—Lo haremos aquí. Dos segundos tardo en comprender que Eliot me habla a mí. Giro mi rostro y lo veo sentado, con la espalda apoyada en la silla de extensión que está conjunta a la mía. Solo lleva un pantalón corto n***o y sus lentes de sol. Luce radiante. ¿Ves Pauline? No es difícil concentrarte en el hombre que será tu esposo. —¿El qué?— Pregunto frunciendo mi ceño para evitar el sol. Estoy tumbada boca arriba sobre una toalla, en traje de baño, con la intención de darle algo de color a mi pálida piel. —Cómo que qué? Pauline, tengo un buen rato hablando del anuncio de mi toma como presidencia. Lo haremos aquí. En los últimos tres días, Joseph me había facilitado las cosas. Prácticamente no lo había visto más desde nuestra discusión en la cocina. Sé que salía muy temprano a su granja

