13. Por tí, puede que esté bien.

1326 Palabras
Emma. —Ya es hora de que hablemos— Dijo Liam tomando asiento en la mecedora. —No hay nada de que hablar— Respondí queriendo evitar este suceso. —Sé que te duele pero aislarte no hará que desaparezca solo causará dolor en ambos— Contestó mirando a su alrededor. —Tal vez tengas razón pero aún no me siento capaz de procesarlo— Respondí bajando la mirada, cubriendo mi cara con mis manos. —¿Cuál es la razón de que te sientas tan miserable?— Preguntó con un tono sombrío. —No lo sé, solo quiero seguir llorando porque por un momento pensé que sería distinto, llevamos tanto tiempo en esto que por un instante pensé que la historia cambiaría— Respondí con la voz quebrada. —Es así Emma, no lo conozco bien y es cierto que no lo quiero cerca de ti pero puedo asegúrate de que él es diferente a los otros— Contestó quitando con delicadeza mis manos de mi rostro— No lo puedes culpar por las acciones de los demás, es cierto, te mintió y no fue correcto sin embargo yo más que nadie puedo asegúrate de que sufrió por no poder contarlo porque tuvo pavor al solo pensar en la posibilidad de tener que irse de tu lado, no lo justifico pero si yo fuera él hubiese preferido cortarme la garganta para jamás dejarte— Respondió con una mirada tan apacigua. Era extraño ver a Liam de esa forma, había pasado mucho tiempo desde que lo veía tan vulnerable, supongo que a él también le ha afectado lo ocurrido. —Lo hizo una vez y si lo perdono ¿Que me asegura que no lo volverá a hacer? Tú tienes razón en algo y es que soy muy tonta, no veo la maldad de las personas y por eso suelen usarme, no trato de decir que él sea una mala persona porque se que no lo es pero ¿Y si se vuelve una? Tengo miedo de encariñarme de alguien que posiblemente me lastimé— Contesté de una manera que parecía que estuviese hablando conmigo misma. —Por desgracia eso es algo que ninguno de los dos podrá asegurarle al otro, me he esforzado todos estos años por cuidarte y si ese imbécil te hiciera verdaderamente daño, además de matarlo, te aseguro que estaré para ti, como en este momento, como en los otros— Contestó intentando darme ánimos. —¿Por qué estás de su parte?— Pregunté mirándolo a los ojos. —Porque me duele verte así, porque no siento que sea justo que estés así, no me cae bien Apolo pero noto como te hace reír— Contestó riendo, seguramente de su propias palabras. —¿Tú sabías que me estaba ocultando lo de su voz?— Pregunté con la respiración agitada. —Si, no te lo dije porque quería ver si él en verdad tenía intenciones de hacerlo, no pensaba darle mucho tiempo para confesarse— Respondió bajando la voz. Liam siempre se ha preocupado, siempre ha estado ahí para mí. —Emma… —¿Si Liam?. —¿Crees que Apolo es diferente que los demás?— Preguntó bajando la cabeza. —No lo sé— Respondí temblorosa. —¿Te sientes diferente con él que con los demás?— Preguntó viéndome con unos ojos que denotaba tristeza. —No quiero lastimarte— Respondí aguantando las ganas de llorar. —¿Te gusta Apolo?— preguntó siendo lo más directo posible. —¿Eso que importa?— No quería responder, no quería lastimarlo. —Porque con los demás a pesar de que lograste llevarte bien con la mayoría, nunca lograste verte tan feliz como cuando estás con Apolo, siempre supe que ninguno de ellos era el correcto para ti porque tú nunca diste indicio de mostrar un sentimiento más fuerte que la amistad y confianza que le tenias, por eso entiendo tu dolor, porque a ellos le diste solo un cariño de amigos y esas bestias lo confundieron con un sentimiento más fuerte, queriendo sobrepasarse, queriendo comerte— Comentó con la mirada clavada en el suelo. —Liam— Dije sosteniendo su mano— No quiero hacerte sufrir. Él nuevamente me miró y sonrió, estaba segura que le dolía verse así pero lo hacía por mi. —Entonces no me hagas perder mi tiempo y habla con Apolo, solucionen sus problemas. —No sé si él quiera hablar conmigo— Contesté confusa con mis sentimientos. —Estoy seguro que si, estoy aquí porque se que hay muchas probabilidades de que la historia cambié, de que seas feliz Emma— Respondió sujetando con fuerza mis manos. —¿Qué debería decir?— Pregunté apartando la mirada. —Solo sé tú, con eso bastará— Respondió soltándome para luego ponerse de pie— No lo pienses mucho— Agregó para luego salir. Di un largo suspiró sin saber que hacer, sin comprenderme a mi misma, tal vez era cierto que mis heridas aún no han sanado, que todo lo que llevo viviendo me ha cambiado pero también es cierto que cuando estoy con Apolo todo es distinto, él es distinto y si Liam logra notarlo es porque entonces los sentimientos que obtengo cuando estoy con él son reales. Me ha mentido y no puedo simplemente olvidar este dolor pero puedo tratar de procesarlo, ha pasado una semana desde que no lo he vuelto a ver, he pasado una semana llorando en esta pequeña casita, Liam logro a penas hablarme hoy, normalmente no lo dejaba entrar, él me dejaba la comida afuera y se iba, comprendiendo mi situación pero hoy a Sido distinto, hoy se a colado por un descuido mío, me a hablado con sinceridad aunque eso le ha dolido, me mostró que no puedo simplemente tomar por hecho las cosas. Ahora todo es distinto. Me adentré Al fondo de esta habitación, saque de la biblioteca un lienzo en perfecto estado, lo despolvoree y comencé a creer una nueva pintura, hacía tiempo desde que no me expresaba pero creo que hoy es una buena ocasión, es un buen día para decir cómo me siento. Liam. Al entrar a casa, con apuro saque la jarra de la nevera, me serví casi todo el agua tratando de calmar mis ansiedad, pensando en lo que dije hace un momento, sintiéndome como un tonto. Era una oportunidad para decirle cómo me siento, como me he sentido por este largo tiempo pero es verdad, siempre he estado a su sombra, siempre he Sido solo su almohadilla y no está mal, soy feliz con tan poco, soy feliz con verla todos días, soy feliz con nuestro recuerdos y aunque se acaben, aunque ella lo escoja a él, yo seguiré aquí frustrándome por no poder tenerla solo para mi, sin embargo seguiré feliz porque de seguro ella también lo será. Subí a mi habitación y me cambié la ropa, me coloque algo más ligero para salir por el pueblo, aún tenía algo por hacer para luego dejar de incluirme en estos dramas, luego de esta noche podré seguir siendo yo, podré seguir deseándole la muerte a Apolo, pero solo por hoy puedo intentar odiarlo un poco menos. Bajé hasta la sala dónde busqué un lápiz y papel, escribí las cosas que necesitaría, a las personas que invitaría, todo debe salir a la perfección y estoy seguro que así será pues después de todo seré yo quien esté organizando esta reunión. Escribí una nota aparte que deje pegada al refrigerador, le indiqué a Emma atrás vez de esta nota donde se encontraba su comida y a dónde me dirigía, obviamente mentí un poco pues también sería una sorpresa planeada para ella. Antes de salir de casa lo pensé bien, di varias vueltas y sacudí mi cabeza «Aun no es lo suficientemente tarde para confesarme». Di un pequeño suspiro y salí de casa decidido a qué mi decisión era la más correcta.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR