Curiosidad

1363 Palabras
—¿Por qué su pregunta? —El hombre me achica los ojos —él joven Ivan si bien es una persona cordial, respetuosa. No es un joven para una cita. Le recomiendo que se mantenga alejada de él. —Solo me dió curiosidad —Explico —No lo he visto aún, solo lo he escuchado. —Si anoche estuvo, debe de haber escuchado los ruidos. —¿Ruidos? ...... Se refiere a los gritos y gemidos —Manolo se ríe. —Si, exacto. Le sugiero que compre unos audífonos. Ese ruido — Hace paréntesis con sus manos —Son frecuentes y con distintas mujeres. Es un hombre con una libertad s****l que no le he visto repetir de mujer. — ¿A eso se refería a un departamento ruidoso el señor Vidal? —Cuestiono —¿No le específico el ruido? —Niego con mi cabeza. — En realidad como usualmente no estoy en mi depa y más en el trabajo no me había percatado, hasta ayer que pase la noche. —El joven estuvo de viaje, recién regreso ayer y no perdió el tiempo, como verá. —Se encoge de hombros. —Entiendo, no lo conozco, solo el primer día escuché música clásica. — se ríe Manolo. —Si lo cruza de día, parece todo un muchacho decente, pero de noche su vida cambia. — Muchacho decente, no me he cruzado con muchos vecinos, me pongo a pensar. —¿Cómo es él? —Pregunto y el mira su reloj. —Creo que va a llegar tarde a su trabajo —Miro en mi móvil la hora y son las 6:55. —Mierda, llegó tarde —Corro a la puerta —Hasta luego Manolo. Si bien es cierto, no tengo horarios, me gusta ser cumplida en los horarios de ingreso. Es un ejemplo para los trabajadores. Corro con cuidado, llevo tacos altos, hoy tengo un par de eventos en el día, Brunch y almuerzos corporativos. Es por eso que también tome el turno de la mañana está semana. Llegó sin aire, paso el marcador mi tarjeta de ingreso. —Buenos días Rocío —Me saluda Osvaldo. —¿Vino usted corriendo? —Ufff casi llego tarde —Miro el reloj que marcan más 7:00 am. —¿Sabe que la parte de gerencia no marcamos? —¿Así? —Pregunto media consternada —En europa igual marcamos. — Entiendo —Dice mientras me pasa un pañito para que me limpie el sudor de la frente. —Gracias, vamos a verificar la agenda y supervisar los coffee break y almuerzos programados. Osvaldo, es un joven de 30 años, incluso es mayor que yo. Pero es bastante receptivo a mis indicaciones. Me a hecho saber que en estás dos semanas, pudo aprender mucho. Eso me alegra. De irme, puede ser mi reemplazo o a su vez, puede ser enviado a otra sede en otro país. —Que tal tu fin de semana —Le pregunto. —Tranquilo, mi enamorada y yo estuvimos en un matrimonio de un amigo — me acomodo en mi asiento. — Ohh.... ¿Cuánto llevas con ella? —Dos años. —¿Y piensas formalizar? —Lo noto pensativo. — No, aún no tengo eso en mente, soy joven y necesito aún crecer profesionalmente —Responde. —Uhmm... ¿y crees que tú relación lo impide? —Pregunto. —Es que estoy aplicando para ir a otro país. El matrimonio después viene a la obligación de hijos y eso no estoy preparado. —No siempre, es decisión de ambos eso. Pero bueno, eres un buen muchacho y trabajador. Si todo marcha bien, en 6 meses te mandaré a Italia a terminar tu capacitación. Necesito que te inscribas en Italiano e inglés. Los quiero muy fluidos. Si pasas la pruebas. Podrás retomar mi puesto al volver. —Noto que abre sus ojos bien grande. —¿Es en serio? ¿No me está bromeando? —Dice emocionado. —Tienes pasta para jefe, ahora, te falta algunas cosas que pienso potenciar. Es importante salir de tu zona de conformo. Yo traigo a mi asistente actual de allá y tú vas en su reemplazo. Pero es importante que ese porte de jefe sabiondo no lo pierdas. En europa la competencia es mucho más fuerte y son más crueles. Así que debes de esperarte. —Claro, Claro, buscare un profesor particular para hacer mis idiomas más fluidos. —Bien, por otro lado, puedo hacerte otra pregunta personal. Es que hay algo que me ronda la cabeza desde ayer ..... —Menciono y el asiente con la cabeza. —Bien, dime cuánto dura un hombre en la cama. Osea. Puedes durar dos horas sin mayor problema y solo con alguna pausa de 15 minutos —Su cara de desconcierto y su coloración roja en su roja, me da la sensación que mi pregunta no la esperaba. —Rocío, ¿que clase de pregunta es esa?, ¿Quiere saber mi rendimiento s****l? —Sigue en estado de no aceptación. —Jajajaja no pienses mal, solo es curiosidad, no de tu vida s****l, aclaro —noto que se sienta frente a mi algo incómodo —Te cuento, mi vecino, parece que es un tipo de máquina s****l o creo que debe de tomar Viagra. Ayer estuvo más de dos horas teniendo sexo y tuve que aguantar sus gritos y gemidos de la tipeja de turno. Hoy me enteré que eso es casi diario. Entonces...... mi pregunta es si pueden durar tanto un hombre. —Suelto sin más. —Creo que su interés va más allá de solo conocimiento, creo que quiere probar a ese vecino. —Dice riendo. —Que no! —Me tapo la cara con una carpeta, porque acabo de darme cuenta de la estupidez que pregunté y más con mi personal. —Bien, contestaré a su pregunta jefa —Noto que piensa o recuerda —Mi tiempo de duración depende de cuan ... —Se queda callado, después toma aire y responde — Cuan exitado este. Si tengo muchas ganas puedo durar poco. Y la recuperación para la ronda siguiente puede tomarme más de 20 minutos. Con el ritmo de trabajo y cansancio que acumuló no duró más de 40 minutos. Solo en mi época de joven de veinteañero puede tener varias rondas seguidas que pasarán las 2 horas.b —Entiendo —Digo recordando lo múltiples orgasmos que la mujer expreso anoche. —Jefa, recuerde que no solo puede ser penetración, puede estimolarse de distintas formas e incluso juguetes. —Cierto, tienes razón. —Obvio que tonta, pudo utilizar vibradores. — ¿Libero su duda? —Dice conteniendo una risa —O aún desea probar a ese vecino. —Suelta y empieza a reír. —¡Que no! —Digo mientras me tapo otra vez con la carpeta mi rostro, siento mis mejillas arder de la vergüenza. —Solo fue una simple curiosidad. —Me excusó. —Cuidado, que la curiosidad mató al gato —Dice mientras se levanta y me quita las carpetas de las manos. —Me llevo esto que lo necesito. Le informaré como van en la cocina y salón los preparativos. —Gracias —Enciendo mi laptop. —No piense mucho en el vecino —Dice riendo mientras sale de la oficina. Le lanzo un papel en bolita hacia la puerta. No pensaré en él, ni siquiera lo conozco. Ni su voz. Ayer no sé si solo le susurraba a esa tipa, porque nunca escuché hablar. Me recuesto sobre mi asiento miro al techo, será que pienso en eso por llevar mucho tiempo sin acción. Mi último novio fue Jonatan, hace dos años, pese a qué trabaja en el hotel pero en el área de contabilidad, terminamos porque se quejaba que no tenía tiempo para él. Al mes de romper la relación, cambio de sede a España. No sé despidió, corto toda clase de comunicación. Me dolió mucho, si lo quería y veía un futuro a su lado, pero él no entendí que era una extranjera buscando obtener un puesto en una jungla. Desde entonces la única compañía fueron mis vibradores, quienes me acompañan en esas noches de necesidad.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR