La sola idea de entrar en aquel laberinto hace que mi estómago sienta una extraña sensación, pero quiero hacerlo. Hay mucha vigilancia y me gustan ese tipo de juegos. Estoy a punto de entrar cuando alguien me coge del brazo, me doy la vuelta y me encuentro a Aarón. —¿Pensabas entrar sin hablarlo conmigo? —me pregunta con un misterio que me divierte. —No tengo porque informarte de lo que hago o dejo de hacer —contesto desafiante—, no es necesario. En ese momento se acerca Aura y lo coge del brazo. —Lo sé, pensaba que estarías también con tus amigas —cruza una mirada desafiante con Alejandro. —No, ellas han decidido dejarnos a solas —respondo cogiendo la mano de Alejandro. —Estás muy guapa con ese vestido, Blody —Aura clava su fría mirada en mí y con una sonrisa interpreto que quiere h

