar. Marco de nuevo, pero no me responden; luego decido llamar a la única persona que puede ayudarme a salir de aquí.
- Grace, que el helicóptero venga a recogerme al Yate Golden; prepara el Jet para ir por Mar y contacta a Ted lo antes posible. También quiero a Troy en el avión cuando llegue – y sin más cuelgo.
- ¿Qué sucede? – insiste mi hermano
- Eso intento saber – respondo mientras llamo a Mar y a Ted una y otra vez sin obtener respuesta.