CAPITULO.18 DE FIESTA CON VALENTÍN

2211 Palabras
CAPITULO.18 DE FIESTA CON VALENTÍN. Angela Pase toda la mañana y casi toda la tarde en casa de Aliss. Hicimos el desayuno juntas y también hicimos el almuerzo. Fue un muy buen día la verdad, hablamos de todo un poco. Aunque en ocasiones Aliss quería meter en la conversación el tema de Valentín pero yo lograba hacer que se detuviera, le hice darse cuenta que no queja hablar de eso y después de varios intentos dejo el tema por completo. Vimos algunas cosas en la TV, porque si en este mundo también hay TV. Aunque no están todas las cosas se el mundo de los humanos, muchas de las cosas primordiales si las hay. Aliss me hizo unas lindas trenzas para mí cita según ella aunque le dije que no era eso yo no podía hacerla cambiar de opinión. También me prestó unos pantalones acampanados azul cielo con brillos y algunas flores como era todo el el mundo mágico, me lo combinó con una linda chaqueta blanca de esas que tienen dos botones de cada lado pero van abiertos y con un sostén muy lindo de brillos para ponerme de bajo de la chaqueta. Me dijo que tenía que ser la reina de la noche y más si iba a hacer la acompañante se el mismísimo Cupido. En la tarde cuando ya faltaba poco para ir a esa fiesta con Valentín decidí irme a mi casa para estar lista a tiempo. Yo no solía tomar tanto tiempo tampoco pero era mejor estar cambiada y arreglada a tiempo que dar una mala impresión a la hora de ser puntual por estar demaciado confiada.  - Tienes que decirme todo con lujos de detalles el lunes en la oficina porque mañana no voy a poner. Pero ni creas que el lunes te vas a librar. - Aliss me tenía agarrada de las dos manos en la puerta sin querer dejarme ir. - Si, si está bien. Pero ahors debes soltarme y dejarme ir, sino llegaré tarde a mi casa y cuando Valentín me pase a buscar no estaré lista. - Aliss parecía más emocionada que yo y yo lo único que podía hacer era reír. - Ya, ya está bien te dejo ir.- Me dijo y soltó por fin mis manos. - Pero no te hagas la interesante y no me sales con que no pasó nada para no matarte en ese mismo instante ¿Ok? - Aliss me miró fijamente y tenía las manos cruzadas con una ceja levantada. - Si señorita Aliss, está bien. Te prometo que te cuento todo pero ya me voy porque sino no habrá nada que contar así que hasta el lunes. - Le di un beso en la mejilla a Aliss y luego nos despedimos las dos con las manos mientras ambas estábamos con unas sonrisas en la cara aunque fueran por motivos diferentes. Me fui muy rápido a mi casa y me di cuenta que habían algunoa seres mágicos en el camino que se quedan mirándome y diciendo cosas. Al marecee si era cierto lo que me había dicho Aliss que todo el mundo estaba igual de sorprendido que ella. No creo que hubiera otra razón por la que muchos se ellos se me quedaran mirando de la manera en la que lo hacían. Pero la verdad es que poco me importaba yo seguí mi camino como si no me estuviera dando cuenta de nada. Llegué a mi casa y me di cuenta que hasta mis vecinos estaban en el mismo plan de mirarme raro. Por Dios al parecer si era raro lo que había pasado y además todo el mundo estaba pendiente a lo que pasaba con la vida de Valentín. Al parecer la vida de las celebridades en el mundo mágico no era muy distinta a la vida de las celebraciones de el mundo de los humanos. Todo el mundo sabe más de sus vidas que ellos mismos. Decidí ignorar todo eso y solo entrar a mi casa. Cuando llegue me fui directo a la habitación y puse el bolso dónde había traído las cosas se la casa de Aliss en la cama. Fui al baño ya que tenías muchas ganas de orinar y cuando termine fui a revisar una vez más la ropa. La puse toda sobre la cama en el mismo orden en el que me lo iba a poner. Se veía muy bien y sabía que se a ver mucho mejor cuando yo lo tuviera puesto. Me quite la ropa que tenía y me metí al baño para darme una rica ducha.  