No podía negar que dormir no solo me permitía estar en el espacio, sino que también visitar otras galaxias, donde sin saber, descubrí vida inteligente. De la impresión durante el viaje ancestral, me ahogaba allí en el mueble mientras pensaban dormía. Alicia se asustó tanto que corrió gritando mamá. Mi madre dejó caer el pocillo del cual bebía un delicioso café acaramelado, reaccionando a la desesperación de mi hermana.
—¡Mamá! ¡Mamá! —gritaba ella con tierna voz de ángel
—¿Qué sucede Alicia? ¿Por qué gritas? —le preguntó mi madre un poco asustada
—Es Alex
—¿Qué sucede con Alex?
—Está haciendo de una manera extraña. Como si estuviera poseído
Mamá puso una cara extraña como si el miedo se la devorara viva. Al verme allí como si no estuviese ocurriendo nada, volteó atrás para mirar el tierno rostro de mi hermana, un poco enojada porque pensó que, Alicia le había jugado una mala broma.
—¿Qué es esto Alicia? ¿Por juegas con la salud de tu hermano? Estás castigada niña, nada de muñecas y nada de televisión
—Pero mamá...
—¡Pero nada! Ve a tu habitación y espero que salgas de ahí pidiéndome una disculpa a mí y a tu hermano, ¿Okey?
—Está bien, mamá
Alicia subió muy inocente los escalones, sin poder defenderse de las palabras de nuestra madre. Pues era tan solo una niña y no había que encontrar en su cabeza para decirle de que lo que le había dicho era cierto y no le jugaba ninguna broma
—Mamá —dije al abrir los ojos
—¡Alex! —exclamó ella de alegría al verme despertar—. ¿Cómo te sientes? ¿Te duele algo? ¿Alex?
—Estoy bien
—Que alivio. Tu hermana me ha hecho una broma de lo más horrible
—¿Si?
—Ajá, gritó diciendo que...
—Que hacía extraño como si estuviese poseído
—Sí, así es. ¿Cómo lo sabes?
—Te estaba diciendo la verdad, mamá
—¿Qué? ¿Qué estás diciendo, Alex? —me preguntó sin entender mis palabras. Creo pensaba quería también jugarle una broma. Realmente decirle a mi madre lo que me estaba sucediendo se me hacía muy difícil. Me temblaban no solo las manos, sino también la voz. Y cuando me preguntó porque afirmaba de que mi hermana decía la verdad tras mi largo silencio, no sabía qué decir. Me había quedado sin palabras.
—No, no es nada. Estoy bien —le respondí intentando disimular
—¿Qué sucede Alex? ¿Por qué me estás mintiendo?
—No te estoy mintiendo, mamá
—Acabas de decir que tu hermana tenía razón cuando gritaba diciendo que estabas mal y ahora dices que no es nada. ¿Qué está ocurriendo? Anda, dime
—Ya te dije que no es nada. Solo lo soñé
—Mmmm, pues más te vale que no sueñes tanto o vas a morir realmente —me dijo echándose a reír. Me dio un beso en la frente y se fue nuevamente a la cocina por un poco de leche y galletas, para hablar con mi hermanita y pedirle perdón por haberla castigado. Pues se le había venido a la mente que, yo soñaba que me ahogaba y Alicia había pensado que sucedía realmente, por lo que acudió a ella muy asustada. Yo me quedé ahí reposando. Pero cuando sentí que sentía paz, escuché el grito más grande que mi madre había hecho en toda su vida.
—¿Mamá? —dije—. ¡Mamá! ¡Mamá! ¡¿Está todo bien?! ¿Qué fue ese grito? ¿Mamá?
Al no escuchar respuesta a mis preguntas, me puse de pie así adolorido y me dirigí muy cerca de los escalones para esperar que bajara. Escuché más gritos acompañados del llanto. Me asusté entonces y subí rápidamente. Allí estaba mi madre llorando como nunca, con mi hermanita entre sus brazos diciéndole que despertara. Alicia, mi hermana querida del ama, estaba muerta. No podía creer lo que estaba viendo, sentí que me volví loco, me tiré al suelo a llorar su extraña partida. ¡Diablos! ¡¿Cómo pudo suceder esto?! La única explicación que hayaba es que por su culpa había muerto mi hermana.
—¿Qué...? ¿Qué le hiciste mamá? —le pregunté sin poder contener más mis lágrimas
—¿De qué estás hablando? ¡Tu hermana esa muerta, Alex! ¡Está muerta! ¡Muerta! —me gritó abrazándola fuertemente
—¿Qué le hiciste? ¡¿Qué le dijiste cuando subiste?! ¡Contéstame, mamá!
—Yo...yo solo entré y la vi allí tirada. No respiraba, tenía los ojos abiertos. No tenía pulso. Estaba muerta
Esa noche enloquecí completamente, primero no había luz y luego de que llegó esta a unos que de fuera Borge, nunca llegamos a imaginar que, sucedería esta tragedia. Solo me volví loco, me había olvidado absolutamente de todo lo que había vivido en ese viaje por el espacio. Ya nada me importaba. Pero parecía que lo ahora me importaba, es que mi madre guerra llevada a prisión. Y eso hice, me comuniqué con la policía. Todo fue tan rápido que solo les comenté que había regañado a mi hermana injustamente, haciéndola poner triste y tao vez, quitarse la vida sin saberlo. Solo me dijeron que debían hacerle una autopsia. Ahora solo debíamos esperar, yo aquí solo en esta casa, y mi madre en la cárcel. No entendía cómo era posible que no sintiera dolor alguno por ella, tal vez porque realmente sí era la culpable. Pero si no lo era, estaba dispuesto a pedirle perdón.
—¿Qué estás haciendo, Alex? ¿Acaso estás loco? ¡Soy tu madre! ¡¿Cómo podría asesinar a tu propia hermana!
Sus palabras hacía mí mientras de la llevaban habían quedado grabadas en mi memoria. No podía dormir. Y nuevamente fuí apoderado de la oscuridad. El apagón duró más de lo normal, si no hubiese sido así, no hubiera caído en total sueño y descubrir en otro planeta de otra galaxia, una dimensión de nosotros mismos, donde nunca había habido un asesinato o una muerte.
Lo que para mí parecía una flor de grandes pétalos, realmente era ella, mi hermana, mi hermanita pequeña, mi Alicia. Solo que aquí su nombre era "Flor", pues eso parecía y eso era para mí. Me quedé tan sorprendido al verla pro primera vez que, caí ante ella llorando, mientras que solo me preguntó quién era y porque lloraba.
—¿Te conozco? —me dijo ella tan astuta y sería
—Soy Alex
—¿Alex? ¿En qué parte de Harold vives?
—¿Harold? ¿Quién es Harold? —le pregunté sin entender
—Ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja —rió demasiado—. Harold no es una persona, es el nombre del planeta que estás pisando
—¿Tienes hermano?
—Oh sí, ¿Cómo lo sabes?
—Yo también tenía una hermana muy parecida a ti
—¿En serio? ¡Qué bien! Mi hermano se llama Carl, ¿Cómo se llama tu hermana?
—¿Alicia? Qué bonito nombre, suena como el nombre de una bella niña sacado de una novela de fantasía
—Así es
—¿Así s qué?
—Mi hermana se llama Alicia como el de una niña de una novela de fantasía
—¿Qué estás diciendo? ¿De dónde eres?
—No soy de este planeta
—¿Qué? ¿Cómo que no eres de este planeta? ¿Es una broma verdad?
—No, para nada. Vengo de un planeta llamado tierra y justo ahora soy el alma de mi cuerpo. Mi cuerpo está durmiendo. Esto es un viaje ancestral
—No puede existir ninguna otra vida. Es decir, que eres un extraterrestre. Nosotros somos los únicos en el universo
—No es así, nosotros en nuestra planeta también hemos estado buscando vida en otros planetas, especialmente el planeta Marte
—¿Planeta Marte? No conozco ese planeta y nunca he escuchado de él
—Tal vez porque no está en su sistema sonar sino en otro universo, otra galaxia
—Ojala pudiera verte para ver cómo eres
—¿Qué está diciendo?
—Soy ciega, no puedo ver...pero ahora que escucho tu voz más de cerca, se asemeja mucho a la de mi hermano
—¡Flor! —la llamaba su hermana
—Oh, es mi hermano. Ven, conócelo, él me dirá cómo eres, Wow, no creerá que eres de otro planeta, Alex. ¿Alex? ¿Alex? ¿Por qué no respondes? ¿Dónde estás?
—¿A quién llamas hermana? ¿A quién estás llamando? —le preguntó su hermano
Me oculté detrás de unos arbustos de moras y pude ver a su hermano. Era exactamente igual a mí. Era yo en este planeta tan extraño donde casi todo era de color verde. Me quedé tan sorprendido de verme. Tenía el cabello de otro color pero era yo. Lo que más me dió tristeza y dolor, es que no me había fijado que mi hermana estaba ciega, que no podía ver absolutamente nada. Ahora solo queme quedaba investigar qué le había sucedido. Al menos verla acá me llenaba de alegría, pues sentía curaba el dolor que sentía en todo mi interior por la muerte de mi hermana de mi planeta. Por un lado quería decirle que en mi planeta había muerto. Qué nuestra madre la había asesinado. No era fácil para mí, ¡Demonios, Alicia! No sabes cuánto te quería abrazar, decirte lo mucho que te amaba aunque solo había pasado un día desde tu partida. Pues al parecer amaneció y aún me encontraba en ese planeta llamado "Harold", dónde caminé por muchos lugares conociéndolo poco a poco, para poder ocultarme cada vez que viniera a visitar a mi hermana.