DIANE SOLÍS BARRERA —Daren escuchó que tiene una hermana accidentalmente. —Bien, podemos arreglarlo. —Musite lo más serena posible— Si le decimos que fue una mentira piadosa se le olvidará. —Diane... —Dijo este mientras se levantaba del sofá e iba directo hacia mí—, lo lleve a verlas. — ¡Mestas jodiendo Fender! ¿Qué hiciste qué? —Lo lleve a ver a Freya. Lo menciono como si no tuviera miedo a la muerte, no obstante, este no se esperaba el acto seguido; sintió aquel golpe de gracia sobre su mejilla izquierda, el dolor parecía ser lo que menos le importaba, estaba concentrado en mi reacción encabronada. No pude contenerme más, quería golpearlo y después desvivirlo. — ¡Rompiste tu promesa! ¡Idiota! —Alce la voz— Acordamos que el niño no conocería a tu bastarda y mucho menos a esa jardin

