Capítulo 3. El plan.

1677 Palabras
DIANE SOLÍS BARRERA La débil ventisca mueve aquellas flores que tanto aborrezco, no, no es culpa de las flores...¿Es por ellas? —Es complicado llegar a acuerdos, con expresión de fastidio —Menciono Fender con fastidio. Quebró por completo mi concentración, aquella que trataba de descifrar el surgimiento de esta desagradable sensación aborrecedora. —Si hablará con Joseph, tal vez accedería a vendernos algunas acciones y terrenos —Sugerí, pues existía fidelidad y aprecio mutuo con el individuo— Con el tiempo, verás que lograremos poseer todas, el control de Stowe llegará a nosotros, cariño. Finalice, aunque siendo sincera, la situación no estaba a nuestro favor; Zeru Rendor nos pondría tantas trabas para evitar quitarle el liderazgo a su hijo, y es seguro que Joseph haría lo mismo por su hija. Sabía que ese hecho nos posicionaría en la mira de los demás, como los desertores y enemigos, sin embargo, si pensamos en el triunfo, todo es más claro; beneficios absolutos, dinero infinito, la mayor parte de acciones, territorios y la deferencia de los demás. Él deleite eminente. —Ya traté de negociar y no funcionó —Frunció el ceño, resaltando esos ojos color miel, llenos de insatisfacción—, fue un rechazo contundente, mientras Santher actúe como su consejero, el capcioso de Joseph no cederá ¿entiendes? Este se acerca a mí y me observa detenidamente, entonces direcciona su mano en mi tocado y me retira el broche que decora mi cabello, aquel que simboliza a mi familia, es decir, fue personalizado a mi gusto, con tres joyas incrustadas en una enredadera de espinas en oro; la joya amarilla es la representación de mi esposo, la negra es el significado del nombre de mi hijo y finalmente la mía, el rojo carmesí. —¿Puedo conservarlo? —Pregunto, al mismo tiempo que acariciaba ligeramente mi mejilla. —Te la daré, pero quisiera que compartieras algo de información conmigo. Existía la posibilidad, la mejor de las cartas. Si estaba en lo correcto los Rendor y nosotros podíamos estar unidos por un matrimonio contractual entre nuestros hijos. —Dime. —Estoy enterada de que los Rendor tienen la costumbre de conseguir emparejamientos de alto estatus, para así poder crecer en la sociedad, ¿es eso cierto? —No preguntaré de dónde lo escuchaste —Mencionó, mientras jugueteaba con el broche—, aunque es verdad, su matrimonio es arreglado con el fin de formar alianzas con otras regiones. —¿Es debido a que en ese tiempo la mayoría quería comprar Stowe? —Así es, la familia Rendor en aquel tiempo era la cabeza de Stowe, mientras que Santher y yo estábamos en espera para recibir fracciones de ella. —Se sentó en una de las mecedoras de la terraza y continúo— Stowe estaba débil así que ocupaban apoyo y respaldo, entonces los Rendor tomaron la decisión de casar a su único hijo Joseph con la hija de la familia Glesh de la región Merst para así salir de una posible situación conflictiva, más eso poseía una desventaja y ventaja para las dos familias, pues crearon un acuerdo de pertenencia. —¿Pertenencia? —Si llegase a faltar Joseph, los Glesh tendrían parte de las propiedades de los Rendor en la región "Stowe" o viceversa. —Un meticuloso plan, por no decir que es un arma de doble filo. Es de admitir que el acuerdo es realmente faraónico, por ende, funcionaría. Si ofrecemos a Daren, tendría un futuro prometedor a lado de Asteria Rendor; de solo pensarlo, todo parecía sublime. —Casarse con alguien de alto estatus no es mala idea, de hecho, es agradable —Fender saco un portafolio del maletín que traía consigo y en el mismo guardo mi broche, luego ofreció el portafolio para poder tomarlo—, a pesar de, Glenda ni Joseph lo permitirán, es algo impensable. — ¿Es por qué no lo consideran por nosotros?, o, ¿más bien por los errores que has cometido en el pasado? —No puedo negar aquello, por otro lado, ahora con los pequeños roces laborales que he tenido con Santher, no dudó que sera él, el que está interfiriendo. —Suelta un profundo suspiro— Además ya he tocado el tema con Joseph, le sugerí a nuestro hijo como futuro prometido de su hija, más él me rechazó y la verdad es que prefiere a el hijo de Santher, si no es que ya se encuentran preparando un convenio prenupcial a futuro. —¿Es eso posible? —Lo es. —Pero si su hija se enamora de Daren a futuro, lo más probable es que Joseph la apoye, es su padre, ¿qué padre no apoyaría a su única hija? —Zeru no apoyo a Joseph, cuando se enamoró de ti, pensando en ello y en el resultado actual, ¿enserió tú crees que lo hará con su hija? —Éramos demasiado jóvenes, además él no sabía lo que quería y yo sí. —Respondí, algo molesta por sacar a relucir un recuerdo que había quedado en el pasado. —Es verdad, pero ¿no te arrepientes? —Cuestionó—, Sé que, aunque quisieras, Zeru no te permitiría estar como la amante de su hijo, en cambio, te ofreció un matrimonio mucho mejor que el nuestro, sin mencionar a esta decepción. — ¿A qué quieres llegar con todo esto? —Escucha, Joseph ni Glenda deciden sobre su hija, es Zeru a quien debemos ofrecer a Daren como prometido de su nieta. En caso de que fallase en la elección, optaremos porque Daren esté lo más cerca de esa niña, trataremos de construir su vida, en la que los recuerdos harán el trabajo sucio. —Eso nos pondría en la misma línea de partida, si es que Santher ya ha comenzado a influir en su hijo tras la niña. Fender sonríe como si nada, para ser sincera nunca me ha agradado que tenga una certeza precipitada, cuando las cosas no van como desea... Termina jodiendo de más a quienes no lo merecen, y nuestro hijo está de por medio. Eso provoca que sobre piense de inmediato en Santher y su inteligencia, siempre he mirado detenidamente a su hijo, en su comportamiento y acciones, por lo tanto, he distinguido que el niño es una amenaza segura, por el simple hecho de que es mucho mejor que su padre, su inteligencia es más elevada que la de él cuando tenía su edad. Haku Alarcón Stone es claramente un rival en crecimiento y una futura piedra en el camino, no para mi Daren, sino para todos. —Nuestra ventaja es que Haku ha empezado a distanciarse, situación que tenía que pasar tarde o temprano por su edad, está entrando en esa etapa. —La etapa más dura de cualquier adolescente. Abrí el portafolio, y en este se encontraba toda la información de nuestro hijo, respaldado por un informe exhaustivo de lo que nuestras familias poseían. El apellido de Fender no poseía mucho, sin embargo, el mío lo tenía todo. Zeru no podría rechazar a mi hijo si le ofrezco el doble de lo que pide mensualmente. El único problema es que Daren posee y representa el apellido Astarté, si tan solo cambiará al Solís no tendría todas estas complicaciones por culpa de su padre. — ¿Y Daren? —Esta con Fiorella. —Respondí, sin la más mínima preocupación, pues está en las manos más limpias y puras, unas mejores que las mías, ya que las que poseo siguen impregnadas de suciedad, una que jamás podrá quitarse, si lo tomó con estas manos y lo abrazó con todas mis fuerzas lo manchare de un carmesí sofocante. —Deberías, aunque sea, poner un poco más de empeño e interés por parecer una madre para nuestro Daren. Ja, lo dice el que más afecto le ha dado. —Haré como si no hubieras escupido estupideces. —Solté enfadada, es que acaso lo ha olvidado. Jamás has actuado como un padre y nunca lo consideraste un hijo, porque tú... les entregaste el corazón a piedras de un jardín. —Daren, debe actuar ya, y ser sagaz para nosotros. —Aquel advirtió luego con frialdad— Si se niega, tendrá que ejercerse control a la fuerza, será un reto, pero es su momento. Nuestros intereses están en juego y necesitamos a nuestro hijo más que nunca, no podremos alcanzar lo que queremos sin su ayuda, sin Daren no hay progreso para nosotros, ni para él. — ¿Has escuchado eso Daren? —Cuestione con pesar en mi pecho—, es tu turno de hacer feliz a papá y mamá. Es tu turno de acabar con estos horribles padres, hijo mío y ser feliz. DAREN ASTARTÉ SOLÍS Escondido entre la maleza, cerca de la terraza en la que mis papás se encontraban charlando, ¿no podía entender muchas cosas de lo que decían?, pero me encontraba atento con mis ojos totalmente iluminados. Ellos son mi familia, la que quiero que me ame, sobre todo, pero entonces mi madre me nombra repentinamente captando mi atención por completo. — ¿Has escuchado eso Daren? —Interrogó mi madre, quien deslumbraba con su bella apariencia y dulce voz. Ella al notar mi presencia desalineada trata de acercarse y limpiarme, no obstante, repentinamente papá voltea a verme y esta se detiene; me avergüenzo de inmediato, pues mi cara está llena de tierra y mi ropa está hecha un lío. —Es tu turno de hacer feliz a papá y mamá. La voz con la que hablo mi mamá y su belleza notoria causo en mí una sensación única, ya que por primera vez me pedían algo, por primera vez me... Necesitan. ... Pero, ¿por qué tus ojos reflejan tristeza mamá? —Te odio. —Respondí débilmente, sin que pudiesen escucharlo. Es culpa de papá que mamá sea así conmigo, es debido a él que mamá me use de esta forma; Es por otras que destruyes a tu esposa e hijo. —Es por ti, que jamás podré ser feliz.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR