Con las piernas temblando entré al ascensor y subí a mi piso. Las palabras de Omar... Las duras palabras de Omar se repetían en mi cabeza. ¿Era una mala madre? Si creía eso... Quizá qué otras cosas horribles pensaba de mi. Cuando abrí la puerta, mi hermana me miró de arriba a abajo, lo que fue suficiente para que supiera que habían habido problemas. -¡Mami!- Iván me vino a abrazar, y luego de apretujarlo con fuerza contra mi, lo solté para que siguiera jugando. -¿Me vas a contar?- Me dijo Anastasia cuando Iván estaba demasiado concentrado jugando. -Me dijo que era una mala madre. -¿QUÉ? -Baja la voz.- Le ordené, cuando mi pequeño nos miró. -¿Él dijo eso? ¿Así, textualmente? -Sí... No... O sea lo insinuó. A ver... Él me amenazó con quitarme a Iván si es que le pasaba algo. ¿Qu