Cuando salí me vestí y la verdad es que la ropa de Aliss me quedaba muy bien. A pesar de que ella tiene alas y yo no, ella encontró la manera de arreglar bien la ropa para mi y el resultado me había encantado. Después de un rato de estar lista, ya maquillada y todo, me di cuenta se que Valentín ya había llegado por mi así que baje. Lo encontré parado en la entrada al lado de su carro ( un tipo raro de carro como lo era todo en el mundo mágico pero muy lindo) y la verdad es que se veía muy guapo. Estaba vestido de rojo y blanco, típico pero muy lindo, tenía que ser sincera conmigo pero no con él. - Buenas noches Angela, te ves hermosa. - Me dijo Valentín en cuanto me vio salir de el edificio. - Muchas gracias. - Le dije con una cara de mala que no podía conmigo. Y obvio no le iba a decir que él también se veía bien, eso me lo iba a quedar para mí. - Entonces nos vamos. - Tuve que hacerlo reaccionar porque el parecía estar en el limbo. - Si, si claro vamos. Ven súbete. - Valentín se hizo a un lado y me abrió la puerta para que yo subiera y así lo hice con una sonrisa en el rostro. Luego él también se subió y comenzó a confundir. - Ustedes son tan raros, ¿Cómo es posible que un angel, osea un ser con alas tenga que andar en un vehículo? - Pregunte para hacer un poco de conversación en el camino. - Pues me gusta conducir. Además me acostumbré el tiempo que dure vievendo en el mundo de los humanos. - No tenía idea de eso así que me voltee a mirarlo con una gran cara de sorpresa. - Viviste en el mundo de los humanos, ¿Y como fue posible si cargas con dos grandes alas?  - Pues mis alas me gustan por eso siempre las tengo a la vista pero las puedo ocultar si quiero. - ¿En serio? - De verdad estaba muy sorprendida, pero bueno sabía que en ese lugar muchas cosas más me iba a sorprender. - Si mira. - Valentín oculto sus alas y yo no lo podía creer. La verdad es que son sus alas parecía un simple humanos cualquiera o un silfa ya que estamos aquí. Aunque bueno sin dejar de ser atractivo.   - Wow es increíble. No pensé que podías hacer eso. - Sin darme cuenta eso me había sacado una sonrisa. - Que linda sonrisa tienes. - Y claro que Valentín se había dado cuenta. - Muchas gracias. - Voltee mi cara y me puse a mirar a la calle. Estábamos pasando por algunos lugares a los que yo no había ido.  En el resto de el viaje ninguno de los dos hablo y solo pasamos algunas sonrisas. Llegamos al lugar que parecía una clase de bar. Estaba decorado con flores y algunos globos desde afuera y supuse que había algún festejo, algún cumpleaños o algo así. Cuando bajamos Valentín se bajó primero y me abrió la puerta y cuando yo salí parecía que había llegado la reina de Inglaterra. Todos los ojos se posaron sobre nosotros y los rostros eran de una gran sorpresa. Aliss me había dicho que Valentín nunca había ido a buscar a una chica a su casa sino que siempre se encontraban en el lugar. El evento parecía ser importante, estaban todos muy bien vestidos y elegantes. Por suerte lo que yo tenía puesto era casual pero elegante a la vez porque Valentín no me había dicho nada sobre que tipo de fiesta era.  Para mí sorpresa Valentín tomo mi mano con la suya y así entramos a el lugar. Y si ya todos ahí tenían cara de sorpresa, después de que Valentín tomo mi mano lo era aún más. Si es que hasta yo me sorprendí, por lo que me había dicho Aliss yo no tenía ni la mejor duda que eso no era algo que él estaba acostumbrado a hacer y la verdad es que ningún hombre hace esas cosas con cualquiera chica.  - ¿Por qué está todo decorado así? - Cuando entramos había aún más decoración de la que habla afuera así que me dió curiosidad. - El dueño de este lugar está de cumpleaños, y él siempre hace grandes fiestas. Es un personaje muy importante, tiene lazos con los reyes. Por eso vez que esta todo tan elegante. - Valentín iba caminado junto a mi y aunque nunca dejo de prestarme atención, estaba saludando a todo el mundo. O mejor dicho todos los saludaban a él. - Pues si eso ví. Por suerte no me puse lo primero que encontré ya que no me dijiste el tipo de evento que era. - Lo siento, se me pasó decirte ese detalle. Pero no te preocupes que estás hermosa y perfecta para la ocasión.  - Si lo sé. Yo me veo hermosa con todo. - La modestia había salido de mi cuerpo. Valentín solo me miró con una pequeña sonrisa y yo también lo mire de la misma forma. Nos dirigimos al final de el salón y Valentín en ningún momento soltó mi mano. Cuando llegamos al final de el salón estaban un grupo muy grande de seres mágicos rodeando a otro ángel pero que no tenía las alas como las de Valentín, las de él eran totalmente blancas.  - ¿Y tú eres muy cercano al festejado? - Le pregunté a Valentín antes de terminar de llegar a dónde estaban todos. - Ummm pues se puede decir que si. - En cuanto Valentín termino de hablar ya estábamos frente a ese gran grupo. Cuando llegamos al parecer todo el mundo se dió cuenta de nuestra presencia porque abrieron un espacio para que pudiéramos pasar, o bueno para Valentín porque a mí ahí nadie me conocía. Cuando se abrió el espacio aquel ángel que estaba en el fondo abrió sus brazos para abrazar a Valentín y él se fue a esos brazos, solo así Valentín soltó mi mano. Valentín y ese ángel se dieron un fuerte abrazo, parecía que tenían mucho tiempo sin verse. Valentín le dijo algo a aquel ángel y luego se acercaron a mi. - Angela te presento a mi hermano, Carlos. - Me dijo en cuanto estuvo cerca de mi otra vez y puso su mano en mi cintura, muy atractivo este.  - Mucho gusto hermosa. - Me dijo Carlos y tomo mi mano para darme un beso en ella. - El gusto es mío Carlos. Valentín me había dicho que el festejado era cercano a él pero no que era su hermano. - Le di una mirada de integración a Valentín y él solo hizo una seña de no se con los hombros. - La verdad es que no me sorprende nada, Valentín siempre ha sido muy reservado. Lo que si me sorprende es verte aquí. - Yo no entiendia a qué se refería Carlos y creo que se notó en mi cara. - Pero no me tomes a mal cariño. Mi hermano tiene fama de estar con una y con otra pero nunca le había conocido ninguna chica, tú debes ser muy especial para él. - Ok ya van dos veces en un solo día que me dicen algo así, por suerte Aliss no está aquí porque sino no me deja en paz. - Dime ¿Qué fue lo que le hiciste para lograr esto?  - ¿Lograr esto? Creo que estas un poco confundido. Yo soy la secretaria de Valentín y soy nueva en la ciudad. Esto es más para que yo conozca un poco más. - Ay linda por favor, eso no es cierto. Tú no solo le gustas lo tienes loco, dimelo a mi sí conozco a mi hermano mejor que a mí mismo. - Los comentarios de Carlos parecían haber puesto nervioso a Valentín porque cuando lo mire estaba con la cara roja. - Carlos por favor deja ya de estar diciéndole esas cosas a Angela que la vas a poner nerviosa. - Oh si claro nerviosa yo, nervioso él que hasta me soltó la cintura.  - Bueno bueno como tú digas. - Carlos levanto las dos manos en señal de rendición y yo solo me reí. - Y bueno hermosa Angela, espero que disfrutes de esta fiesta como si fuera tuya. Yo ahora voy a ir a atender a mis invitados. Estás en tu casa mi amor. - Carlos tomo mis dos manos y las beso y luego se fue la verdad es que me había caído muy bien. 
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR