CAPITULO. 19 LAS COSAS NO SIEMPRE SON LO QUE ESPERAS
Angela
Las cosas en la fiesta estaban bastante entretenidas. El hermano de Valentín es bastante excéntrico por lo que pude ver pero la verdad es que eso lo hacía bastante divertido y agradable. De vez en cuando pasaba por dónde estábamos Valentín y yo y hasta me saco a bailar. Y pues también baile un poco con Valentín, la verdad es que se mueve muy bien, bastante bien. Bailar con el era como estar en algún tipo de ritual de seducción. Nuestros ojos se volvían uno al compás de la música y nuestros cuerpos parecían estar en un ritmo perfecto, lo suficientemente lejos para no estar pegados y lo suficientemente cerca para sentirse entre si. No estaba segura de que Valentín estuviera sintiendo lo mismo pero me parecía que podía percibir esa pequeña chispa de conexión entre sus ojos y los míos cada vez que estos se topaban en un cruce de miradas que terminaba en un sin fin de risas.
La verdad es que la pasé genial en ese lugar. Obvio no cuando yo parecía la primera dama que andaba con el presidente, porque así es estar de la mano con Valentín ya que él no me quería soltar, era como si me fueran a secuestrar. Creo que no hubo una sola persona en esa fiesta que no se acercará a Valentín para saludarlo y pues como yo estaba allí en consecuencia también a mí. La verdad es que hubieron varias conversaciones incómodas y aburridas de las cuales yo quería salir corriendo y me daba cuenta que Valentín también. Pero hubo una en general que fue la peor de todas. Llegó una chica con la piel parecida a la de un animal, pero con las alas de un ángel. Había visto varios angeles en la fiesta pero ninguno era como ella. Su piel era muy parecida a la de un leopardo e igualmente sus ojos. Para ser sincera su belleza rara si pero era grande. Aparte de una gran belleza cargaba con una figura espectacular, lo que algunos llaman un cuerpo de guitarra. Cuando se iba acercando a nosotros me di cuenta que todos tenían sus ojos puestos en ella pero ella solo tenía la mirada fijamente sobre Valentín y yo.
- Buenas noches Valentín. - Dijo de una forma lenta y arrogante aquella rara pero bella chica.
- Hola Greta ¿Cómo estás? - Valentín saludo a la chica que se encontraba parada frente a nosotros pero me di cuenta que su rostro reflejaba un poco de molestia y hasta desprecio podría decir.
- Pues estoy muy bien, mucho mejor que tú por lo que veo. - Esa chica le dijo a Valentín mejor que tú mientras me miró de arriba hacia abajo con una cara de desprecio gigante y ni siquiera se molestó en disimular la manera en la que me miró y pare el colmo parecía que sus ojos no se podía rebajar conmigo porque volvió la mirada hacia Valentín nuevamente.
- Greta no comiences por favor. Es la fiesta de mi hermano que también es tu amigo así que no hagas que este tan buen ambiente se vuelva algo malo. Te lo estoy pidiendo de una buena forma, sabes que no te conviene hacerme enojar.
- Pero Valentín tranquilo, no se porque te pones así. Sabes que lo que voy a decir no es más que lo que todos aquí piensan pero nadie es capaz de decirte. Cuando me dijeron que estabas con...- La tal Greta se detuvo a mirarme de la misma forma otra vez pero está vez con cara de asco e hizo una mueca simulando querer vomitar. Yo de verdad estaba a punto de perder el control. - Silfa cualquiera como está. De verdad no puedo creer que tus estándares hayan decaído hasta este nivel. Ya veo que si te afectó mucho lo que pasó, pero creo que ya pasaste tu límite. Antes por lo menos las dejabas ocultas en sus casas y en las habitaciones donde hacían sus cosas, pero ahora. Las traes a los eventos, eventos tan importantes como lo es el cumpleaños de tu hermano, ¿De verdad Valentín? - Esa idiota no dejaba de mirarme con cara de asco y con cara de burla hacia Valentín por estar conmigo como su acompañante.
- Oye Greta ya está bueno, tú no tienes derecho a.... - Valentín quería defenderme pero yo no me le iba a quedar callada.
- No es necesario que me defiendas Valentín yo puedo sola. - Dije y di unos pasos más para estar en frente de ella pero Valentín me tomo por el brazo para detenerme.
- Ah pero mira, al menos sabe hablar la silfa está. Pensé que los de tu r**a eran totalmente unos bichos raros pero ya veo que son un poco normales. - Greta y yo ya estábamos frente a frente y por más que Valentín trataba de hacerme hechar para atrás yo me quedaba ahí como una estatua pegada de el suelo.
- ¿Y tú quién te crees para venir a hablar de mí así en mi cara? No sabes quién soy para venirte a meter con conmigo, y si soy una silfa ¿Qué? - Estaba furiosa y ya mi cara lo estaba empezando reflejar. Las personas que estaban a nuestro alrededor se dieron cuenta de que estaba pasando algo y comenzaron a mirar hacia nosotros.
- Hey Valentín deberías ponerle una correa a esta, parece que también es salvaje. Podría hasta tener rabia. - Esa estúpida tenía una pequeña sonrisa en la cara que yo pronto le iba a quitar.
- ¿Salvaje yo? Ja que risa, lo dice quien parece un animal de la selva. - Un sonido se escuchó de los que estaban poniendo su atención en nosotros " oh", un gran sonido de sorpresa. En ese momento me di cuenta que ese era un tema delicado para ella porque su cara parecía que iba a estallar.
- ¿Cómo te atreves a dirigirte de esa manera hacia mí igualada? Cómo se ve que no tienes ni la más mínima idea de quién soy. Pero el simple hecho de ser una asquerosa silfa te hace estar por debajo de cada uno de los que estábamos en esta fiesta. Tú no deberías estar aquí, estás ensuciando este lugar como tú y toda tu rasa han arruinado el mundo mágico al ser una r**a desendientes de esos despreciables humanos. - Lo de la forma de su piel le había dado dónde más le duele a Greta, parecía querer irse sobre mí, estaba a punto de perder el control y yo también.
- ¿Pues sabes qué? - Dije poniéndome muy, muy cerca de su cara. - Tú más que nadie deberías de no odiar y despreciar tanto a los humanos. Porque yo los he investigado un poco y esa actitud arrogante, despectivo y de superioridad que tú tienes es muy característica en mucho de ellos. Así que en verdad se parecen un poco tú y ellos como para que los odies tanto. - Ahora ella yo quien tenía aquella sonrisa en los labios mientras disfrutaba de la mirada de las personas que parecían que estuvieran presenciando algún tipo de matanza, su cara de sorpresa no podía ser más grande. Solo la cara de furia de Greta podía superalas.
- ¡¿Cómo te atreves?! - Grito antes de soltar una fuerte cachetada en mi cara que me hizo mirar hacia el otro lado.
Yo me quedé varios segundos mirando hacia un lado con la mano en la cara mientras que la otra estaba en un puño que iba a quedar plasmado en la cara de Greta. Escuché como Valentín trataba de hacer que ella se fuera pero yo lo dejaría que ella se fuera de esa manera tan fácil después de atreverse a tocar mi cara.
Me voltee de nuevo y le solté un golpe con mi puño muy fuerte justo en la nariz. El golpe fue tan fuerte que hasta a mí misma me dolió la mano. Greta estaba inclinada hacia abajo con las manos en la nariz, parecía estar rota. Las que yo supuse fueron a ver si estaba bien y entre la gente se había escuchado ese " ohhhh" nuevamente y aún más grande y fuerte que el anterior.
- Eres una asquerosa y eres una atrevida por creerte con el derecho de pegarme. Ayyyy pero tú no sabes quién soy como se nota. Esto lo vas a pagar muy caro ya verás. - Dijo Greta de todos los colores de lo enojada que estaba. Valentín estaba tratando de que yo retrocediera y me estaba hablando pero yo ni lo escuchaba, tenía toda mi atención puesta en Greta.
- Ay favor explique me ¿Qué es lo que está pasando aquí? - Dijo el hermano de Valentín haciéndose paso entre las personas. - Ay madre mía Greta, por todos los angeles ¿Qué fue lo que te paso en la nariz. - Dijo Carlos en cuanto vio la sangre salir de la nariz de Greta.
- Está asquerosa silfa que anda de acompañante de tu hermano sé atrebio a hacerme esto. Carlos sácala de tu fiesta en este instante. Debe irse ¡Ya! - Greta estaba gritando y no sabía si se daba cuenta pero por el golpe su voz hacia un horrible ruido nasal cuando ella subía la voz.
- Valentín por favor, dime qué pasó aquí. Me gusta que la fiesta sea excéntrica pero no para tanto. - Carlos no parecía molesto mas bien parecía asombrado y me pude dar cuenta que sin querer se le soltó una pequeña risa cuando miro a Greta y luego volvió a mirar a Valentín.
