Bianca ha quedado a la merced de Mónica, su primera orden tras la partida de Luis es quitarle los privilegios y ha ordenado botar todas sus pertenencias. El protector de Bianca no está, lo único que Lucy puede hacer es llevarle comida todas las veces que puede a escondidas para que no pase hambre. El sótano de la mansión al que enviaron a Bianca no es un lugar acomodado, allí está a oscuras, duerme en el suelo, no tiene baño, es un cuarto muy pequeño y a penas puede asearse. Sólo lleva allí tres días y siente como si tuviera un año, las horas pasan muy lentamente y como no puede saber nada de Luis, la angustia le desespera. Para Bianca, Edward sigue haciendo su vida difícil, no sabe que ella está con Luis y aun así ha gestionado su apresamiento. Mónica quiere quebrantarla, por eso la ha

