—Cariño, eres una mujer con tanta preparación que ya quisiera yo —me dice mirándome fijamente a los ojos, esos ojos que me tienen perdida y que tan feliz me hacen cuando me miran a mi, solo a mi —deja de pensar así, tienes tanta escuela o mas que muchos de nosotros, hablas varios idiomas, tienes la inteligencia para hacerlo muy bien, yo no estoy juzgando tu proceder, de hecho me parece que hiciste lo correcto. —Gracias, me hacen bien tus palabras, sin embargo me refiero al instinto, a eso nato que siento que no tengo. —Por favor, si no lo tuvieras te habrías lanzado como hiena a darle a Keneth lo que pedía porque sabrías que tarde o temprano sería tuyo por completo, pero sabes medir riesgos por eso no lo hiciste y lo condicionaste, por supuesto que tienes instinto y tienes también coraz

