POV MAR
Hace dos días que llegué a este lugar y después del fiasco que hice en la cena, no he vuelto a salir de la habitación. Aunque la verdad, no me apetece hacerlo; entre las nauseas y el sueño; no tengo tiempo para salir. Además, puede leer y ver series todo el día. Kavin insiste en que salga a conocer su humilde hogar (el castillo) pero no me siento cómoda entre tantos desconocidos; la primera mañana en este lugar, me enviaron empleadas para que me ayudaran a vestirme ¡incluso querían cepillar mi cabello! Fue una experiencia rara, como en esas películas antiguas de la realeza. Al salir al balcón, veo que la familia de Kavin aún está en la casa, hay varias personas jugando con niños en el jardín. Unos golpes en la puerta me sorprenden.
- Adelante – invito a pasar
- Lamento la intrusión – una chica castaña con mirada como el cielo entra en la habitación – Es solo que… Kavin me pidió que viniera a hablar contigo – reconozco la voz. Es ella con quien estuve intercambiando palabras afiladas en la cena.
- Lamento que hayas tenido que verte obligada a hacerlo – respondo.
- No existe ser humano que logre obligarme a hacer algo que no quiero – responde – Es una libertad que todos tenemos.
- Entiendo, ¿puedo saber el motivo por el cual ha venido?
- Primero que todo, me presento: Soy Artemis De Santi.
- ¿De Santi? Creí que su apellido era Saint-Claire – digo confundida
- Ese es mi apellido de soltera; será mejor que no me llames de esa manera. A mi esposo no le agrada que me quiten su apellido.
- ¿Su esposo?
- Sí, Kaleb - me quedo asombrada. Ella es la chica de la foto que Kavin tanto atesora en secreto. Pero… ¡¿es su cuñada?! - ¿Sucede algo?
- No, no para nada. Es solo que… a veces me mareo – respondo intentando parecer convincente.
- Claro, a mi parecer las primeras etapas del embarazo son las peores. Aunque el dolor de espalda que sigue después, está cerca.
- Sí – sonrío incomoda. Esa hermosa mujer, es el amor platónico de Kavin.
- Bien, vine porque quiero invitarte a almorzar con nosotros – eso me incomoda más – Sé que no te agradamos, pero te pido que primero intentes conocernos y luego podrás juzgarnos todo lo que quieras.
- No, yo… la verdad es que me muero de vergüenza, no debí decir todo eso. Estaba furiosa con Kavin por obligarme a apartarme de mi familia y… en fin, no tengo excusa.
- Kavin me contó lo que sucede entre ustedes – un pinchazo de celos me recorre el pecho, pero lo suprimo con la misma rapidez – Entiendo perfectamente tus emociones, sé que te sientes traicionada. Pero, Kavin es un buen hombre; no lo juzgues tan duramente.
- Pues, llegamos a un acuerdo. Seremos amigos – declaro. Ella deja salir una risita.
- No creo que eso funcione – su sinceridad me sorprende
- Veo que no tienes miedo de expresar lo que piensas – señalo
- La vida es muy corta para guardarte tus pensamientos – eso me saca una sonrisa – Puede que pienses que lo odias, pero… es cuestión de tiempo para que notes que es todo lo contrario.
- No me conoces, no siento nada por él. Te lo aseguro.
- No puedes asegurar cosas que ni siquiera tú sabes. Pero no es el momento de hablar de eso, no somos tan intimas… aún.
- ¿Quieres ser mi amiga?
- Eres una de nosotros y Kavin te adora, no hay nada que puedas hacer para disgustarnos. Ahora, nos están esperando ¿vienes? – me brinda su brazo, dudo unos segundos. La verdad es que no quiero empañar la celebración – Vamos – me toma de la mano y tira de mi hacia la salida.
- Pero…
- Tranquila, será divertido – no noté lo largo que es el camino hasta llegar al primer piso, ella me guía por varios pasillos hasta dar a un hermoso y amplio jardín.
- Es bellísimo – hay flores, una hermosa fuente y, sobre todo, el ambiente cálido me hace sonreír.
- Sí, lo es. Vamos a sentarnos – hay una fila de sillas de jardín hechas de madera en dónde varias chicas están sentadas observando a los niños jugar con los adultos.
- Sabia que Arte iba a sacarte de tu auto encierro – comenta una rubia poniéndose de pie – Hola, soy Sue – se presenta.
- Hola – mi voz suena mucho más suave de lo normal – Un gusto.
- No seas tímida, ya nos demostraste la fuerza que tienes – dice en tono de broma.
- ¡Sue! Déjala tranquila – la pelirroja que me habló el primer día la amonesta.
- Ella es Ellie – la presenta Sue – Ella es Atena, Selena y Sici – las señala sucesivamente – Somos las esposas de los tipos locos que corren por allá - dice señalando a los hombres que juegan en el campo con… sonrío al ver a Kavin rodeado por niños, parece que se divierte. Los demás se dedican a observarlos jugar.
- Sí, todos adoran al tío Kavin – comenta la chica que creo, es Atena.
- Estamos muy felices ya que ahora tendrá un hijo con quien jugar – veo como los niños lo derriban y empiezan a subirse sobre él, mientras Kavin intenta resistirse como puede, totalmente en vano.
- Ven siéntate – me invita una castaña. Debo memorizar nombres rápidamente. Veo como Kavin se pone de pie y persigue a los niños quienes huyen riendo y gritando lejos de él.
- ¿Tienes mucha hambre? – Artemis se sienta a mi lado.
- No mucha, la verdad es que no paro de devolver todo lo que como – me lamento
- Oh, lo entendemos. Pero por el tiempo que tienes, seguramente la etapa pasará pronto – enserio necesito aprenderme los nombres.
- Pero podemos pedirle algo al médico para eso ¿verdad?
- Tienes razón Sici; le diré que te las entregue lo antes posible – promete Artemis.
- Gracias – desvío mi mirada hacia el jardín nuevamente. Ahora Kavin carga en peso a cuatro niños, como si no fuera nada. Es adorable verlo de esta manera, es como si fuera una persona totalmente distinta, más relajada, más… él. Terminamos pasando todo la tarde en ese lugar, la verdad es que hace mucho no respiraba un aire tan puro. Todos se comportaron muy amables, motivo que me hace sentirme aún más avergonzada. Pero no hay nada que pueda hacer para borrar mi horrible comportamiento más que intentar llevarme bien con ellos. Tal vez con el tiempo, Kavin logre volver a confiar en mi y me diga de una vez por todas lo que en verdad sucedió con mi padre, la familia de Leah y él. Después de la cena, me dirijo a la habitación para poder prepararme y dormir. Tomo una ducha, seco mi cabello y me acomodo bajo las sábanas. Kavin llega después y entra directamente a la ducha; la verdad esto de compartir habitación es un poco incomodo, pero él aceptó dormir en el suelo; así que no me deja opción para objetar. Sale del baño únicamente con el pantalón de su pijama, puedo ver su torso a la perfección, eso me distrae del libro que intento leer.
- ¿Te divertiste hoy? – pregunta mientras pasa una pequeña toalla por su cabello húmedo. Observo como los músculos de sus brazos se tensan con el movimiento, la manera en que su cabello se despeina... - ¿Mar?
- ¿Eh? – me sonríe abiertamente
- ¿Está tan interesante el libro? O ¿te distrae otra cosa? – dejo salir un suspiro
- El libro está muy interesante – respondo intentando no ruborizarme.
- ¿Enserio?
- Sí
- Ya notaste que lo sostienes al revés ¿verdad? – bajo la vista para comprobar sus palabras, pero el libro está como debe ser.
- Tú…
- Aun así, lo dudaste – se ríe – Me gustaría saber el motivo por el cual te distraes de tan interesante lectura – tira sobre un sillón la pequeña toalla.
- Eres un odioso – cierro el libro ruidosamente y me cubro con las sábanas.
- Oye, solo fue una broma – no respondo, no puedo verlo a la cara sin ruborizarme; y no voy a permitir que me vea de esa manera. Escucho como se acomoda en el suelo y luego las luces se apagan – Gracias por convivir con mi familia – habla desde la oscuridad – Y por darnos una oportunidad.
- Son… extrañamente cálidos – reconozco – Y son bastantes – él se ríe
- Kaleb es mi única familia de sangre, pero ellos… son igual de importantes – declara
- Eres muy afortunado.
- Lo sé – nos quedamos en silencio, no quiero pensar en nada; así que cierro los ojos y escucho su leve respiración, es como un calmante para mí.