- Mira Carlos tú y yo después hablamos si, creo que es mejor que Angela y yo ya nos retiremos de la fiesta. - Valentín estaba bastante tranquilo teniendo en cuenta esa situación, la verdad es que me sorprendió. Me tomo de la cintura para hacer que nos fuéramos y yo seguía con mi cabeza en alto como siempre.
- ¡Siiii! Largo. Vete y llévate a esa silfa asqueroso que nunca debió pisar un lugar tan elegante como este. - Cuando Greta mi grito esas cosas me llene de rabia y me iba a ir en contra de ella nuevamente pero Valentín me hizo fuerza en la cintura. Yo me di cuenta que era una obvia señal para que yo no hiciera nada más y la verdad es que lo entendí así que me tranquilice y solo trate de ignorar las provocaciones de Greta.
- ¡No, no, no! No sé pueden ir así. - Dijo Carlos y tomo el brazo de Valentín para detenerlo. - Greta mi mi amor, déjame resolver esto a mi manera ¿Si? - Dijo estando nuevamente frente a Greta con sus manos sobre los brazos de ella. - Tú por ahora debes ir al baño a limpiarte y a ver si no es nada grave. Ustedes por favor llevenla ¿Si? Por favor. - Dijo está vez en dirección a las chicas que estaban con Greta.
- Está bien me voy pero quiero a esa arrastrada fuera de este lugar. - Greta no volvió a decir más nada y solo se fue.
- Hermano ven por favor. Tú y yo debemos hablar en privado así que mejor vamos. - Le dijo Carlos muy de cerca a Valentín.
- Si hermano lo sé. Angela ¿Me podrías esperar unos minutos en lo que hablo con mi hermano? por favor. - Pensé que Valentín estaría molesto pero la verdad es que me habló de una manera muy dulce. Parecía como si en vez de enojado estuviera algo nervioso.
- Claro Valentín ve tranquilo, prometo no meterme en más problemas. Se que esto es en parte culpa mía. - Dije y trate lo más que pude de darle una sonrisa y el también hizo lo mismo.
- Perfecto entonces espérame ahí en la barra por favor. - Valentín señaló la barra, yo la mire y asentí con la cabeza. Ellos se fueron no se a donde para hablar y me senté en uno de los bancos de barra.
- ¿Desea algo de tomar señorita? - Me acercó un amable chico de el otro lado de la barra para ofrecer un trago pero yo no creí que ese fuera el mejor momento para beber.
- No se me ofrece nada pero muchas gracias. - El chico solo asintió y se fue a otro lado.
- Felicidades. - Escuché a mi lado y me sorprendió bastante. Gire la cabeza para darme cuenta que había sido una angel que se había sentado a mi lado en la barra.
- ¿Es conmigo? - La verdad no creía que fuera conmigo porque no había nada que celebrar pero no había nadie más cerca de ella.
- Claro que a ti ¿A quien más seria? - La chica me hablaba pero no ponía su mirada en mi si no hacía adentro de la barra.
- Pues la verdad no creo que haya algo por lo cual me tendrían que felicitar. - Ahora si que ya estaba confundida.
- Linda acabas de hacer lo que muchos en esta sala tienen ganas de hacer hace mucho tiempo pero nadie se hagan atrevido. - La verdad es que eso no me había sorprendido, era de esperarse que alguien como Greta le cayera mal a mucha gente.
- ¿De verdad? Entonces eso quiere decir que es alguien importante por lo cual estoy en problemas. - La verdad es que no me preocupaba demasiado y no sabía porque.
- No creo que debas preocuparte por ella. Valentín no dejará que ella haga algo contra tí. - Está chica parecía saber algo que a mí me interesaba saber.
- ¿Ah sí? ¿Y tú por qué estás tan segura de eso? - Ella no era Aliss pero le sacaría la información que quería, se veía que ella tenía la intención de que yo lo supiera.
- Greta hizo todo ese drama de querer ofenderte porque eres una silfa solo porque está celosa. Aún no supera el error que cometió con Valentín.
- ¿Cómo así? ¿Eso quiere decir que Valentín y Greta estuvieron juntos? - Con razón ella se había portado así. Si sabré yo lo que puede hacer una mujer con celos.
- Así es linda. Ellos dos se amaban como nadie.
- ¿Y entonces que pasó, por qué no están juntos? - Esto ya me estaba intrigado más de la cuenta.
- Pues Greta siempre ha puesto el estatus por sobre todas las cosas.- Está vez la chica si se volteo a mirarme. - Cuando Greta y Valentín estaban en flor de su amor, Valentín aún no era nadie y aunque Greta lo amaba tanto como él a ella, Greta tuvo un nuevo pretendiente. Greta dejo a Valentín por ese nuevo pretendiente y le rompió el corazón. Después de un tiempo Valerón se fue a la ciudad de la luz para estar alejado de este lugar y los recuerdos de su relación. Con el tiempo Valerón que en ese entonces era llamado Richard, fue en ascenso en la oficina central y se volvió el protegido de el antiguo cupido, tanto así que cuando llegó su retiro Richard quien ahora conocemos como Valentín se convirtió en el nuevo cupido y ganó fama y respeto, ganó estatus.
- Es increíble que alguien sea capaz de abandonar el amor por avaricia.
- Pues si, así es pero hay quienes son capaces de romper el corazón de otros por razones que los demás no comprendemos ni apoyamos. - Eso qué dijo está chica me dió directo a la conciencia. - Lo peor es que ese pretendiente le jugó mal a Greta y después de que se enterara de que Richard ahora era Valentín, fue a buscarlo pero él no fue capaz de olvidar la forma en la que ella lo trato. Pero a pesar de eso la seguía amando. Y pues luego de eso se convirtió en lo que es ahora en alguien que va con una y con la otra sin importarle nada.
- Si se bien que el que te rompan el corazón puede hacer cosas en tú cabeza que no tenía idea que podías hacer.
- Ahora que me acuerdo ¿Dónde está mi educación? Mi nombre es Beth mucho gusto. - Beth me dió la mano y yo también hice lo mismo.
- Mucho gusto Beth, me llamo Angela.
- Oh cariño, no hay un solo ser en esta fiesta que ya no sepa tú nombre.
- Ja pues me imagino que ese golpe me sirvió para ser famoso.
- Oh no para nada. Lo de el golpe solo fue un plus. Por lo que todo el mundo sabe tu nombre es por Valentín.
- ¿Por Valentín? ¿A qué te refieres con eso? - La verdad es que tenía una idea de lo que ella me estaba diciendo pero quería confirmar.
- Oh cariño pues si te lo acabo de decir. La única mujer a parte de su madre con la que Valentín había sido visto en público y agarrado de las manos había sido Greta, después de ella ninguna más. Y a tí, pues parecía no querer soltarte toda la noche. Parecía que estaba evitando que te fueras volando. - Eso me dejó pensando bastante, en ese momento no sabía que valdría la pena seguir con mis planes de venganza y romperle nuevamente el corazón a Valentín después de saber todo esto.
- ¿Y tú cómo sabes tanto de la relación de Valeria y Greta? Me imagino que hay cosas que todos saben pero hay otras cosas que me has dicho que son muy personales.
- Así es, son muy personales. Valentín, Greta y yo éramos los mejores amigos. Crecimos juntos pero al igual que Valentín yo no estaba en el estatus adecuado para estar cerca de Greta así que ella me alejo también de su vida. Hace unos años yo me case con un ser increíble, uno de los angeles que trabaja para los reyes y ahora estoy en un nivel mucho más alto que ella. Pero así como Valentín no pudo perdonar a Greta yo tampoco. Ahora solo se rodea de amistades falsas que están detrás de ella como esclavas.
- Entonces la ambición la hizo quedar sin amor y sin su única amiga real.
- Así es, tal cual. - Eso me hizo pensar que no quería herir a Valentín pero tampoco quería verdad a Aliss.
- Angela ¿Que dices si nos vamos. - Valentín apareció por detrás de mi y me puso la mano en la espalda. - Beth cariño, hace tiempo que no te veía.
- Así es amigo mío pero aquí estamos. - Dijo Beth con una gran sonrisa y se puso de pie para saludar a Valentín.
- Estas hermosa. - Le dijo Valentín a Beth después de darle un fuerte abrazo.
- Pues tú no te quedas atrás he. Y pues bueno yo ya me retiro. Que pasen un buen resto de la noche. - Dijo Beth cuando se iba no sin antes acercarse para decirme algo al oído. - Cuídalo bien, él está enamorado de ti, y él en el amor es el mejor. - Lo que me dijo Beth me había acabado de matar y yo solo pude darle una pequeña sonrisa. Luego ella se fue.
- ¿Qué te dijo Beth? - Me pregunto Valentín con cara de curioso.
- Pues creo que sí ella hubiera querido que lo supieras no me lo hubiera dicho en los oídos. Así que mejor ya vámonos.
- Jajaja pues creo que tienes razón. Así que si ya vámonos. - No quise preguntar nada sobre lo que hablaron Valentín y su hermano porque era muy posible que fueran cosas delicadas así que solo nos fuimos.