Esa que sale de ahí es mi hija, lleva la misma ropa con que salió de casa y la lleva Gabriela, ¡maldita sea! Pensé en todas las posibilidades menos en esta, probablemente a esta hora mi hija sepa toda la verdad. Gabriela camina con prisa y volteando a todas partes, como si se cuidara de no ser vista, pero Madi parece no querer ir con ella, su cara es de enfado y trata de resistirse a avanzar, Gabriela tiene que ir jalándola para que camine, entonces veo salir a Sam, viene al lado de un hombre de unos 30 años, alto y de cuerpo esbelto, viste informal y usa una gorra que cubre parte de su rostro, la lleva del brazo y ella va con el rostro bajo, salgo con calma del auto, tratando de no hacer ningún movimiento que los alerte y veo como uno de los hombres de Vladimir me hace señas de que no me

