Al entrar a la casa fueron directamente a acostar a la niña quien seguía profundamente rendida, ella encaminó sus pasos hacia la habitación de Dottie, pero él le dijo: –La acostaré en mi habitación, tú también duerme allí por favor, las extraño, me tienen abandonado. Ella solo lo siguió ocultando su sonrisa, era un exagerado porque solo la noche anterior no habían dormido con él, antes de acomodarla en el centro de la cama, Ahinoa tomó toallitas húmedas para limpiar su carita y sus manitas. Al estar lista, ella dijo: –Bueno, gracias por el estupendo paseo de hoy Theodore, tomaré una ducha, me pondré mi pijama y vendré a dormir con la pequeña. –Todavía podríamos ver esa película. –Theodore, mi idea era extender el tiempo padre e hija, pero ya que la niña se durmió no tenemos que hacer

