La pequeña de los Wilson había llegado el lunes y no había noticias de sus hermanos, apenas algunos mensajes intercambiados con Lily.
Supongo que tanto estrés y nervios tenían que calmarse no solo con su arribo, sino al volver a convivir con ella, reencontrarse, reconectar, por lo que en esa faena debían de estar.
Varios días pasaron antes de tener novedades, recién hoy jueves por la mañana propusieron que quedáramos para cenar en el Riu, la idea es presentarnos a Lucy, lo que me da a entender que desde ese momento iba a ser la nueva integrante del grupo.
Lo cual tenía toda la lógica del mundo, ya que, sus hermanos y mejor amiga formaban parte del mismo conjunto, ella no se iba a quedar afuera y siendo sincero, ¿con quién más iba a hacer amistad siendo una recién llegada?
Cuando llego al Rooftop los únicos que faltaban eran los hermanos y Alba, tomo asiento cerca de Borja, siempre busco estar a su lado o de Lily y si no, como última opción Nick, son con las personas que me siento más cómodo.
—Joder que se hace desear la hermanita — comenta Borja irónicamente.
—Nos relajamos un poco!!! — propone Ester agarrando su copa y sorbiendo un trago.
—Voy a fumar un cigarro así me relajo — responde mi amigo sarcásticamente y se retira hacia el sector de fumadores.
Ester lo sigue, otros que están liados y lo disimulan muy mal, la única pareja oficialmente declarada son Cris y Jesús, aparte de Nick y Alba obviamente.
—¿Has hablado con Lily estos días? — me cuestiona Iñaki.
Últimamente, siempre hacia esa especie de indagatoria hacia mi persona, que si había hablado con Lily, que si la había visto, que si fue a mi casa, que si fui a la suya, todavía no terminaba de descifrar si eran celos o si mi amiga realmente no le contaba sus cosas a él.
—Poco y nada, solo hemos intercambiamos unos mensajes insignificantes — respondo relajadamente, aunque no me gustan para nada sus formas — ¿y tú?
—Sí, algo hemos hablado — miente.
Apuesto la fortuna de mi familia y seguro que no la pierdo, de que en realidad Lily no ha contestado a ninguno de sus mensajes y mucho menos lo ha llamado.
Es demasiado pronto para que Lily lo ponga a él por sobre mí, sé que peco de arrogante, pero hace apenas dos meses que comenzaron con esto y todavía no la vi con ese brillo en los ojos, el que aparece cuando realmente las personas se enamoran.
—¿Y tú? — ahora apunta a Cris, la cual estaba distraída con su novio.
—¿Yo qué? — pregunta desconcertada.
—¿Has hablado con Lily o Nick? — esta vez pregunta por ambos hermanos.
—Sssí… — titubea Cris con pena — y estuve con Lucy varias veces.
Iñaki la fulmina con la mirada, pero solo por los celos que le provoca que ella haya tenido acceso a Lily en estos días y no él.
—Es lógico, ¿no? — intento sacar el foco de Cris — es su mejor amiga.
—Hola, hola — escucho la voz de Alba detrás.
Los presentes giramos a ver al grupo de cuatro personas que se acercaba, aunque creo que todos buscábamos un mismo objetivo, Lucy Wilson.
Hasta ese último momento la chica se hizo rogar, quien encabezaba era Alba, detrás Nick, le seguía Lily y escondida detrás de todos ellos, quienes nos tapaban la visión, finalizaba la pequeña Lucy, porque en realidad lo era, no había sacado para nada la altura de sus hermanos.
Era como un hada, mide aproximadamente 1,60, si es que llega, es menudita, todo su cuerpo es pequeño, lo completamente opuesto a las mujeres voluptuosas que me gustan a mí, pero hay algo que llama mucho mi atención, sus ojos.
Lily es de ojos más tirando a pequeños o cerrados, en cambio, su hermana es lo único que parece tener grande, unos enormes ojos negros cautivantes, dicen que los ojos son el espejo del alma, si así es, pues esta niña tenía el alma completamente expuesta, en mi caso no podía dejar de mirarlos.
En ese momento se incorporan Borja y Ester, quienes vuelven de la zona de fumadores, y comienza la presentación.
—Chicos, ella es nuestra hermana menor Lucy — anuncia Nick.
—Hola — dice ella tímidamente.
Y nosotros respondemos lo mismo al unísono, la verdad que el ambiente está tenso, creo que la chica lo provoca, está muy nerviosa, se nota en su postura corporal, brazo cruzados en su pecho, los hombros encorvados, la mirada al piso.
—Bienvenida, yo soy Ester — se acerca y la abraza – espero que tengas un gran año.
—Muchas gracias, yo también lo espero — dice como desesperanzada.
—Ok, vamos a sentarnos y te presentamos a todos — indica Lily.
Satíricamente, nos sentamos formando un círculo alrededor de una mesa cuadrada pequeña, a mi izquierda se sentó Borja y a su lado Ester, mientras que a mi derecha la hizo Lily quien ubicó a su hermana a su lado, Nick tomo el otro asiento al lado de Lucy y a su lado su novia.
Los faltantes para cerrar el círculo, Cris Jesús e Iñaki, siguieron ese orden sentarse, ese esquema permitía que estuviera bastante cerca de Lucy, no podía dejar de observarla, su perfil era aún más atrapante, pestañas gigantes que se batían como las alas de una mariposa cuando parpadeaba, su nariz pequeña y redondeada haciendo juego con sus labios, que para mi sorpresa son carnosos, no había percibido ese detalle.
Por suerte todos están igual que yo, por lo que mi comportamiento casi como de un acosador, pasa desapercibido.
Mientras Lily y Nick nos presentaban, Borja, por lo bajo me hace comentarios.
—Debo reconocer que es bonita, pero un poco insulsa…
Lo contemplo con desdén, pongo mis ojos en blanco y los revoleo a ver si entiende que prefiero que mantenga silencio.
—… no sé por qué, pero me da que esta todavía es virgen — claramente mi amigo no entendió mi subliminal mensaje.
Nunca deja de sorprenderme la bestialidad de este chico, pero a la vez que puntería tiene, porque efectivamente esta niña era completamente pura, debido a sus elecciones, aunque eso él no lo sabía.
—¿Puedes callarte? — le ruego en un susurro.
Tengo a Lily a mi lado y si no fuera porque está pendiente de su hermana, tranquilamente podría escucharlo.
—Él es Borja — por suerte interrumpe Nick.
Mi amigo se sobresalta al escuchar su nombre, pero se recompone al instante y fiel a su estilo se presenta.
—Hola nuevamente, mi nombre ya lo sabes y lo más importante que debes saber de mí, es que prefiero pedir perdón antes que permiso, por lo que ya te voy a pedir disculpas por adelantado.
Todos ríen divertidos, excepto Lily y yo, porque sabemos que eso tiene más de verdad que de broma, Lucy ríe, pero no hace ningún comentario.
—Y él es Patrick, mi mejor amigo, del que siempre te he hablado — dice Lily.
—Al fin tengo el placer de conocer al famoso Patrick — comenta Lucy, pero no de manera agradable, hay un dejo de sarcasmo.
Y eso no me gusta nada.