Lo vi salir del ascensor sin atreverme a mover alguna parte de mi cuerpo. No sé cuánto tiempo quedé inmovilizada, pero comenzó a sonar un pitido en el ascensor, que indicaba que las puertas se cerrarían. '-Señor Fernández para usted.' ¿En serio? Apreté el botón para que me llevara de vuelta al último piso. No me lo podía creer. ¿Ese era el mismo Omar de siempre? No se veía como el mismo de antes. Igual por fuera, pero por dentro... La verdad no se qué me impulsó a seguirlo al ascensor, tal vez pasar más tiempo con él, o verlo por más tiempo. Daba igual. Las puertas se volvieron a abrir. Gerardo y Anastasia me miraban. Mi hermana con una sonrisa y mi 'esposo' con los brazos en jarra. -¿Iván?- Pregunté. -¿Cómo se te ocurre ir tras él? ¿Cuál es tu problema? -¿Perdón?- Pregunté incr

